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Lucía Torres: «La biotecnología juega un papel fundamental en el desarrollo de la sociedad»

Lucía Torres Fernández, egresada de nuestra Escuela en la titulación de Biotecnología, ha recibido de la Universidad de Bonn un Excelente Summa Cum Laude por su tesis doctoral.

Lucía, ahora ya doctora en Medicina Molecular, ha defendido vía telemática ante el tribunal su investigación sobre la función de la proteína TRIM71/LIN-41, que abre nuevas vías tratar algunos tipos de cáncer.

Hemos hablado con Lucía que nos ha contado cómo fue la experiencia, la importancia de la biotecnología y sus planes de futuro.

– Lucía, lo primero, desde la Escuela queremos darte la enhorabuena por tu Excelente cum laude. ¿Qué supone para ti en tu trayectoria profesional?

¡Muchas gracias! Es, por supuesto, un honor para mí que mi trabajo en los últimos años se califique como Summa Cum Laude, estoy muy agradecida. Pero independientemente de la calificación, me hace muy feliz haber acabado el doctorado por fin y poder cerrar esta etapa para empezar nuevos retos. Han sido unos años muy muy duros, pero he aprendido muchísimo y disfrutado enormemente del trayecto. Para mí, la finalidad del doctorado era formarme como científica madura y competente, pero por encima del crecimiento profesional que me han brindado estos años, esta etapa ha supuesto para mí un enorme crecimiento personal a muchísimos niveles.

– ¿En qué ha consistido tu investigación sobre la proteína TRIM71? ¿Cuál es la aplicación innovadora que tiene tu investigación?

TRIM71 es una proteína altamente conservada (presente en todo tipo de animales, incluyendo invertebrados) cuya función es esencial durante el desarrollo embrionario. TRIM71 se expresa exclusivamente en células madre embrionarias y participa en el desarrollo del sistema nervioso y el sistema reproductivo. Por ello, mutaciones que inactivan la función de TRIM71 causan defectos en el desarrollo de estos órganos y están asociadas con patologías como la hidrocefalia congénita y la esterilidad. Entender el funcionamiento de TRIM71 abre por tanto nuevas puertas para tratar este tipo de enfermedades congénitas durante el embarazo, y para desarrollar tratamientos de fertilidad en adultos.

Aparte de su función fisiológica durante el desarrollo embrionario, TRIM71 también tiene una función patológica en algunos tipos de cáncer. Tras cumplir su función en etapas tempranas del desarrollo embrionario, la expresión de TRIM71 se silencia genéticamente, estando prácticamente ausente en un organismo adulto sano (con excepción de las células madre espermáticas). Sin embargo, la expresión de TRIM71 se reactiva en algunos tipos de cáncer, y promueve la proliferación y la supervivencia de las células tumorales. Se ha observado que pacientes con una alta expresión de TRIM71 en sus células tumorales desarrollan tumores más malignos y tienen por tanto una tasa de mortalidad más elevada. Debido a su restringida expresión en estas células, y su ausencia en el resto del organismo, TRIM71 es una diana muy prometedora para desarrollar un tratamiento que ataque específicamente a las células tumorales con mínimos efectos secundarios para el paciente.

Sin embargo, para poder desarrollar tratamientos que inhiban TRIM71 en un futuro todavía algo lejano, primero es necesario entender cómo funciona esta proteína molecularmente. En mi tesis doctoral me he dedicado a desenmascarar los mecanismos moleculares de TRIM71, que es un represor de ARNs cuyo funcionamiento exacto se desconocía. He conseguido elucidar los mecanismos de reconocimiento y degradación de ARN promovidos por TRIM71 en células madre y células cancerosas, además de caracterizar en detalle la regulación de una de sus dianas, llamada CDKN1A/p21, que es un importante inhibidor de la división celular y un supresor de tumores.

Hemos observado que TRIM71 reprime el ARN mensajero que codifica para la proteína CDKN1A/p21, tanto en el proceso de diferenciación de células madre embrionarias en células precursoras neuronales (primer paso en el desarrollo del sistema nervioso durante embriogénesis), como en células tumorales de varios tipos. El resultado de esta represión es una mayor proliferación o división celular, necesaria para la correcta formación de masa cerebral durante el desarrollo del sistema nervioso, pero deletérea en el caso del cáncer, donde a través de la represión de CDKN1A/p21, TRIM71 promovería el crecimiento del tumor.

