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El Doble Máster MUIA+MUCIA forma profesionales de futuro en el sector de la alimentación

Mª Dolores Ortolá, directora académica del MUCIA.

El sector de la alimentación y bebidas es el primer sector industrial de España. El    Doble Máster Universitario en Ingeniería Agronómica + Ciencia e Ingeniería de los Alimentos que ofrece la Escuela, forma alumnos con un perfil profesional muy completo y de gran futuro.

La directora académica del MUCIA, Mª Dolores Ortolá, nos explica las ventajas de cursar este doble máster que forma profesionales capaces de responder a los grandes retos del sector de la alimentación como la innovación en procesos y productos.

-¿Por qué se ha puesto en marcha este doble máster?

Según el último informe de la FIAB (2018), la industria de alimentación y bebidas constituye una pieza clave en la economía española, siendo el primer sector industrial del país. En 2018, la industria de alimentación y bebidas ha mantenido la tendencia de crecimiento en ámbitos como el empleo o la creación de empresas y, al mismo tiempo, ha consolidado su peso tanto en el mercado interno, como en su proyección exterior.

En este sentido, y para mantener estas cuotas de mercado, es importante la formación de profesionales altamente cualificados que sean capaces de dirigir y potenciar un sector industrial relevante en la economía mundial. Por otra parte, este sector podrá mantener y ampliar sus expectativas si cuenta con excelentes investigadores en el área de alimentos capaces de ampliar la oferta en los mercados sin obviar aspectos tan importantes como la seguridad, inocuidad y calidad de los alimentos.

Por todo, esto consideramos de gran interés para los titulados en Ingeniería Agronómica de la Especialización en Industrias Alimentarias este doble máster, pues podrán completar su formación en el área de la Ingeniería de Alimentos, profundizando en áreas más específicas relacionadas con los procesos alimentarios, orientando, a su vez, sus expectativas hacia el ámbito del trabajo en empresas del sector o bien, hacia la investigación.

-¿Cuál es su objetivo?

El objetivo de este doble máster es formar a especialistas que sean capaces de optimizar e innovar procesos y productos, así como de gestionar subproductos y residuos de la industria alimentaria, de asesorar científica y tecnológicamente a la industria alimentaria y a las industrias afines, así como a los consumidores, y de dirigir, en todos sus ámbitos, una industria alimentaria. En su otra vertiente, este doble máster introducirá al alumno en el campo de la investigación en el ámbito alimentario, como vía de acceso a estudios de doctorado.

-¿Qué competencias adquirirán los estudiantes que lo cursen?

El Máster Universitario en Ingeniería Agronómica (MUIA) habilita para ejercer la profesión de Ingeniero Agrónomo, mientras que el Máster Universitario en Ciencia e Ingeniería de Alimentos (MUCIA) capacitará al egresado para: (a) abordar trabajos de mejora e innovación tecnológica en el marco de los procesos de transformación y conservación de alimentos así como de desarrollo de productos agroalimentarios, incorporando criterios medioambientales para una producción más limpia, (b) aplicar metodologías avanzadas de mejora de procesos y de diseño de nuevos productos, (c) conocer componentes e ingredientes de los alimentos y sus propiedades funcionales, tanto tecnológicas como biológicas, para su aplicación al desarrollo e innovación de procesos y productos alimentarios, (d) contribuir eficazmente, en el marco de un equipo multidisciplinar, al desarrollo de nuevos procesos y productos alimentarios y a la evaluación de la viabilidad de su desarrollo, fabricación, comercialización y mantenimiento en el mercado.

 

-¿Cómo se va a llevar a cabo?

El 1er curso (60 ECTS) del doble máster coincide exactamente con el primer curso del MUIA.

En el 2º curso se cursarán las 4 asignaturas de la Materia de Especialización en Industrias Agroalimentarias del MUIA (24 ECTS), así como 8 asignaturas del MUCIA de 2,5 ECTS cada una, las prácticas curriculares (8 ECTS) y los TFM de ambas titulaciones (12+12 ECTS).

Tanto los horarios como la planificación del curso se han diseñado de manera que el alumno pueda realizar todas las actividades previstas en dos cursos, y no en los tres y medio que supondría cursar ambos títulos de forma independiente.

-¿Qué ventajas tiene cursar un doble máster?

El doble título permite adquirir las competencias de ambos másteres a través de una trayectoria académica integrada. Todo ello con un coste temporal y económico inferior al que representa la obtención de ambos másteres de manera individualizada.

Así, cursados de forma independiente, el alumno debería completar un total de 162 ECTS (102 del MUIA y 60 del MUCIA). De este modo, cursa un total de 136 ECTS. La programación de los cursos permite obtener la doble titulación en dos años, en lugar de los tres años y medio que serían necesarios en caso de cursar ambos másteres de manera independiente.

 

-¿Cuántas plazas se van a ofertar? ¿Qué demanda se espera? (Si no es nuevo, contar la trayectoria y la demanda que tiene)

Las solicitudes se baremarán junto con las recibidas para cursar el MUCIA. Se admitirán hasta un máximo de 5 plazas para el próximo curso.

 

-¿Qué salidas profesionales tendrán los egresados? (Si no es nuevo, se puede hablar de alguna profesión de actualidad a la que se acceda desde esta titulación, siempre pensando en motivas al posible alumno para que lo vea a tractivo y se matricule)

Las salidas profesionales serán todas las propias de la titulación de Ingeniero Agrónomo con especial atención a todo lo relacionado con el proceso productivo en la cadena agroalimentaria: sector agropecuario, industria agroalimentaria, sector de la distribución y consumidor final. La complementariedad con el Máster Universitario en Ciencia e Ingeniería de alimentos abre el campo profesional de los egresados, que serán capaces de, además de estar al frente de industrias agroalimentarias, responder a retos importantes en el sector como la innovación en procesos y productos. Por otra parte, el MUCIA habilita para el acceso a estudios de doctorado en el campo de alimentos, y por tanto, ofrece la vía a la carrera investigadora.

-¿Es este doble máster una titulación de futuro?

Tal como se ha comentado previamente, el sector agroalimentario es un sector de enorme importancia en nuestro país, y en este sentido la combinación de la Ingeniería Agronómica con una especialización en un área de vital importancia como es la mejora e innovación en procesos y productos agroalimentarios, permitirá a los alumnos adquirir un perfil profesional muy completo y de gran futuro. Los retos a los que se enfrenta continuamente este sector tan dinámico (cambios socioeconómicos, necesidad de adaptar la actividad a una economía circular y al uso eficiente de recursos, la cada mayor exigencia del consumidor, la digitalización, …) ponen de manifiesto la necesidad de un perfil profesional con esta formación integrada.

