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El Doble Máster MUIA + MUGSCA forma profesionales para gestionar eficazmente la seguridad y la calidad alimentaria

Eugenia Martín Esparza, directora académica del MUGSCA.

El Doble Máster Universitario en Ingeniería Agronómica + Gestión de la Seguridad y Calidad Alimentaria   que ofrece la Escuela, forma profesionales altamente cualificados para gestionar eficazmente la seguridad y la calidad alimentaria. 

La directora académica del máster, Eugenia Martín Esparza, nos habla de las ventajas de cursar esta doble titulación de futuro, teniendo en cuenta que la industria de alimentación y bebidas en España es la que más contribuye al PIB nacional.

-¿Por qué se ha puesto en marcha este doble máster?

En España, la industria de alimentación y bebidas es la primera rama manufacturera del sector industrial, siendo el que más contribuye al Producto Interior Bruto (PIB).

El sistema alimentario incluye todas las actividades implicadas en la producción de las materias primas, en el procesado de las mismas para su transformación y conservación de los alimentos, así como en la distribución y venta final a los consumidores. En toda la cadena es de vital importancia asegurar la inocuidad.

Para ello, es importante tener un pleno conocimiento de los peligros y los retos a los que se enfrenta desde el punto de vista de la higiene alimentaria, las alternativas a la desinfección y al diseño higiénico de instalaciones, una correcta gestión de la seguridad alimentaria en la industria, la tecnología existente y de futuro al servicio de la alimentación para lograr la seguridad y la sostenibilidad en las explotaciones agropecuarias, el procesado y la conservación de alimentos.

Y sin olvidar que todo ello forma parte de la dirección y gestión de la industria agroalimentaria. Por todo esto, consideramos de gran interés para los titulados en Ingeniería Agronómica de la Especialización en Industrias Alimentarias este doble máster, pues podrá completar la formación en este campo con contenidos más específicos relacionados con la seguridad y calidad alimentaria.

-¿Cuál es su objetivo?

El objetivo de este doble máster es lograr una formación integral en sistemas de producción agroalimentaria que permitan gestionar eficazmente la seguridad y la calidad alimentaria en todos los eslabones de la cadena, permitiendo así producir alimentos seguros, de alta calidad, en procesos sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.

-¿Qué competencias adquirirán los estudiantes que lo cursen?

El Máster Universitario en Ingeniería Agronómica (MUIA) habilita para ejercer la profesión de Ingeniero Agrónomo, mientras que el Máster Universitario en Gestión de la Seguridad y Calidad Alimentaria (MUGSCA) está orientado a la adquisición de las capacidades necesarias para la dirección y la gestión de la industria agroalimentaria, no solo desde el punto de vista de los aspectos económicos y financieros, sino también desde los relacionados con la calidad y la seguridad de los procesos productivos y de los alimentos.

-¿Cómo se lleva a cabo?

El 1er curso (60 ECTS) del doble máster coincide exactamente con el primer curso del MUIA. En el 2º curso, se cursarán las cuatro asignaturas de la Materia de Especialización en Industrias Agroalimentarias del MUIA (24 ECTS), así como ocho asignaturas del MUGSCA de 2,5 ECTS cada una, las prácticas curriculares y los TFM.

Tanto los horarios como la planificación del curso se han diseñado de manera que el alumno pueda realizar todas las actividades previstas en dos cursos, y no en los tres y medio que supondría cursar ambos títulos de forma independiente.

-¿Qué ventajas tiene cursar un doble máster?

El doble título permite adquirir las competencias de ambos másteres a través de una trayectoria académica integrada. Todo ello, con un coste temporal y económico inferior al que representa la obtención de ambos másteres de manera individualizada.

De este modo, un estudiante del MUIA, en lugar de cursar los 102 ECTS del MUIA y los 60 ECTS del MUGSCA, cursa un total de 143,5 ECTS. La programación de los cursos permite obtener la doble titulación en dos años, en lugar de los tres años y medio que serían necesarios en caso de cursar ambos másteres de manera independiente.

-¿Cuántas plazas se van a ofertar? ¿Qué demanda se espera? 

Las solicitudes se baremarán junto con las recibidas para cursar el MUGSCA. Se admitirán hasta un máximo de 5 plazas para el próximo curso.

-¿Qué salidas profesionales tendrán los egresados? 