-¿Supuso para ti algún problema el hecho de tener que defender tu trabajo de manera telemática?

Al principio sí. De hecho, ¡supuso un drama emocional! El día de la defensa doctoral aquí en Alemania se celebra con una serie de tradiciones y una gran fiesta con la cual yo llevaba soñando mucho tiempo. No solo yo, cualquier estudiante de doctorado sueña con que llegue el final, ya que son muchos años con una sobrecarga de trabajo importante además de muchísima tensión, presión y frustración, en definitiva, un proceso psicológicamente difícil de llevar. El día de la defensa es el día en el que todo ese esfuerzo da a su fruto y la lucha llega a su fin, y por ello aquí se celebra en grande y es un día muy emotivo.

Al enterarme de que mi defensa iba a consistir en una teleconferencia, en la que yo debía presentar mi tesis a la pantalla de un ordenador, sola en una habitación, y por supuesto sin la celebración tradicional, ¡casi me da algo! Pero pronto hice las paces con la realidad de cómo están las cosas ahora mismo, y lógicamente fui consciente de que mi “problema” no era nada en comparación con la que le está cayendo al mundo en estos momentos. Así que cuando llegó el día de la defensa, ya se me había pasado la “rabieta”, y la cogí con muchas ganas y con mucha ilusión. Y aunque pensaba que me iba a faltar el calor de los míos en un día tan especial, nada más lejos de la realidad. Todo funcionó a la perfección, y me sentí muy a gusto y muy acogida por el comité examinador y por todos mis compañeros, amigos y familiares que me acompañaban virtualmente. Incluso gente que no habría podido asistir a mi defensa si hubiera sido presencial, pudo estar allí conmigo. Así que el día fue tan feliz y especial como lo hubiera sido en las circunstancias habituales.

-¿Cómo has vivido la situación del coronavirus? En Alemania, parece que las medidas han sido más ligeras, dependiendo de cada Land.

Aquí parece ser que se está gestionando todo muy bien, a juzgar por la baja tasa de mortalidad que estamos teniendo en comparación con otros países. Pero creo que en la mayoría de países se está intentando gestionar de la mejor manera posible, dejando a un lado las críticas que se puedan hacer en unos y otros lugares, porque esta crisis no es nada fácil de llevar. Yo, sinceramente, no quisiera ponerme en la piel de quiénes asumen esa responsabilidad a diario.

En el laboratorio no hemos cerrado – show must go on! –, pero solamente puede trabajar una persona por habitación, y tenemos un calendario donde nos organizamos para venir en turnos. El resto del tiempo trabajamos desde casa y no nos viene nada mal, porque siempre tenemos un montón de cosas que leer, documentar, analizar, etc, para lo que nunca sacamos tiempo en la rutina de los experimentos. Además, la universidad de Bonn se está volcando con la situación ofreciendo todo tipo de cursos online gratuitos para que nos sigamos formando y aprendiendo desde casa.

Yo ahora mismo estoy haciendo un curso de programación en R, que es un lenguaje informático usado para el análisis estadístico y la ilustración de datos. Aunque esto es algo que hasta ahora solo era competencia de bioinformáticos, las nuevas tecnologías avanzan de tal manera que empieza a ser necesario para los biólogos moleculares también. A mí sinceramente se me da fatal todo lo referente a la informática – lo habré heredado de mi madre – pero gracias a este tiempo extra que tenemos ahora, y a esta iniciativa de la universidad de Bonn, ¡aún hay esperanza para mí!

-Vamos a contar a los lectores algo más de ti. Cuéntanos cuál ha sido tu trayectoria desde que dejaste la Escuela. ¿Cuál fue tu motivación para irte a Alemania?