 

 

La importancia de la agricultura de precisión ante crisis como el COVID-19

Si algo nos está dejando la crisis provocada por la pandemia mundial, es la enorme importancia para la sociedad del sector agrícola.

Desde el primer minuto, el sector agroalimentario ha arrimado el hombro y ha demostrado su capacidad de trabajo para garantizar el abastecimiento alimentario en plena crisis global. Hemos visto cómo los agricultores pasaron de las protestas y manifestaciones en todo el país, a implicarse activamente en la lucha contra el coronavirus colaborando con las labores de desinfección de sus poblaciones.

¿Y ahora qué? Si ponemos la mirada en el futuro inmediato de la agricultura, no podemos obviar cuál es la realidad en nuestro país. El perfil del agricultor en España indica que el 56% son mayores de 55 años, por lo que en la próxima década 6 de cada 10 agricultores entrarán en edad de jubilación.

Estas cifras ponen de manifiesto varias cuestiones. Por una parte, la necesidad imperiosa de lograr un relevo generacional para mantener la capacidad de abastecimiento agroalimentario.

Pero, por otra parte, la edad y la falta de formación especializada de una gran parte de los agricultores, podría ser una de las razones por las que la adopción de la tecnología en la agricultura no es todavía algo generalizado entre los pequeños productores. Muchos de ellos todavía sienten que es algo que queda reservado a grandes productores y empresas agroalimentarias. Y creo que debemos seguir trabajando para ayudar a cambiar esa percepción.

La crisis del COVID-19 ha supuesto que muchas empresas hayan adoptado forzosamente el teletrabajo para poder seguir con su actividad. Y esto también es aplicable al sector agrícola gracias a la agricultura de precisión con herramientas como la que desarrolla VisualNACert.

Pese a que siempre habrá una parte de trabajos que deban realizarse forzosamente sobre el terreno y garantizando las medidas de seguridad, la agricultura de precisión ha demostrado ser la clave para poder automatizar parte de las tareas diarias.

VISUAL ayuda a gestionar equipos de técnicos distribuidos. Facilita el teletrabajo, automatizando todos los procesos en campo, con seguimientos diarios para ver cada persona vea los datos de las parcelas que tiene asignadas y así saber en qué puntos es necesario realizar tratamientos u otras acciones.

De esta manera, todos los técnicos pueden estar conectados para obtener los mejores resultados. E igualmente, los pequeños productores pueden evitar desplazamientos al terreno para realizar pequeñas comprobaciones, limitando las visitas al momento en que sean necesarias acciones sobre el terreno.

Ahora, un ordenador, tablet o móvil son suficientes para saber qué está ocurriendo en el campo. Y eso, en momentos como el actual, supone ganar en seguridad y en eficiencia.

Precisamente por eso, los profesionales del sector agroalimentario debemos saber transmitir que el campo es un sector de futuro y atractivo para las nuevas generaciones. Y creo que la tecnología puede ser el revulsivo necesario para ellos.

Todos los profesionales del sector debemos ponernos manos a la obra para comunicar que la agricultura es una opción de futuro, rentable y sostenible, y que presenta grandes retos para el futuro inmediato. En 2050 la población crecerá un 40%, lo que multiplicará la necesidad de aumentar la producción de manera eficiente para que haya alimentos para todos.

Por ello, el futuro de la agricultura debe pasar por el auge de lo ecológico, haciéndola más sostenible, rentable y eficiente. Y para todo ello, es necesario seguir fomentando la formación especializada para los futuros ingenieros agrónomos, al igual que en la formación profesional. Solo así, gracias a la formación, podremos contar con la profesionalización que el sector requiere y tener garantizado el relevo generacional.

Pese a las dificultades, sé que el campo sabrá seguir adelante. Y la tecnología será la forma de garantizar la trazabilidad, la eficiencia y la automatización de tareas para que el campo gane en rentabilidad.

 

Mercedes Iborra

Ingeniero Agrónomo y cofundadora de VisualNACert

 

 

 

La agricultura frente al COVID-19

La pandemia del COVID-19 se ha vuelto, no solo universal, sino trasversal a toda la sociedad y sus sectores de actividad profesional. Probablemente estemos ante la primera pandemia de estas características en la historia de la humanidad, pues nunca la humanidad estuvo más globalizada e interconectada.

Hoy en día ya no cabe ninguna duda de que los países y sus sociedades están sujetos no solo a su actividad sino a las de toda la humanidad, pues compartimos un único planeta que se ha tornado realmente pequeño. El escenario creado por la aparición del COVID-19 es ante todo nuevo e impredecible. Estas dos características son las que van a definir no solo los acontecimientos que se van a suceder, sino el perfil de aquellos líderes que, con éxito, serán capaces de manejar los retos que surjan para minimizar los impactos negativos sobre sus sociedades.

En estos momentos, la anticipación, la adaptabilidad, la capacidad de análisis, la empatía y la determinación son más importantes que nunca para poder hacer una gestión acertada en cada escenario nuevo que se suceda. Estos paradigmas son, si cabe, más fundamentales en un sector esencial como es el sector agrícola, defendido por todos los gobiernos a nivel mundial por su enorme valor estratégico. Nuestro sector, el agrícola, es fuente de muchos factores positivos como empleo, desarrollo tecnológico, salud, …, pero sobre todo de tranquilidad social pues garantiza la alimentación de la población.

Estos meses hemos visto cómo muchas actividades podían verse reducidas o incluso paradas, pero no ha sido el caso de la agricultura. Nuestros agricultores y empresas productoras han tenido que continuar con su actividad haciendo frente a los riesgos de la exposición al COVID-19 al no poder permanecer protegidos en sus hogares. También hemos comprobado como desde muchos sectores de la población e instituciones se les ha reconocido, junto con otros colectivos esenciales, su esfuerzo y solidaridad con el resto de la población.

En el sector agrícola, ámbito en el que tengo experiencia y en el que nuestra compañía Stoller es referente mundial, los efectos del COVID-19 están siendo percibidos de muchas formas diferentes, afectando de forma trasversal a todas las actividades vinculadas con el campo.

Algunos de los efectos que hemos sido capaces de percibir hasta ahora han sido:

–       Dificultad o imposibilidad de conseguir mano de obra extranjera para la realización de las labores necesarias del campo. Este fenómeno se ha repetido en casi todos los países con rentas per cápita más altas ya que tradicionalmente han empleado mano de obra inmigrante para las tareas del campo. Desde marzo hemos contemplado el cierre sistemático de fronteras entre países y el cese de los flujos migratorios, impidiendo a las personas viajar a sus puestos de trabajo tradicionales. Está claro que la imposibilidad de disponer de la mano de obra necesaria para las labores del campo está dificultando y modificando las producciones, así por ejemplo en UK la producción de frutos rojos en 2020 va a verse reducida enormemente. En España estamos viendo y sufriendo esta circunstancia en cultivos como los cítricos, el ajo y las cebollas, la cereza, la fruta temprana de Murcia, etc.