Las salidas profesionales serán todas las propias de la titulación de Ingeniero Agrónomo con especial atención a todo lo relacionado con el proceso productivo en la cadena agroalimentaria: sector agropecuario, industria agroalimentaria, sector de la distribución y consumidor final. La gestión de la seguridad, de la calidad y de los recursos humanos en la empresa agroalimentaria constituirá una especialización adicional que les permitirá incorporarse en departamentos de calidad de las empresas del sector.

-¿Es este doble máster una titulación de futuro?

Tal como se ha comentado previamente, el sector agroalimentario es un sector de enorme importancia en nuestro país, y en este sentido la combinación de la Ingeniería Agronómica con una especialización en un área de vital importancia como es la gestión de la seguridad y la calidad alimentaria, permitirá a los alumnos adquirir un perfil profesional muy completo y de gran futuro. Los retos a los que se enfrenta continuamente este sector tan dinámico (cambios socioeconómicos, necesidad de adaptar la actividad a una economía circular y al uso eficiente de recursos, la cada mayor exigencia del consumidor, la digitalización…) ponen de manifiesto la necesidad de un perfil profesional con esta formación integrada.

 

 

 

 

Mireia Mollà: «En el marco de carácter imprescindible de nuestro sector primario, es esencial la formación y la contribución de los ingenieros agrónomos»

Mireia Mollà, consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Generalitat Valenciana, visitó nuestra Escuela con motivo de nuestro 60 AniversarioEste mes de mayo se ha cumplido el primer año de su mandato, y en una situación como la que estamos pasando a causa de la crisis de la covid-19, la Consellera pone en valor al sector agroalimentario y destaca la labor de los ingenieros agrónomos en la sociedad.

 -Consellera, en mayo se ha cumplido el primer año de su mandato.¿Qué balance hace de este tiempo?

Es un momento complejo para hacer balance porque parece que la crisis sanitaria de la covid-19 lleve mucho tiempo instalada y hace aparecer una sensación de parálisis que no es real. No solo en este tiempo donde hemos puesto en marcha ayudas por encima de los 10 millones de euros para los sectores más afectados y hemos gestionado otros 115 dentro del trabajo continuo de la Conselleria, sino que desde que tomé posesión en mayo del año pasado hemos puesto en marcha medidas, estrategias y políticas importantes,he mantenido reuniones y encuentros con muchas entidades, agentes, plataformas… dentro de la voluntad de hacer política desde la coordinación, el consenso y la conjugación de intereses, sobre todo en una Conselleria como la de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica donde todas las áreas están interconectadas y cada una repercute en todas las demás.

Este primer año hemos conseguido algunos objetivos. Uno de los primeros fue que el  Consell aprobara la declaración de Emergencia Climática en la Comunitat Valenciana; una declaración necesaria, que va en consonancia con las exigencias europeas hacia una transición ecológica y que estoy convencida de que será uno de las grandes revoluciones de nuestro tiempo y uno de los grandes desafíos para conseguir la justicia social. Para adelantarnos, para anticiparnos en las medidas de adaptación y mitigación, antes de final de año ya empezamos a  trabajar en la Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica, cuyo borrador presentaremos a finales de mayo con la convicción de que la nueva normalidad debe ser la de la transición ecológica decidida.

A la lucha contra el cambio climático quiero añadir el diálogo constante con las organizaciones y entidades del sector agrario y de la industria agroalimentaria. La crisis de la covid-19  ha evidenciado algunas cuestiones y una de las más importantes es la condición imprescindible, indispensable, esencial de la producción agroalimentaria. Y por tanto, la necesidad imprescindible, indispensable y esencial de buscar soluciones que garanticen la vida digna en el campo.

Con ese espíritu, desde la Conselleria hemos mantenido reuniones con todo el sector. He reclamado medidas al Ministerio en todas las conferencias sectoriales para proteger al sector ante la competencia desleal, para reducir las cargas, para negociar firmemente en Europa. Hemos retomado las sinergias con otras regiones mediterráneas en Bruselas para ampliar las ayudas, para defender una política europea que recupere la preferencia comunitaria y  para negociar una nueva PAC que tenga en cuenta la perspectiva y las particularidades de la agricultura mediterránea.

-¿Qué área le está resultando más gratificante gestionar?