Aunque mucha gente piensa que el alemán es un idioma feo/duro de escuchar, a mi desde bien pequeña me parecía muy bonito. Varios compañeros de mi colegio eran alemanes y me fascinaba escucharlos hablar. Siempre quise aprender alemán, pero nunca encontraba el tiempo para ello. Cuando volví de mi Erasmus en Budapest, solo me quedaba escribir el proyecto de final de carrera para terminar la licenciatura de Biotecnología, así que pensé que con un poco más de tiempo libre, podría empezar a aprender alemán por fin. Me compré libros de texto y ejercicios, muy emocionada. Pero los usé tres veces, porque fuera de lo laboral, tengo que decir que no soy muy disciplinada. Así que acabé el proyecto de final de carrera ¡sin haber aprendido nada de alemán! Y me dije: seamos realistas, nunca voy a aprender alemán dependiendo de mi fuerza de voluntad para sentarme a hacer ejercicios en casa durante el poco tiempo libre que tengo. ¡La única solución es irme a Alemania! Y así lo hice. No fue buscando nuevas opciones para mi carrera profesional – aunque ya sabía que aquí no me iban a faltar –, sino buscando aprender algo de lo que tenía muchas ganas hacía ya mucho tiempo.

Al acabar la carrera me tomé unos meses de descanso académico, en los que estuve en Tanzania trabajando como voluntaria en un colegio. Después de este periodo, me fui a Alemania, donde estudié un máster en medicina molecular en la universidad de Bonn. Este máster, además de las clases y las prácticas grupales, incluía las llamadas “lab rotations”, prácticas individuales de 2-3 meses en las que se tiene la oportunidad que trabajar en un proyecto de investigación de tu elección de manera bastante independiente. Unas prácticas así marcan un antes y un después respecto a tus objetivos de vida – nada que comparar con unas prácticas grupales –, ya que muestran realmente lo que es trabajar en un laboratorio, y juegan un papel fundamental en la decisión de buscar un futuro en investigación o en la industria. Tras tres «lab rotations» en tres laboratorios diferentes (dos en Bonn y uno en Singapur), sabía con seguridad que la investigación era lo que yo quería hacer con el resto de mi vida, así que busqué un laboratorio con un proyecto de que de verdad me interesara, hice mi tesis de máster allí, y me quedé a hacer el doctorado.

-¿Qué encontraste allí a nivel profesional y sobre todo, de investigación, que no hay en España?

La mayor diferencia yo diría que es la cantidad de recursos que se invierten en educación y en investigación, así como en fomentar la igualdad entre hombres y mujeres a nivel laboral. Además, me sorprendió mucho la cantidad de iniciativas que se emplean – tanto por parte del gobierno como por parte de la universidad de Bonn – para facilitar las condiciones de trabajo para madres (y padres), es decir, las facilidades que se ofrecen para fomentar un balance sano y llevadero entre la vida laboral, y la vida social y familiar.

-¿De dónde te viene la pasión por la ciencia?

Por un lado, de casa. Mi padre es médico y mi madre es enfermera, y en casa tenemos un microscopio donde mi padre analizaba muestras de pacientes, además de un pequeño laboratorio en su consulta donde preparaba esas muestras para su posterior análisis. Ver células a través del microscopio y pensar que eso era “de lo que estábamos hechos” me fascinó desde bien pequeña. Por otro lado, tuve la suerte de tener en el colegio a la mejor profesora de biología que uno se puede imaginar. Se llama Paloma, y la inspiración que ella y sus clases supusieron para mí, sin duda me han hecho ser lo que soy. Creo que a veces se subestima el grandísimo papel que puede jugar un buen profesor en el futuro de un niño. La educación es la clave de todo lo demás.

-¿Cómo descubriste que tu camino era la biotecnología?

Yo sabía desde bastante joven que me quería dedicar a la ciencia, pero no había un camino directo para ello. Las opciones eran estudiar biología o química, y luego hacer un máster enfocado en ingeniería genética. Pero pura biología o pura química, no era lo que me interesaba. Así que empecé el instituto, sin saber exactamente qué iba a estudiar después. Tuve la grandísima suerte de que la carrera de Biotecnología se estableció en la UPV en mi segundo y último año de instituto, y yo supe de ella, como caída del cielo, justo antes de hacer mis exámenes de selectividad. Cuando leí en qué consistía la carrera de Biotecnología, supe que eso era justamente lo que andaba buscando.