–       Incremento del consumo de vegetales de primera necesidad, así como de frutas básicas o de temporada debido al confinamiento de la sociedad que ve como además sus recursos económicos se ven amenazados. Hay que comer en casa y hacerlo de forma saludable y económica, para este asunto no hay una opción mejor que las verduras y las frutas de temporada. Esto está ayudando a que los precios en origen sean un poco mejores de lo habitual. En cualquier caso, las políticas de precios siguen sin estar claras por la eterna reclamación del campo sobre la intermediación y la distribución.

–       Descenso de los flujos de exportación e importación con países fuera de la Unión Europea, este efecto está golpeando mucho a países como Turquía o Marruecos que han visto como sus producciones para exportación han tenido que quedarse para su mercado interno, incapaz de pagar los mismos precios que los compradores internacionales. En estos países la agricultura está sufriendo mucho el impacto del COVID-19, un caso extremo es el de Argelia donde además de lo comentado, la distribución de insumos se ha visto obligada a parar su actividad, no pudiendo atender las demandas de los agricultores.

–       El transporte de mercancías no ha afectado a todos los países de igual forma, pero claramente se ha convertido en un factor clave para el impacto del COVID-19 en la agricultura del país. El confinamiento, la posibilidad de mover mercancías entre territorios ha tenido un impacto muy negativo en regiones productoras de Italia y otros países donde las restricciones han podido ser más elevadas durante semanas.

–       Los hábitos alimenticios también están cambiando y el confinamiento se ha sumado al cierre de restaurantes y bares por lo que la cesta de la compra de los hogares ha comenzado a cambiar. Estos cambios de consumo van a producir cambios en los precios de productos básicos como los cereales, verduras y frutas. Un caso curioso, pero con un impacto negativo muy importante es el de la producción de patata para la industria cuyo peso y volumen son muy significativos para regiones enteras en Europa y otras zonas a nivel mundial. El consumo de la patata para industria proviene de la industria alimentaria y de los restaurantes (especialmente de comida rápida), por este motivo su demanda ha caído bruscamente y con ello el precio en origen recibido por el agricultor.

–       Tensiones en la confianza sobre la salubridad de los productos agrícolas han sido detectadas en parte de los consumidores. Los consumidores han identificado aquellos productos que procedían de regiones con niveles altos de infestación por COVID-19 como un riesgo potencial para su salud y esto ha provocado ciertas tendencias a buscar y demandar el producto de proximidad. En muchos casos estos miedos son irracionales y sin fundamento científico además de no considerar las enormes medidas de seguridad y prevención que se han establecido en muchas empresas y cooperativas del sector agrario. En cualquier caso, es un factor más que impacta sobre el normal funcionamiento del sector.

–       Dentro del área financiera, considerando el entorno económico que está produciendo el COVID-19, comienza a crecer el miedo a que aumente la incapacidad de afrontar pagos dentro del sector agrario (aun siendo este uno de los menos afectados) y esto puede comenzar a plantear dificultades en la disponibilidad de créditos a los agentes que intervienen en la agricultura, dificultando el desarrollo económico e incluso la viabilidad económica de muchas empresas o explotaciones.

Stoller Europe

Está claro que los factores son muchos más de los expuestos, pues como he comentado, la pandemia ha tenido un impacto global y transversal. Todo es nuevo y además cambiante a un ritmo vertiginoso. Vamos a necesitar de la generosidad y el esfuerzo de todos, habrá que empatizar con los problemas de todo el sector y tratar de apoyarnos a través de la flexibilización de nuestras relaciones comerciales.

Stoller, desde el primer momento, articuló todas las medidas necesarias para la protección de sus trabajadores, presentes en todo el mundo, así como un gran número de iniciativas solidarias. Stoller Europe facilitó el teletrabajo a todos sus trabajadores desde el primer momento, ha incorporado protocolos de prevención y protección, así como la utilización de Equipos de Protección Individual (EPI) para los trabajadores que debían acudir a su puesto de trabajo en nuestra fábrica, puesto que la salud y el bienestar de las personas siempre es y será lo primero.

En el mes de marzo, cuando se iniciaban los procesos de ERTEs en muchas empresas, nuestra compañía decidió realizar el pago a los trabajadores del Bonus extraordinario por el rendimiento de la compañía en 2019 y así acrecentar su seguridad económica familiar.

Nuestro compromiso con la sociedad nos ha llevado a un gran número de iniciativas internacionales entre las que destaca la campaña de apoyo público a nuestros agricultores lanzada desde Stoller Europe, así como la participación en la iniciativa de la Asociación Española de Fabricantes de Agronutrientes (AEFA) para donar mascarillas a más de 100.000 agricultores y trabajadores del campo.

Además del cuidado de la salud y del bienestar de nuestras personas, también hemos cuidado a nuestros clientes y proveedores. Tenemos la oportunidad de crear lazos de confianza y solidaridad entre compañías de forma que el “win-win” se afiance en todas las relaciones comerciales del futuro y sea tan importante generar riqueza para la empresa como asegurarse de crearla fuera de ella.

Sergio Aguilar Roig

Vicepresidente para Subsidiaras EMEA

CEO Stoller Europe

La Cátedra Stoller UPV está adscrita a la EAMN UPV

Equipo Cruixents: «La innovación es evolución y la evolución es necesaria en la sociedad»

El equipo Cruixents, formado por las estudiantes de nuestra Escuela, María Cabrera, Lucía Cano, Laura Junco, Marta Maravilla y María Rovira, ha sido seleccionado por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) para participar en el certamen Ecotrophelia España 2020.

Cruixents llevará al certamen su proyecto Tuliva, una tulipa hecha a base de harina de semilla de aceituna, creada como envase comestible para presentar platos preparados de forma diferente.

Este año, debido al confinamiento por la crisis del coronavirus, Ecotrophelia España tiene previsto celebrarse en septiembre.

Hemos hablado con Marta Maravilla que, en representación de Cruixents, nos ha contado cómo están llevando el confinamiento y cómo se están preparando para la final.

-¿En qué fase del proyecto estabais cuando se decretó el confinamiento?

Nos quedaba apenas una semana para entregar el informe al concurso y que decidieran si nos aceptaban. Habíamos estado haciendo pruebas de laboratorio para concretar la lista de ingredientes pero, como todavía no nos había llegado la barquillera, pieza fundamental, no habíamos comenzado a trabajar en la forma final de Tuliva.

