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El nuevo doble Grado en Biotecnología e Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural formará profesionales altamente cualificados en el sector de la biotecnología agraria

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Constanza Rubio, subdirectora de Ordenación Académica de Alumnado del Área Ingeniería Agroalimentaria, y Purificación Lisón, subdirectora de Ordenación Académica de Alumnado del Área de Biotecnología de la Escuela

La Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural (EAMN) comenzará a impartir en septiembre de 2020  el doble Grado en Biotecnología e Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural, aprobado por el Consejo de Gobierno de la UPV este año.

Se trata de una titulación  de alta empleabilidad debido al reto de la sociedad actual y futura de  producir alimentos para la creciente población mundial.

Constanza Rubio, subdirectora de Ordenación Académica de Alumnado del Área Ingeniería Agroalimentaria, y Purificación Lisón, subdirectora de Ordenación Académica de Alumnado del Área de Biotecnología, nos hablan de las ventajas de cursar esta doble titulación.

 

 

¿Por qué se ha puesto en marcha este doble grado?

El sector agroalimentario tiene como principal reto producir alimentos para la creciente población mundial, revelándose como un sector de demostrado carácter esencial. Por su parte, la Biotecnología es una disciplina con un extraordinario potencial, que permite el desarrollo de bienes y servicios con aplicaciones en multitud de ámbitos. El doble grado pretende dar respuesta a ambos desafíos, recogiendo a su vez las recomendaciones del Consejo Asesor externo de la EAMN.

Por otra parte, la Escuela lleva impartiendo titulaciones relacionadas con la Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural desde hace 60 años y el grado en Biotecnología que oferta esta Escuela figura en los rankings como el número 1 a nivel nacional, por lo que la calidad y el éxito de la puesta en marcha de esta doble titulación está garantizada.

 

-¿Cuál es el objetivo de este doble grado?

El doble grado pretende formar profesionales con una sólida formación académica que integra la Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural con la Biotecnología vegetal, respondiendo así a una creciente demanda laboral de este tipo de profesionales en un sector innovador y con gran impacto económico y social, como es el sector de la biotecnología agraria.

 

-¿Qué competencias adquirirán los estudiantes que lo cursen?

Los estudiantes adquirirán las competencias generales, específicas y transversales de ambas titulaciones, cursando un total de 352,5 créditos. De esta manera, alcanzarán una formación académica completa y multidisciplinar, que les permitirá adaptarse exitosamente a un mercado laboral cambiante.

Asimismo, las competencias adquiridas permitirán que los egresados y egresadas del doble grado tengan acceso al Máster Universitario en Ingeniería Agronómica que habilita para el ejercicio de la profesión en el ámbito de la Ingeniería Agronómica, así como a otros másteres universitarios tales como: Biología Molecular y Celular de Plantas; Mejora Genética Vegetal; Erasmus Mundus en Sanidad Vegetal en Agricultura Sostenible; Sanidad y Producción Vegetal; Economía Agroalimentaria y del Medio Ambiente; Producción Animal; e Ingeniería Hidráulica y Medio Ambiente.

 

¿Qué ventajas tiene cursar un doble grado?

Con este doble grado, los estudiantes adquieren los conocimientos y las competencias profesionales de los dos títulos de Grado en cinco años, en lugar de en los ocho que requerirían las dos titulaciones por separado. Asimismo, la estrecha correlación entre ambas titulaciones, ambas ofertadas por la EAMN, promoverá una sinergia entre las competencias adquiridas por los estudiantes, potenciando así su formación académica.

 

-¿Cómo se va a llevar a cabo?

El doble grado se impartirá en su totalidad en la EAMN, lo que facilitará la coordinación de las asignaturas en el plan de estudios por cursos y cuatrimestres, así como los horarios y espacios asignados. Ello repercutirá favorablemente en el estudiante, que podrá cursar el itinerario del doble grado con horarios compactos y sin desplazamientos entre distintas Escuelas y Campus de la UPV.

 

-¿Cuántas plazas se van a ofertar? ¿Qué demanda se espera?