Todas las áreas conllevan una amplia responsabilidad porque tienen un impacto directo en la vida de las personas: la soberanía alimentaria, las estrategias contra el despoblamiento, el futuro del sector primario, la protección del medio ambiente, la lucha contra el calentamiento global, las políticas energéticas, la economía circular, la garantía de los recursos…todas tienen importantes consecuencias.
Esa es la gratificación, introducir cambios que mejoren el día a día de la gente y, por supuesto, también el reto.

-¿Cuál es la contribución que un ingeniero agrónomo puede hacer a la sociedad, en un momento como el actual con la crisis del coronavirus?

Durante la actual crisis se ha puesto de manifiesto la importancia del sector primario de agricultores y agricultoras, ganaderos y ganaderas, del sector pesquero y de todas las personas que trabajan en las industrias agroalimentarias.
Una idea a la que suelo referirme es a la de la alimentación como un derecho fundamental básico, que convierte la producción de materias primas y su transformación en un servicio público que jamás puede pasar de moda porque está en el trasfondo de la existencia humana.
En ese marco de carácter imprescindible de nuestro sector primario, es esencial la formación y la contribución de los ingenieros agrónomos, como profesionales y agentes activos en la gestión de la producción de alimentos, en el desarrollo y aplicación de la ciencia y la tecnología para la producción agrícola y ganadera, en la protección y planificación del medio natural y forestal, para investigar, innovar y poner en marcha herramientas y materiales que mejoren los procesos y la gestión de los recursos.

La Consellera participó en el acto conmemorativo del 60 Aniversario de la Escuela, en diciembre de 2019. En la foto, la vemos entre el rector de la UPV, Francisco J. Mora y el director de la Escuela, Alberto San Bautista, junto con todos los directores de la Escuela durante estos 60 años.

 

-Es momento de poner en valor el gran trabajo del sector agroalimentario. ¿Qué medidas se están tomando desde la Conselleria?

Como hemos comentado, el esfuerzo y el trabajo de las personas en la agricultura, en la ganadería y en la pesca han sido las facilitadoras, las posibilitadoras de que muchas otras hayan mantenido el confinamiento con garantías y con la seguridad de que el abastecimiento ni está ni ha estado nunca en peligro. Un pilar de estabilidad si pensamos en las colas y en las situaciones que se vivieron durante los primeros días desde la declaración del Estado de Alarma.

Desde la Conselleria somos conscientes de ese valor que hay que preservar y cuidar y cultivar, y también sabemos que hay cuestiones estructurales que hay que revertir. No puede ser que se venda por debajo del precio de producción, una situación que en cualquier otro sector sería impensable y no puede ser que las reglas del juego no sean las mismas, provocando desequilibros que afecten negativamente en nuestros productores.

Ante esto,hemos creado foros de diálogo y coordinación: la Mesa de la Producción Agraria (que se inauguró en febrero) y la Mesa de la PAC para defender una negociación favorable a nuestros intereses. En Europa hemos vuelto a los foros que agrupan a los territorios productores del Mediterráneo.

Además de las inversiones que hemos puesto en marcha: un 20% a las explotaciones agrarias, un 30% más a la figuras de calidad diferenciada, dos millones más a la contratación de seguros agrarios siendo de nuevo la Comunidad Autónoma que más aporta, hemos desarrollado campañas de promoción en los principales países de destino de nuestras importaciones, trabajamos ya en el II Plan Valenciano de Agricultura Ecológica, mantenemos íntegras las ayudas a los seguros agrarios, creamos el Consell de l’Horta, y apelamos también al compromiso del consumidor para apostar por los productos, frescos de temporada y de proximidad con la iniciativa Molt de Gust.

-¿Servirá esta crisis para concienciar a la sociedad de lo verdaderamente importante como la alimentación, la salud o el cuidado de la tierra que nos da de comer y el oxígeno para respirar?

Al margen de esta crisis creo que buena parte de la ciudadanía, sobre todo las nuevas generaciones, ya habían alcanzado cierta conciencia, derivada de otra importante crisis sobre nuestra salud como la climática, con el cuidado de la tierra, la soberanía alimentaria, la calidad del aire, la economía circular, la eficiencia, la gestión sostenible de los recursos, etc. Esa preocupación ya estaba presente de forma visible en la sociedad y puede que ahora cobre fuerza también entre todas aquellas personas que todavía no se habían sumado a ese cambio.

-No nos olvidemos, pues, de la importancia de problemas que ya estaban con nosotros antes del coronavirus, como el cambio climático, ¿en qué área queda todavía mucho por hacer y el trabajo de los ingenieros agrónomos puede ser de vital importancia?