-¿Cómo os habéis adaptado a la nueva situación?

La verdad es que en los primeros días de confinamiento, como teníamos que acabar bien la parte teórica y darle el toque final, Google Drive y WhatsApp fueron de gran utilidad, puesto que nos ayudaron mucho a mantener el contacto y poder opinar todas sobre todo.

Ahora mismo, después de la admisión en el concurso nos deberíamos encontrar haciendo pruebas con la receta, los envases y aprendiendo a tratar la masa para poder modelar bien el producto. Sin embargo, no podemos acudir a la Escuela, por lo que tanto la barquillera como el ingrediente principal, la harina de semilla de aceituna, se encuentran fuera de nuestro alcance.

La verdad es que es un tema que nos tiene preocupadas porque, aparte de lo que no tengamos los ingredientes con nosotras, también está la cuestión de que no todas vivimos en Valencia o alrededores: una de las integrantes de nuestro grupo, María, es de Gandía; y Laura, que al estudiar diseño es la encargada de los envases, es de Galicia. Lo vemos un poco una dificultad añadida, aunque esperamos que se solucione pronto y de la mejor manera posible.

-Ecotrophelia España ha tenido que trasladarse a septiembre. Hasta que llegue ese momento, ¿qué trabajo os queda por realizar para llegar al certamen bien preparados?

Nos queda casi lo más importante: darle la forma final al producto para conseguir que la masa con los ingredientes que ya tenemos se convierta en una Tuliva; y preparar una presentación que resuma todas las características del proyecto y que nos permita contar por qué pensamos que es un producto que puede competir en Ecotrophelia.

 

 

-Habéis sido seleccionadas para la final de entre 300 equipos de toda España. ¿Creéis que habéis diseñado un producto ganador?

Pensamos que nunca antes se ha llevado a Ecotrophelia un producto que cubra tantas necesidades y llegue a tantos sectores de nuestra sociedad, por lo que creemos que Tuliva tiene muchas posibilidades de quedar en un gran puesto. Hemos diseñado este producto desde nuestras inquietudes y hemos puesto toda nuestra confianza en él, así que esperamos que eso se vea reflejado.

-¿Cuál es la mayor innovación de vuestro producto?

Tuliva une la cercanía de un producto que se ha cultivado en la Comunidad Valenciana toda la vida con la tecnología que está marcando el siglo. Es un alimento que está creado a base de un subproducto, por lo que supondrá una disminución de desperdicios de la industria aceitera; además, es un producto de kilómetro 0, lo que indica que también apostamos por la disminución de la huella de carbono y una alimentación más sostenible. Y por último, este ingrediente principal, la harina de semilla de aceituna, nos aporta nutrientes como el Omega 3. Todo esto en un nuevo recipiente para nuestros platos, tanto dulces como salados.

-¿Cuál es la importancia de la innovación en alimentación en la sociedad en la que vivimos?

La innovación es evolución y la evolución es necesaria en la sociedad y en el proceso vital. Tal y como van las cosas en la actualidad, que prima la comodidad y la rapidez antes que la elaboración y, un poco la tranquilidad, es necesario que aprendamos a gestionar el sobrante de los productos que consumimos, porque si no, llegará un momento en el que estos restos serán mayores de lo que podremos procesar. Además, Tuliva demuestra que aquello que en un primer momento categorizamos como “subproducto” o “deshecho”, puede luego resultar en un nuevo producto con muchas características positivas.

-¿Cuál es el mayor aprendizaje que os lleváis de esta situación?

Creemos que el confinamiento ha sido un baño de realidad. Un empujón que nos ha hecho ver las cosas que realmente importan y que realmente tenemos día a día aunque no valoremos tanto. La salud, la familia o las amistades que se mantienen a pesar de la distancia, son aspectos sobre los que hemos podido reflexionar y que hemos vuelto a valorar. También, parece que al no poder salir de casa más que para lo estrictamente necesario, caes en la cuenta de la libertad que teníamos antes de que esto pasara, y en lo que la necesitamos. Sí, definitivamente hemos aprendido a valorar lo que tenemos.

Miguel Estruch y Vicente Barberá: “El objetivo de Viromii es que la innovación llegue a la sociedad”

Miguel Estruch y Vicente Barberá son egresados de la Escuela en el Grado en Biotecnología y fundadores de Viromii. En marzo dieron una charla en la Escuela y ahora nos hablan de su trayectoria, de cómo han llegado a tomar la decisión de emprender y de cuál es la propuesta de valor de Viromii.

Ambos volvieron a Valencia para aportar valor con los conocimientos que habían adquirido. Y así, fundaron Viromii con el objetivo de llevar la innovación a los mercados. 

Miguel y Vicente, ¿cuál es vuestra trayectoria de estudios y profesional?

Ambos estudiamos el Grado de Biotecnología en la Escuela.

En el caso de Vicente, estudió un MBA centrado en industrias farmacéuticas y biotecnológicas en Madrid, estuvo trabajando para la farmacéutica Eli Lilly, y se fue a Suecia, donde hizo un Máster en creación de empresas y propiedad industrial en la Universidad de Gotemburgo. Además, Vicente ha trabajado en el departamento de IP de Philips en Holanda, y para una Spin-out de AstraZeneca centrada en medicina personalizada llamada OnDosis.

Por su parte, Miguel también se fue a Suecia a estudiar un Máster, en este caso de emprendimiento y creación de empresas de base tecnológica en la Universidad Tecnológica Chalmers (Gotemburgo). En los años que paso allí, Miguel fundó 3 Start-ups en sectores tan distintos como la industria médica, medioambiental y en el ámbito de la inteligencia artificial.

¿Cómo surgió la idea de montar Viromii?

La idea de montar Viromii surgió en Suecia, los dos estábamos viviendo en Gotemburgo y justo hablando un día nos dimos cuenta de que ambos queríamos volver porque mejor que en Valencia se vive en pocos sitios. Queríamos volver y traer aquí toda la experiencia y los conocimientos aprendidos en Suecia, además de mantener la libertad y flexibilidad de trabajar para uno mismo. Por nuestra experiencia, ya nos habíamos dado cuenta de que había un gap muy grande entre la academia y la industria, y nosotros queríamos hacer algo. Hay muchos recursos que se invierten en innovación, pero es complicado que estas innovaciones lleguen a la sociedad, donde realmente tienen un impacto, aquí es donde decidimos que queríamos actuar, y donde realmente podíamos dar valor aplicando los conocimientos que teníamos.

¿Cuál es vuestra principal actividad?

Nuestra misión es hacer llegar las innovaciones al mercado, para ello trabajamos con universidades y centros tecnológicos dando soporte a sus actividades de transferencia de tecnología, y con empresas innovadoras, normalmente spin-off, ayudando en el área de desarrollo de negocios y consecución de inversión privada.