Se ofertarán 15 plazas de nuevo ingreso en el curso 2020-2021. El gran atractivo de esta doble titulación, así como la elevada nota de acceso al grado en Biotecnología indican que será un doble grado con una alta demanda. Por tanto, no se descarta la posibilidad de ampliar la oferta de plazas en los cursos futuros.

 

– ¿Qué salidas profesionales tendrán los egresados-as?

Las salidas profesionales del personal graduado en esta doble titulación son múltiples, pues combina el amplio abanico de puestos de trabajo propios de la ingeniería agrícola, con la creciente demanda social y el gran potencial de la biotecnología.

 

-¿Es este doble grado una titulación de futuro?

La actual crisis que estamos viviendo ha puesto de manifiesto la esencialidad tanto del sector agrario como del de la Biotecnología. Por tanto, el doble grado se presenta como una titulación de futuro, no solo por el atractivo de los contenidos y competencias a adquirir por parte de los futuros estudiantes, sino por el gran número de posibilidades laborales que les ofrece en un sector esencial, innovador y en expansión.

 

El conjunto de la cadena agroalimentaria ha demostrado su compromiso con la sociedad

A estas alturas, ya sabemos que el sector agroalimentario español a grandes rasgos y de una forma muy simplificada, cuenta con la cadena agroalimentaria española, integrada por cuatro eslabones principales como son la producción, la transformación, la comercialización y la distribución, con el consumidor final como principal objetivo de cuantos componen la cadena.

El IESE publicó un informe sobre la cadena agroalimentaria en 2012 en el que indicaba que la industria agroalimentaria española mantiene una posición destacada en el ámbito europeo, y genera mayores márgenes que la propia distribución minorista. Ésta, por su parte, presenta un grado de concentración muy bajo en la distribución de productos frescos y uno sensiblemente mayor en la distribución de productos envasados.

 

Así, los cinco mayores distribuidores de productos frescos representan poco más de una cuarta parte del mercado, mientras que los cinco mayores distribuidores de productos envasados concentran casi el sesenta por ciento de las ventas. Con todo, no se detectan, en ninguno de estos dos casos, prácticas restrictivas de la competencia en la distribución que, por el contrario, actúa como estabilizadora de los precios finales, al absorber una parte significativa de las variaciones experimentadas en los eslabones anteriores, tal como hemos visto.

También indicaba que la distribución minorista española ha registrado un intenso proceso de modernización y los consumidores compran cada vez más en supermercados, hipermercados y otras formas de autoservicio, mientras que el número de tiendas tradicionales ha disminuido. Puede afirmarse que este proceso de cambio ha permitido incrementar la capacidad de elección de los consumidores y ajustar mejor la oferta a las preferencias y necesidades de los demandantes. Además, la modernización de la distribución ha hecho posible la creación de puestos de trabajo de mayor calidad, tanto en la propia distribución como en los eslabones anteriores de la cadena, a la vez que ha abierto nuevas vías para la exportación agroalimentaria española, según el IESE.

Además, afirma que las marcas del distribuidor han mejorado la oferta y los precios de muchos productos y han fidelizado a muchos clientes. Si bien es verdad que el auge de las marcas del distribuidor ha supuesto un nuevo reto competitivo y de cuota de mercado para algunos fabricantes con marca comercial, también es cierto que para muchos otros fabricantes las marcas del distribuidor se han convertido en un nuevo e importante cliente con pedidos previsibles y cuantiosos, que les han permitido planificar mejor la producción y operar con mayor rentabilidad y ciencia. Sin las marcas del distribuidor, muchos de estos fabricantes habrían tenido serias dificultades de acceso a los mercados, concluye dicho análisis.

Según el último informe de la prensa especializada en el sector agroalimentario, alimarket.es, de fecha mucho más reciente, 18 de mayo de 2020,  “la MDD gana cuota, aunque las marcas también crecen a doble dígito” (Alimarket Noticias de Alimentación Sector Alimentación y Bebidas 18/05/2020), como se puede ver en la gráfica adjunta.

Fuente: IRI España

Según esta misma fuente, “el mercado de gran consumo creció en la semana finalizada el pasado 10 de mayo un 16% frente al mismo periodo del año anterior” y “el dato también fue positivo (8,5%) respecto a la semana anterior de 2019, según los datos de IRI España.” Podéis encontrar este artículo en su página web www.alimarket.es.