-¿Cuál es la importancia de la biotecnología en el momento actual y de cara al futuro?

La biotecnología juega un papel fundamental en el desarrollo de la sociedad, desde mucho antes de que la llamáramos “biotecnología”. La producción de alimentos, la conservación de los ecosistemas, la cura de enfermedades… todo lo que necesitamos para subsistir, puede beneficiarse de los avances biotecnológicos, y son muchas las aplicaciones que se le puede dar a esos avances. Pero ese gran potencial, conlleva también una gran responsabilidad, y tanto desde la educación como desde la legislación se debe asegurar que se le da el uso correcto a cualquier aplicación biotecnológica.

– Tras este Excelente Summa Cum Laude y los cinco años que has estado trabajando en esta investigación, ¿qué planes profesionales tienes ahora?

De momento me quedo hasta final de año como post-doc en el laboratorio en el que estoy, para acabar una publicación que tenemos entre manos que está enfocada en el papel de TRIM71 en la esterilidad. Después me gustaría mudarme a Colonia, donde vive mi pareja y la mayoría de mis amigos, y buscar allí un laboratorio nuevo para seguir como post-doc. Aunque todavía no tengo planes concretos, mi campo de investigación general es la biología de las células madre y el cáncer, así que buscaré algo relacionado con ese campo, pero que sea lo más distinto posible – técnicamente hablando – a lo que he estado haciendo hasta ahora, para poder seguir aprendiendo cosas nuevas. Puestos a pedir, me encantaría encontrar un laboratorio centrado en la investigación de leucemia, en concreto leucemia mieloide aguda (AML), ya que afecta principalmente a niños, y por tanto me parece la “versión” más devastadora del cáncer.

-¿Te gustaría volver a España algún día?

Cuando vine a Alemania, siempre fue con el plan de volver a España algún día. Sin embargo, jamás pensé que podría llegar a estar tan a gusto aquí, de hecho, los dos primeros años aquí fueron bastante duros. Pero un día las cosas cambiaron, y empecé a conocer gente con la que de verdad conecté, y que en definitiva han hecho que me sienta en casa. Nunca se sabe dónde te va a llevar la vida, ni con qué regalos te va a sorprender. Yo llevo siete años aquí, y me siento muy afortunada de lo que tengo, y muy arropada por mi “familia alemana”, así que de momento es aquí donde quiero estar. Pero ¡nunca digas nunca! Sin duda, echo mucho de menos a mi familia y amigos en España, y me gustaría mucho poder pasar más tiempo allí, sobre todo en estos últimos años que me han “traído” dos sobrinas y un sobrino, y me resulta muy triste no poder pasar más tiempo con ellos.

-¿Qué cambios crees que deberían hacerse en España para que no perdamos talentos como el tuyo?

Lo primero y más básico en mi opinión es invertir en educación, para inspirar a los niños a desarrollar esos talentos. Creo que todos tenemos talentos, pero no se nos ayuda de la manera correcta a descubrir, aprovechar y disfrutar de esos talentos. Se nos corta a todos por un mismo patrón con un sistema educativo arcaico, basado en que todos debemos cumplir los mismos objetivos, y cuando un niño tiene un talento muy obvio, en muchos casos se le obliga a usarlo hasta aborrecerlo. En ese sentido, creo que no solo hay que invertir más en educación, sino también “invertir diferente”: desarrollar otros modelos educativos que se salgan más a menudo del aburrido libro de texto, y que aporten un ambiente más flexible y creativo, donde cada niño pueda experimentar y descubrir qué es lo que le motiva.

Incluso con el sistema educativo actual, España ya está llena de talentos. Pero no se les ofrecen las merecidas oportunidades. Las condiciones de autónomo para jóvenes emprendedores son una broma de mal gusto. Por ello, muchos jóvenes no pueden explorar su creatividad ni llevar a cabo sus proyectos, y en lugar de eso, su talento se acaba diluyendo en desmotivación mientras trabajan para alguna multinacional que no potencia su valor, la cual sí recibe ayudas u otro tipo de beneficios por parte del gobierno. Así que por supuesto, hace falta más dinero invertido en educación, investigación, y en los muchísimos jóvenes emprendedores que están a la espera de una oportunidad, ni más ni menos que justa, y adaptada a sus capacidades y sus necesidades.