¿Qué servicios ofrece Viromii?

Dentro de las áreas mencionadas anteriormente, en Viromii damos una cantidad de servicios bastante amplia, trabajando a través de todo el camino de la innovación, desde el estadio de investigación básica al momento en el que la tecnología llega a mercado. A lo largo de todo este proceso damos servicios de valorización de resultados de investigación, análisis de mercado y áreas de aplicación, validación de interés comercial, etc.

Actualmente, el servicio que más se nos demanda es la validación de interés comercial, donde cogemos una patente o desarrollo tecnológico y se lo presentamos a las empresas que podrían estar interesadas en adquirirlo, consiguiendo un feedback muy valioso por parte de la industria y creando conexiones entre los investigadores y estas empresas. Este servicio, aparte de facilitar la transferencia de la tecnología en cuestión, hace que se creen relaciones duraderas y aumenta las posibilidades de transferencia futuras.

¿A qué tipo de empresas o entidades prestáis vuestros servicios?

Como indicamos anteriormente, las universidades y centros tecnológicos son nuestros principales clientes, aunque también trabajamos con start-ups y spin-off tecnológicas.

¿Es fácil se emprendedor hoy en día?

Emprender puede ser muy fácil o muy difícil, depende de tu actitud. Una persona abierta a aprender e iterar su idea de negocio para adaptarla a lo que realmente quieren los clientes tendrá fácil emprender, en cambio alguien que no quiera escuchar al mercado y se enamore de su idea inicial lo tendrá complicado. El momento o lugar no son tan importantes como la actitud, lo que importa es la persona.

¿Cuál es la importancia de la formación a la hora de emprender?

Es muy importante, las universidades y centros formativos deberían fomentar estas competencias, ya que, aunque una persona no quiera emprender, puede adquirir competencias que le ayudarán mucho en su carrera profesional. Además, y especialmente en las universidades técnicas, no se expone a los estudiantes a emprendedores locales que puedan ayudarles y guiarles si tienen alguna idea. La gran mayoría de emprendedores están encantados de ayudar a otros que están empezando y estos recursos no son utilizados lo suficiente por parte de los centros formativos.

¿Y la importancia de la experiencia?

Sí, sin duda. Al final, la experiencia es el mejor profesor que puedes tener. La gran mayoría de emprendedores no tienen éxito en sus primeros proyectos, y si medimos éxito en términos económicos, hay muchos estudios sobre esto, pero lo bonito del emprendimiento es que es un aprendizaje continuo, y cada vez lo haces mejor; además, con la experiencia, tu red de contactos crece y esto es muy importante a la hora de emprender, cada vez es más fácil atraer personas y recursos a tus proyectos. En el emprendimiento, como en casi todo, la experiencia es un grado.

¿Y la actitud? Quizá a veces sea más importante tener ciertas actitudes como ser proactivo que tener un expediente brillante, ¿no?

Igual aquí soy demasiado sincero, pero desde mi punto de vista, a la hora de emprender, y yo diría que para casi todo lo que no sea entrar en másters, becas doctorales, o algunas posiciones públicas, el expediente académico no es relevante. Los estudiantes se preocupan mucho por las notas, y evidentemente hay que sacar buenas notas, pero a la hora de emprender o entrar a trabajar en una empresa, da igual que tengas un 9,5 que un 5,7 de media, importa mucho más tu actitud y muchas competencias transversales que ahora también se tratan de fomentar desde la enseñanza.

¿Hay que perseguir los sueños aunque a veces parezcan descabellados?

Al final, el objetivo en la vida es que uno tiene que ser feliz. Si lo que te hace feliz es algo descabellado, adelante, siempre valdrá la pena hacer algo y no llegar, que no intentarlo.

¿Qué ganas cuando fracasas?

Mucho, el fracaso debe ser entendido como algo positivo, solo fracasas cuando intentas algo y eso siempre conlleva aprendizaje, el verdadero fracaso es no intentar nada. En teoría, la gente que no hace nada no podría fracasar, pero yo creo que eso es el verdadero fracaso.

Chicos, dad unos consejos para estudiantes de biotecnología que quieran emprender.

A todos los estudiantes les diría lo mismo, no tengáis miedo de intentarlo porque vais a aprender muchísimo. Si alguien tiene una idea que lo cuente a todo el mundo, eso de que me van a copiar es totalmente mentira, cuanto más lo cuentes más opiniones recibirás y mejor podrás definir qué quieres hacer. Además, antes de invertir tiempo y/o dinero desarrollando nada, hablad con los potenciales clientes y descubrid cuáles son sus necesidades reales y si realmente gastarían dinero en vuestra idea; eso sí, aquí el truco está en hacerlo sin decirles cuál es vuestra idea y que lo que os digan no esté influido por esto. Por último, no os enamoréis de vuestra idea, estad abiertos a iterar y adaptarla a lo que realmente la gente necesita.

¿Existe suficiente apoyo e iniciativas desde la Universidad y la Escuela para emprendedores?

Cada vez se fomenta más el emprendimiento. En la Universidad hay un departamento que se encarga exclusivamente de ayudar a estudiantes que quieren emprender, IDEAS UPV, hacen muchísimas actividades y además ayudan como mentores a todos los emprendedores de la universidad; incluso tienen un espacio de oficinas para emprendedores UPV, ahí es donde está Viromii.

¿Cuál es el principal reto de futuro de Viromii?

El principal reto para Viromii es la captación de talento. Nuestro principal activo son las personas, los trabajadores de la empresa, y al ser un área tan especializada la curva de aprendizaje es más lenta de lo que queremos. Sin embargo, estamos mejorando los procesos cuando gente nueva entra en la empresa y el hecho de estar tan conectados a la universidad, la mejor fábrica de talento, nos ayuda mucho a la hora de captar talento.

El equipo Land & Sea alcanza la segunda posición en Ecotrophèlia con un postre innovador elaborado a base de tofu y algas

NaturAl, el innovador producto ideado por el equipo de estudiantes Land & Sea de nuestra Escuela, alcanzó la segunda posición en la fase nacional de Ecotrophèlia 2018.

El producto ganador consiste en un postre elaborado a base de tofu y algas, apto para veganos, con diferentes sabores dulces, en formato tarrina, listo para abrir y consumir.

Land & Sea, bajo la coordinación de los profesores de la Escuela, Purificación García, Javier Martínez y María Jesús Pagán, crearon este producto como parte de su trabajo en el grupo de Generación Espontánea de la UPV, Fornejant Ciéncia.

María Beobide, portavoz de Land & Sea, nos ha contado cómo ha sido su experiencia en Ecotrophèlia España.