Hemos hablado antes de la aportación a la crisis sanitaria, pero el trabajo de los ingenieros e ingenieras agrónomas también es pieza clave para hacer frente a la crisis climática. Sobre todo en un lugar como el Mediterráneo, epicentro de la emergencia climática.
Desde la Conselleria contamos con una Estrategia Valenciana de Cambio Climático y Energía, con el Consejo Asesor y de Participación del Medio Ambiente y una Comisión de Políticas de Cambio Climático con grupos de trabajo porque somos conscientes de que son los profesionales y sus conocimientos los que deben analizar la situación y marcar, y marcarnos los pasos a seguir.
Los conocimientos de la ingenieria agronómica y sus profesionales son imprescindibles para alcanzar con éxito la transición agraria y señalar las iniciativas, por ejemplo, en eficiencia de las explotaciones, reducción del impacto ambiental o gestión sostenible de los recursos.

-El nombre de la Conselleria volvió a cambiar en esta legislatura. ¿Podría explicar brevemente el principal objetivo de cada una de las áreas: agricultura, desarrollo rural, emergencia climática y transición ecológica?
Incorporamos emergencia climática y transición ecológica por dos razones, en primer lugar por el carácter transversal de la lucha contra el cambio climático que interpela a muchas otras áreas a realizar una transición hacia el modelo sostenible, y en segundo lugar por el carácter de emergencia. Cambio climático se convirtió en un término común en el lenguaje pero que invisibilizaba o al menos no transmitía bien la urgencia, el ahora o nunca, ante la situación crítica en la que nos encontramos ya mismo y que exige tomar decisiones. Cada momento que se pierde en tomar decisiones de lucha frente a la emergencia climática, resulta irreversible. Cada decisión postergada implica perder la oportunidad porque no se puede actuar más adelante. Por eso era importante emplear una palabra como emergencia que define mejor en qué momento nos encontramos.

-Desde la Conselleria, ¿existe algún proyecto para impulsar el consumo de proximidad e impulsar  la huerta valenciana?

Una de las primeras medidas de la legislatura dentro de la Conselleria fue el arranque del Consell de l’Horta, el pasado mes de julio y que continua su andadura. En febrero ya nos reunimos en la sede de l’Alquería del Moro para acordar el I Plan de Desarrollo Agrario de la Huerta, con una serie de prioridades como la gestión de los bancos de tierras y precisamente la promoción de la agricultura de proximidad.
Un compromiso tangible para preservar 11.000 hectáreas de huerta y garantizar la supervivencia de este pulmón verde que es además seña de identidad como reconoció recientemente la declaración de la FAO de Patrimonio Agrícola Mundial.

-En cuanto al desarrollo rural, quizá ahora sea un buen momento para impulsar la vida en las zonas rurales y poner en valor esta forma de vida. ¿Hay algún proyecto al respecto en la Conselleria?
Nuestro principal proyecto es la dinamización y vertebración del territorio. Cuando hablamos de desarrollo rural hay una parte importante de gestión de programas europeos, herramientas indispensables para conseguir dos objetivos:   asentar población y construir tejido asociativo y productivo.
Las estrategias para hacer que se pueda vivir dignamente del campo son esenciales para favorecer el relevo generacional y que la agricultura se plantee como una oportunidad vital viable.
Todo esto teniendo en cuenta que la lucha contra la despoblación pasa por un impulso de los servicios y de las infraestructuras en el entorno rural, dotaciones sin las cuales se produce una inevitable expulsión de los habitantes del campo a la ciudad por la falta de recursos de todo tipo: asistenciales, educativos, de ocupación o de transporte.

-¿Qué mensaje mandaría a los estudiantes de nuestra Escuela para que sepan que han elegido bien y que la sociedad les necesita?
La formación en Ingeniería Agronómica y Medio Natural prepara a los profesionales, a los expertos que marcarán el camino en la lucha contra la emergencia climática, en la protección del entorno natural y forestal, en la profesionalización del sector agrario. Una serie de retos que son numerosos y que son vitales para conseguir un territorio sostenible.
Transiciones inaplazables que debe recorrer nuestra sociedad como la gestión agraria sostenible, el aprovechamiento de los recursos y la adaptación a los nuevos escenarios climáticos y que depende en buena parte de vosotros y vosotras.