La semana pasada estuve en una tele formación sobre el sector agroalimentario frente al COVID19 en las que D. Igancio Zaldua Gorostiaga, socio fundador de Sie7Corp y Nutricionista experimentado indicaba que “el sistema agroalimentario europeo ha estado bajo una presión sin precedentes durante la pandemia del COVID-19, pero el sector agroalimentario también hemos demostrado ser un sector resiliente.  No obstante, hay una gran necesidad de productos y servicios que hagan frente a esta crisis”, o lo que es lo mismo que existe una gran oportunidad para aquellos que sepan adelantarse y adaptarse a esta nueva “normalidad”.

Así mismo, el presidente de FEDACOVA, D. Federico Félix, en su artículo de opinión publicado en Levante EMV del 12 de marzo de 2020 indicaba que “de la experiencia española, se desprende que las actividades que han seguido funcionando sin interrupción, por ser consideradas esenciales para la subsistencia de la sociedad, como el sector de la agroalimentación y el de la distribución, que conozco muy bien como empresario y presidente del mismo, y que han permitido que los hogares de España estuvieran bien abastecidos, constituye un ejemplo de cómo, con responsabilidad y profesionalidad, sin parar la actividad y adoptando las imprescindibles medidas de seguridad, se ha evitado el contagio masivo en las empresas y ha permitido su normal funcionamiento.”

Félix añade que “al contrario que otros sectores considerados no esenciales, la mayor parte de la actividad productiva y distributiva del sector agroalimentario no se está resintiendo porque seguimos al pie del cañón, trabajando por España y por los españoles.” A pesar de lo cual hay empresas cuyas actividades están más conectadas al turismo y sobre todo aquellas empresas que tienen al sector Horeca entre sus principales clientes, cuyo sector ha experimentado un cierre total de su actividad durante este estado de alarma, y el sector de la pesca, en la que es más difícil guardar las distancias, se ven hoy especialmente afectadas. Federico insiste en que “la industria agroalimentaria, desde nuestros agricultores, ganaderos y pescadores, hasta las estanterías de los puntos de venta, es central siempre, pero más aún en este momento. No sólo porque constituye el vehículo de abastecimiento de una sociedad que está en un porcentaje elevado recluida, sino también por ser una de las pocas actividades que siguen manteniendo, y en algunos casos incrementando, el empleo. Y este compromiso doble con la sociedad lo está llevando a cabo con todas sus fuerzas y entusiasmo, guardando las más estrictas reglas de seguridad, tanto del personal como alimentaria.”

Para finalmente concluir en que “nadie piense que esto es por casualidad, ni que el sector está haciendo el agosto con esta crisis, como se dice vulgarmente. Los empresarios sabemos que ante una situación crítica como la que vivimos en estos momentos sólo hay una opción: o se afronta la misma, reinventándose, siendo creativo y, sobre todo, tomando decisiones, o se desaparece. Y es lo que el conjunto de la cadena agroalimentaria ha hecho: reforzar sus medidas de seguridad y salud, incrementar el empleo, invertir y formar a sus equipos para asegurar su perfecto funcionamiento. Pero ante todo está el enorme compromiso que empresarios, autónomos y trabajadores del sector han asumido con la sociedad, lo que quiero agradecer como Presidente de la Federación Empresarial de Agroalimentación de la Comunidad Valenciana.

Los sectores de la agroalimentación y el de la distribución, han demostrado que, con responsabilidad y adaptando todas las medidas necesarias de prevención e higiene ante el Covid-19, un sistema de colaboración público-privada, hubiera asegurado el normal funcionamiento de la mayor parte de actividades profesionales y empresariales, tal y como se ha podido constatar con la cadena agroalimentaria, desde el sector primario hasta el comercio y la distribución, pasando como no puede ser de otra manera, por la industria transformadora, gran eslabón de esta industria considerada esencial.

 

Sergio Barona

Secretario General de la Federación Empresarial de Agroalimentación de la Comunidad Valenciana (FEDACOVA)

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