María, ¿quiénes formáis parte de Land & Sea?

El equipo lo formamos Mari Carmen Belda, Juan Miguel Campos, Jaume Merino, Laura Sanmartín y yo. Somos todos nosotros de la Escuela y hemos trabajado bajo la coordinación de los profesores Purificación García, Javier Martínez y María Jesús Pagán. También tuvimos la colaboración de la Escuela de Diseño de la mano de Laura Esplugues, que nos ayudó y orientó en el packaging, naming y logotipos.

Vamos por partes, ¿Por qué decidisteis participar  en Fornejant Ciéncia?

Los estudiantes veteranos de este grupo vinieron a clase a invitarnos a participar. Nos pareció muy interesante porque organizan todo tipo de actividades relacionadas con poner en práctica lo que aprendemos en las aulas y lo vimos como un plus a lo que aprendes de manera teórica en el Grado.

Y en Ecotrophèlia 2018, ¿por qué habéis participado?

La participación en Ecotrophèlia es una de las actividades que se llevan a cabo desde Fornejant Ciència. Para ello,hicimos en primer lugar unos talleres de Desing Thinking, un método a  través  del cual podemos detectar deficiencias y nuevas necesidades de la sociedad actual.

Una vez llevado a cabo este proceso, se  formaron grupos de 5 personas  donde hicimos un brainstorming de productos que podrían acoplarse a las necesidades detectadas anteriormente. De todos los grupos, los profesores seleccionaron los dos equipos que finalmente participamos en Ecotrophèlia España.

Una vez seleccionados  los grupos y los productos, nos pusimos a trabajar cada equipo en su proyecto. A nuestra Start-Up la llamamos Land & Sea y al producto, NaturAL.

¿En qué consiste vuestro producto?

Nuestro producto, NaturAl,  consiste en un postre elaborado a base de tofu y algas, apto para veganos, con diferentes sabores dulces, en formato tarrina, listo para abrir y consumir. Solo necesita refrigeración para su mantenimiento.

Lo presentamos en un envase de cristal donde la distribución es una base de gelatina de algas, seguida de una capa de tofu con una textura que nos recuerda al requesón y para finalizar, una capa de mermelada de frutas.

Nuestro  postre está especialmente pensado para veganos porque creemos que, aunque en los últimos años han aumentado en gran medida los productos para este colectivo,  en los grupos de confitería, repostería y postres aún quedan muchos nichos por cubrir.

De todas formas, cualquier persona  que quiera llevar una  dieta saludable o hiperproteica sería un potencial consumidor de NaturAl.

¿Cómo se os ocurrió incluir ingredientes salados en un postre?

Queríamos un postre vegano, rico, nutritivo y asequible, además de sorprendente y arriesgado, por lo que tras mucho pensar y debatir, nos decidimos por el tofu, que es muy neutro y permite combinación de sabores, además de aportar proteínas de origen vegetal  y ser muy asequible. En segundo lugar, pensamos en las algas, ya que son extremadamente nutritivas y suponía un reto incluirlas en un plato dulce y finalmente, la mermelada de frutas que le daba unidad y sabor al postre, además de un color llamativo para la vista.  Concretamente, usamos lechuga de mar como alga, ya que tiene un sabor bastante suave y además, se recolectan en Galicia; En cuanto a la mermelada, la fruta elegida fue la naranja, ya que aportaba mucho color y además es un producto local.

 

Y conseguisteis el segundo premio en Ecotrohèlia España 2018, ¿qué crees que es lo que más valoró el jurado?

Lo más importante de nuestro producto es que es innovador, ya que tanto el tofu como las algas son productos salados que no suelen utilizarse en postres, a la vez que solucionamos una demanda cada vez mayor de una parte de la población.

Pero no solo eso, sino que está muy rico y como es bajo en calorías, puede tomarlo también la población que no es vegana pero quiere cuidar su salud y no renunciar a comer dulce.

Finalmente, que tanto el producto como la Start Up tengan unos principios de ecología y respeto por el medio ambiente también se valoró como uno de los grandes puntos positivos.

¿Qué es lo que más te ha gustado  de vuestro paso por Ecotrophèlia?

Lo más importante es que hemos aprendido el proceso completo de elaboración de un producto, desde la propia elaboración en laboratorio, el informe técnico, el packaging, el plan de negocio, el plan de marketing, trabajar en equipo… Todo tal y como si fuésemos una start-up real.

Con todo ello, pones en práctica todo el estudio teórico del grado y  además aprendes cosas nuevas como hablar con proveedores, defender tu proyecto enfrente de un jurado, resolver problemas e imprevistos, hablar en público… que son tareas que no forman parte de los conocimientos específicos del Grado, pero que tendremos que hacer cuando salgamos al mercado laboral.

¿Qué es lo que crees que más le gustó al jurado?

La verdad es que el jurado nos felicitó y nos dijo que el postre les había parecido muy rico. Además, también les gustó que fuese un producto que se adapta al movimiento de alimentación más natural y sostenible que estamos viviendo actualmente y que tiene mucha proyección de futuro. Todo esto se refleja desde que el producto no contiene nada de origen animal, que su tarro es de vidrio reciclable y su packaging también al ser de cartón o que todos los productos son de proximidad

¿Y alguna crítica o algo que mejorar?

Sí, nosotros no pudimos hacer un informe microbiológico riguroso ya que el tiempo no nos lo permitió, no obstante realizamos uno menos específico de acuerdo a bibliografía existente y recalcamos que en el proyecto de futuro de la Start-up esto era una de las primeras acciones a realizar.

También nos dijeron que el nombre del producto no era adecuado ya que tiene un significado que todas las empresas buscan incorporar a su imagen, además que tendríamos que ser capaces de demostrar que nuestro producto es realmente 100% natural.

Tras el éxito en Ecotrophèlia, ¿qué estáis haciendo ahora?

Pues seguimos con los estudios, pero no queremos dejar perder el trabajo realizado. Estamos pensando en opciones como presentarlo a otros concursos y que algunos de los miembros del equipo lo pueden utilizar como TFG.

¿Recomiendas a otros estudiantes formar parte de Fornejant Ciència?

Sí, mucho. Porque estar en este grupo te enriquece muchísimo. Conoces a otros estudiantes, escuchas otras opiniones e ideas y también conoces más a fondo tu carrera.

Aquí tienes la oportunidad de poner en práctica todo lo que has aprendido, de aprender mucho más y de profundizar en lo que va a ser tu mundo profesional.

Umitaste, el innovador papel de sushi a base de microalgas

Trabajar en equipo, hacer un plan de empresa, hablar en público… son solo algunas de las cosas que han aprendido los miembros de equipo HopeYou en su paso por la fase final nacional de Ecotrophèlia 2018.