 

Andrea Coll: «Me siento afortunada de pertenecer a una generación que se ha sabido adaptar rápido a los cambios»

Andrea Coll, estudiante de la Escuela, ha presentado online su TFG  (Trabajo Fin de Grado) del Grado de Ciencia y Tecnología de los Alimentos, debido a la situación de confinamiento en que nos encontramos. Aunque en un principio, se sintió abrumada por el cambio, ahora se alegra y se siente afortunada de pertenecer a una generación que se ha sabido adaptar a los cambios de manera rápida.  Hemos hablado con ella y nos ha contado su experiencia.

-Andrea, ¿en qué ha consistido tu TFG?
Mi TFG ha consistido en un Plan de Internacionalización para una empresa distribuidora de lotes alimentarios. Esta idea surgió tras un periodo de prácticas extracurriculares, al observar la problemática que conlleva la estacionalidad laboral. Por ello, con esta propuesta de Plan de Internacionalización, se pretende paliar dicha situación.

-Has tenido que presentar tu TFG online debido a la situación de confinamiento. ¿Cuál ha sido tu experiencia?
Así ha sido. La defensa de mi TFG se realizó mediante la plataforma Microsoft Teams, que facilita la UPV.
Debo admitir que en un primer momento, el hecho de no poderte reunir personalmente con el tutor y tener que solucionar las dudas únicamente por vídeo llamada y correo, me asustó. Quieras o no, la elaboración del TFG se ralentiza.
Sin embargo, quiero destacar cómo la actitud del tutor lo puede cambiar todo. En mi caso, mi tutor, Gabriel García, se armó de paciencia y empatía y me ayudó en todo momento, fuera el día de la semana que fuera y contestando mis correos a los pocos minutos. Así, en momentos de ofuscación e impotencia, al no poder solucionar las dudas tan fácilmente como en una reunión en la situación posterior al COVID-19, la empatía y ayuda del tutor es fundamental. Yo he tenido mucha suerte en esto, y creo que es indispensable para que en esta situación tan delicada el alumno pueda elaborar un buen TFG y no se desmoralice.
Por lo que se refiere a la defensa, días antes, mi tutor y yo practicamos cómo utilizar Teams, cómo subir la presentación, que funcionara el micro, etc. Por lo que el día de la defensa, personalmente, yo estaba bastante tranquila. Estaba en el comedor de mi casa y simplemente tenía que dar un último empujón para recitar la presentación que había preparado durante esa semana. No obstante, debo destacar que mi TFG, al no tener aspectos prácticos como otros TFG
y no tener que acudir al laboratorio, ha sido enormemente más fácil continuarlo desde casa.

-¿Qué ventajas e inconvenientes crees que tiene este sistema?
Pues, igual que he dicho que la elaboración del TFG se puede ver perjudicada por falta de contacto con el tutor para la resolución de dudas, también digo que la defensa telemática, a mí, por lo menos, me benefició.

-¿La defensa de tu TFG ha sido la misma que si hubieras podido hacerlo presencial? ¿Cuáles son ahora tus planes de futuro?
Sinceramente, no sé muy bien cómo hubiera sido la defensa presencial de mi TFG. Tal vez más dinámica, debido a la utilización de efectos en la presentación, que me hubieran permitido utilizar lenguaje no verbal durante la defensa en el estrado.
Ahora mismo, mis planes de futuro consisten en seguir formándome académicamente. Espero comenzar un máster en octubre y, poco a poco, ir encontrando mi camino profesional.

-Manda un mensaje de ánimo para todas las personas que se encuentren en tu misma situación.
En general, ante esta situación, debemos ver el vaso medio lleno. Sentirnos afortunados de poder continuar con la elaboración del TFG, de poder realizar una defensa con un tribunal que va a empatizar con nosotros, que conocen bajo qué circunstancias estamos. Sentirnos afortunados de poder acabar el título y de poder seguir mirando hacia adelante. De que nuestra vida académica no se haya paralizado y de que, con el granito de arena que pone cada uno, se pueda salir lo más airoso posible de esta situación.
Estoy segura de que me esperan muchas presentaciones presenciales en mi vida, así como defensas ante tribunales.
Sin embargo, esto me ha permitido saber utilizar un nuevo programa, y poder decir que he sido de las promociones de la UPV del año 2020 que se tuvo que adaptar rápidamente, trabajando codo a codo con su tutor, para sacar esto adelante.
Y que lo hicimos.
Así que yo, al menos, me siento afortunada.

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