HopeYou presentó su producto Umitaste que consiste en papel de sushi elaborado con microalgas -spirulina y chlorella- que aportan más color y sabor.

Este equipo de estudiantes está formado por Álvaro Forquet, Ana Noguerol y Zaida Uribe, alumnos de nuestra Escuela y Guillermo de Castro, de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería del Diseño, coordinados por los profesores e investigadores Purificación García, Javier Martínez y María Jesús Pagán

Ana Noguerol, portavoz del grupo, nos cuenta cómo ha sido su experiencia en Ecotrophèlia.

¿Por qué habéis participado en Ecotrophèlia España 2018?

Los profesores nos motivaron y vimos muy interesante crear un modelo de negocio, ya que esta experiencia puede ser muy útil si deseas emprender al acabar los estudios.

¿Qué producto habéis presentado?

Hemos elegido un producto que ya estaba trabajando Álvaro para su TFG. Se trata de unas obleas elaboradas con microalgas, en concreto con spirulina y chlorella, destinadas a  preparar nuevos sushis, con más color y sabor.

La elaboración de estas obleas es sencilla: basta con mezclar las microalgas con metilcelulosa y agua y, posteriormente, se refrigera. Finalmente, se lleva a cabo primero un presecado, y seguidamente un secado para terminar de eliminar el agua del producto.

¿Cuál es la diferencia entre estas microalgas y las que se utilizan actualmente?

Ahora se utiliza alga nori tostada y secada. Pero las microalgas que proponemos nosotros tienen un alto valor proteico y nutrientes, ya que contienen vitaminas, minerales y omega3.

Son microalgas que se están empezando a utilizar ya entre los consumidores veganos como suplemento alimenticio y nuestra propuesta es utilizarlos en los alimentos, en este caso en el sushi.

¿Cuál ha sido la principal innovación de vuestro proyecto?

Nuestra innovación ha consistido, sobre todo, en el modelo de negocio, ya que obteníamos la financiación necesaria para lanzar el producto a través de crowdfunding.

¿Qué habéis aprendido en Ecoptrophèlia?

Sobre todo, a desarrollar un modelo de negocio. Hemos visto otras ideas, otras maneras de hacer las cosas y algo muy importante es que los miembros del jurado son profesionales de empresas, que te dan un punto de vista real de si tu producto podría ser viable o no.

También hemos aprendido a trabajar en grupo entre personas de la misma rama y de otras diferentes, como en este caso, el diseño del producto.

¿El jurado os dio algún consejo para mejorar vuestro producto?

Sí, nos dijeron que trabajemos en mejorar el sabor y la textura, ya que el precio sí que es competitivo y podría ser un producto comercializable.

¿Recomiendas a otros compañeros participar en Ecotrophèlia o concursos similares?

Sí. Lo más importante de todo esto es lo que aprendes tanto mientras estás desarrollando tu proyecto como una vez allí. A la hora de emprender o buscar un trabajo, te da una visión que no tienes antes de trabajar en un proyecto así, mucho más real del mundo profesional.

Además, te enriquece la interdisciplinariedad, al trabajar con gente de otra escuela.

Donames gana el Premio ACTA/CL al Desarrollo de Nuevos Productos Alimenticios 2017 con una innovadora mousse de aloe vera y flores

Una innovadora mousse de aloe vera y violetas ha llevado al jurado del Premio ACTA/CL (Asociación de Científicos y Tecnólogos de Alimentos de Castilla y León) al Desarrollo de Nuevos Productos Alimenticios 2017, a otorgar el primer premio al  equipo Donames, formado por estudiantes del Grado en  Ciencia y Tecnología de los Alimentos de nuestra Escuela.

Donames, perteneciente a Fornejant Ciencia, se presentó con este nuevo producto a este concurso, que se celebró en octubre, en el marco del II Congreso Nacional de Jóvenes Investigadores en Ciencia, Ingeniería  y Tecnología de los Alimentos (JICITA 2017).

Donames convenció al jurado con una de las variantes de su producto CALOE, una mousse de aloe vera  y flores, con un sabor totalmente innovador, bajo en calorías y elaborado con bebida de soja, por lo que es apto para veganos, personas intolerantes a la lactosa y también para celíacos. Además, el aloe vera aporta nutrientes a este alimento.

El equipo Donames, formado por Ana Ortí, Alicia Andrés, Pablo Fernández, Adrián Hernández y Jorge Giménez, considera que su éxito no ha tenido lugar sólo por la gran innovación de su producto alimenticio, sino también porque fue el único equipo que llevó hecho un plan económico y un plan de marketing de su producto.

Como nos explica Ana, portavoz de Donames,  “nosotros hemos dado un paso más y hemos llevado al concurso un prototipo de start-up. Sabemos que nuestro producto tendría una buena aceptación en el mercado y no queremos que se quede en un cajón. Estamos dispuestos a comercializarlo, aunque aún tenemos que valorar de qué manera”.

CALOE es un postre muy especial que se presenta en cuatro sabores: violetas, rosas, azahar e ylang ylang. Para el concurso, los estudiantes eligieron el sabor de aloe vera y violetas, que se sirvió fresco y  muy apetecible, con lo que la cata resultó un éxito.

“Además, al ser hipocalórico, CALOE es un placer que te puedes permitir. Se trata de un producto indulgente, es decir, tomando una baja cantidad del mismo, te sientes saciado. Esto, junto con su bajo aporte calórico, hace de CALOE un postre placentero y apto para cuidar la línea. Además, tiene un sabor totalmente innovador, ya que, de momento, no existen postres elaborados a base de flores”, explica Ana.

innovacion alimentos

Donames, que ya había quedado finalista en Ecotrophelia España,  recomienda participar en este tipo de proyectos porque “ganes o no un concurso, pones en práctica todo lo que has aprendido en clase y te pones en contacto con la realidad laboral a la que luego nos tendremos que enfrentar. Ha sido una gran experiencia de la que hemos aprendido mucho y hemos salido reforzados como equipo”.

Así pues, todavía le queda mucho por hacer a Donames y esperamos poder comprar pronto en el mercado su mousse de aloe vera y violetas, un placer que nos podremos permitir.

“La alimentación en spray tiene mucho futuro”

Puri García es socia fundadora  de Food Desing y una de las mujeres investigadoras que han participado en  la European Reserchers’ Night, un proyecto promovido por la Comisión Europea que pretende mostrar la parte más humana de la investigación, que se celebró el pasado viernes en Valencia.

Food Desing fue la ganadora de los Premios Pascual Startup 2017, en la modalidad de Salud y Nutrición, con UpCake, un innovador bizcocho en forma de spray. Hemos hablado con Puri García, socia fundadora de esta spin off de la UPV y profesora de la EAMN, y nos ha contado cuál es ahora el reto de Food Desing.

¿Qué supone para Food Desing haber ganado los Premios Pascual Startup 2017?

Haber ganado el premio Pascual StartUp 2017 supone un impulso porque te refuerza, ya que son muchas horas las que dedicas al trabajo docente y de investigación, pero también tratando de hacer transferencia de conocimiento. Cuando presentas tu propuesta a un concurso como este y entre las 150 propuestas que había en la modalidad de Nutrición y Salud, te eligen como ganador, indica que lo estamos haciendo bien. Para nosotros, en un aval importante que quien nos haya elegido sea una empresa como Pascual, que tiene un concepto muy renovado de la innovación, ya que confían en la innovación disruptiva, es decir, en cosas que no tienen  nada que ver con los productos lácteos  que es a lo que ellos se dedican tradicionalmente.

¿Qué es lo que más os ha gustado de lo que os dijo Pascual?

Pascual nos ha dicho muchas cosas interesantes, pero la más importante es que UpCake es un proyecto muy innovador con muchas posibilidades no sólo como bizcocho. Esto es algo que nosotros pensamos también, que la alimentación en spray tiene mucho futuro incluso para personas con patologías como la obesidad porque tienes mucho volumen y poca masa, o para personas que  tienen problemas de deglución.

 

premios pascual startup

Upcake combina perfectamente tanto con sabores dulces como salados.

¿Cuál es el reto que tenéis ahora?

El premio consta de una parte económica que siempre es un incentivo para ayudar en el proyecto, pero el verdadero reto es lanzar el producto al mercado. Ya hemos hecho las pruebas industriales y han salido muy bien, y también hemos buscado varias empresas que podrían producirlo.

Así que ahora el reto es, con la ayuda de Pascual, con el mentoring, con sus posibilidades de ayudarnos a desarrollar lo que nos falta del modelo de negocio, ir adelante y tratar en un plazo breve de tiempo, de hacer un primer lanzamiento para saber si realmente es un producto que funciona en el mercado.

A nosotros nos parece que sí, a los consumidores que se lo hemos dado a probar también les ha gustado, pero hay que comprobarlo.

¿A qué público va dirigido UpCake?

En principio, lo pensamos para la hostelería porque facilita la vida de los cocineros, ya que ellos hacen este tipo de productos, pero es laborioso y cuesta tiempo.  UpCake lo que hace es democratizar la alta cocina y regalarles tiempo, se lo damos hecho.

Y a partir de aquí, pensamos que también sería muy útil para el hogar, sobre todo, para personas sin tiempo para cocinar. El valor añadido de este producto es que te facilita la vida y además es saludable. Tiene menos densidad calórica que un bizcocho tradicional, ya que no necesita azúcar. Y además, hay otras muchas posibilidades que puede dar el producto desde el punto de vista de la salud y que tenemos que estudiar.

Así pues, tenemos varios perfiles de posibles consumidores del producto. Y también estamos estimando diferentes canales de venta como el online, que cada vez está más en auge.

¿Cuáles son las principales ventajas de UpCake?

Vamos a facilitar la vida del consumidor. Primero, del chef de gama media que quiere ofrecer calidad, incluso un producto personalizado. Le regalamos tiempo, le abaratamos los costes, Esto ya es una ventaja. Y también vamos a facilitar la vida a otros perfiles de consumidor, como por ejemplo, las madres, que pueden dar a los niños para merendar un producto dulce pero sano. En un volumen de una magdalena tenemos menos peso y la densidad calórica es más baja. Es un producto de indulgencia, te lo puedes comer porque tiene menos calorías.

UpCake también ofrece otras ventajas: Es un producto de consumo fácil, rápido, cómodo, instantáneo, indulgente. Y además puedes trabajar sobre su perfil nutricional y reducir las calorías, los azúcares, la cantidad de grasa… También podemos hacerlo salado, por ejemplo, bizcocho de zanahorias, de brócoli, espinacas y es una forma de presentar un plato a los niños. Con un spray y un microondas, les ofreces preparar la merienda y lo pasas bien y meriendan sano. Mediante el juego, podemos introducir sabores nuevos, texturas… Y además, está muy bueno porque es el sabor de una magdalena de chocolate de toda la vida. Pero casi sin masticar porque se deshace en la boca.

Entonces, ¿nos recomiendas sustituir la magdalena tradicional por Upcake?

UpCake es una oferta más que puede estar en el mercado y que compite con el resto. Los productos alimentarios compiten mucho entre ellos porque su vida útil suele ser muy corta.

Cada día se lanzan productos nuevos al mercado que a veces se retiran al poco tiempo. Puedes elegir o no hacerlo porque nadie te asegura el éxito, pero yo creo que es enriquecedor por el proceso de creación, el aprendizaje de haber hecho un modelo de negocio, cómo se gestiona  una empresa, hacer cosas que en tu día a día como docente ni se te ocurren o superar pruebas como defender en público tu proyecto.

Yo preparo a mis alumnos para Ecotrophelia y les digo lo que tienen que decir. Y ahora era yo la que estaba delante de un jurado. Es una experiencia enriquecedora.

premios pascula startup

Upcake de chocolate.

¿Cuál es el proceso para que UpCake pueda llegar al mercado?

Hay varias opciones, pero lo ideal es lanzar el producto desde nuestra empresa Food Desing y buscar una empresa comaker que tenga las instalaciones para la producción en grandes cantidades que necesitamos para que el producto esté en el mercado. Y también habría que buscar un distribuidor.

El hecho de haber ganado este premio nos permitiría utilizar el canal de comercialización de Pascual, si queremos, o buscar otros.

Lo importante es que, al final, hemos hecho una transferencia de conocimiento  y o bien montamos nosotros el resto de la infraestructura  empresarial o bien, cedes la estructura empresarial a otro, o parte y parte, alguien que produzca, alguien que distribuya y tú les cedes la idea.

Estamos valorando todas las opciones, pero lo que tenemos claro es que UpCake saldrá al mercado. Sin riesgo no hay éxito, así que sea como sea, vamos a seguir adelante.

 

 

 

Ecotrophelia España busca talentos para la industria de alimentación y bebidas

Llega una nueva edición de los Premios Ecotrophelia España, convocados por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas  (FIAB), con el objetivo de encontrar entre las futuras jóvenes promesas de la industria de alimentación y bebidas, el producto alimentario innovador de 2017. Fundación Alicia volverá a acoger el 22 de mayo la final de Ecotrophelia España, concurso en el que un equipo de nuestra Escuela participa cada año con mucho éxito.

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