-¿Recomiendas a los estudiantes salir al extranjero aunque sea por un tiempo?

¡Por supuesto! Tu casa siempre será tu casa, y para volver a tu tierra siempre hay tiempo. Pero si se tiene la oportunidad, hay que aprovecharla para salir de tu conocida zona de confort, conocer mundo, experimentar otras formas de vida y conocer otras culturas. La vida está hecha para disfrutar, aprender y conocer ¡cuanto más mejor! Estudiar/vivir en el extranjero (o simplemente viajar) te ayuda abrir la mente y a expandir tus horizontes, a empatizar y tolerar mucho más, y en definitiva a crecer.

-Por último, un consejo para los estudiantes que pronto tendrán que elegir carrera. ¿Es la biotecnología una apuesta de futuro?

Sin duda, pero solo con la pasión que requiere una profesión tan exigente, que supone tanto sacrificio – hay que pensar que las células no entienden de horarios, ni de fines de semana –, y solo con la motivación adecuada – ciertas empresas biotecnológicas están manchando el nombre de la biotecnología y están destruyendo el planeta. Vivimos en una época de crecimiento científico y tecnológico con un tremendo potencial, y está en nuestras manos aprovecharlo de manera responsable para el beneficio común del ser humano y de la naturaleza, y no sólo el de unos pocos.

 

 

 

Biotecnología y Sistema Alimentario Global

El sistema alimentario debe hacer suyos los objetivos de la FAO sobre seguridad alimentaria, es decir, conseguir que todas las personas tengan acceso físico y económico a suficientes alimentos nutritivos y seguros que les permitan llevar una vida activa y saludable.

Como sabemos, no estamos cerca de alcanzar la seguridad alimentaria y todavía hoy pasan hambre o están malnutridos más de 800 millones de personas. La FAO ha mostrado su preocupación debido a que en los últimos años, esta cifra está en aumento. Además, tendremos que observar si la actual crisis generada, a nivel global, por la pandemia del Covid-19, provoca efectos indeseados en la disponibilidad de alimentos, así como cambios en los hábitos alimentarios.

El desafío de alimentar a toda la población no se resuelve solo con decisiones políticas o económicas. En el mundo desarrollado, una tercera parte de los alimentos que se desperdician se pierden después de haber llegado a nuestras casas, mientras que las otras dos terceras partes se pierden porque las semillas que plantamos no eran adecuadas al lugar; por pérdidas causadas por distintos estreses bióticos o abióticos; por pérdidas durante la post-recolección o durante el transporte o el almacenamiento, y también por razones socioeconómicas, por ejemplo, si no se alcanzan unos precios de comercialización adecuados. Por si esto fuera poco, los demógrafos nos advierten de que entre hoy y finales de siglo tendremos que alimentar a 2.500 millones de personas más.

Para responder a este desafío es necesario, como propone la Fundación Triptolemos, analizar el sistema alimentario en un contexto de globalización, sostenibilidad, seguridad y cultura alimentaria. Este modelo holístico se acerca al sistema alimentario desde la disponibilidad de alimentos que sean suficientes y nutritivos para todas las personas incorporando el estudio de los factores económicos que subyacen el comercio sostenible y la distribución agroalimentarias y los factores políticos y las regulaciones que hacen posible el correcto funcionamiento del sistema, así como los factores culturales ligados a las tendencias gastronómicas, a la educación, la cultura y el comportamiento de las personas frente a los alimentos que cada vez van a dar mayor importancia al binomio nutrición y salud personalizada.

Si buscamos el papel de la biotecnología para contribuir al sistema alimentario global veremos que está implicada tanto en la disponibilidad de alimentos, como en su accesibilidad económica y que su uso está sujeto al marco político regulatorio y sociocultural.

La producción de suficientes alimentos necesita disponer de suficientes biotecnólogos formados y de herramientas innovadoras. Desde el siglo XIX las universidades españolas, conscientes del valor económico y social de la alimentación, diseñaron estrategias que les permiten formar personas fundamentalmente en las Escuelas Superiores de Ingenieros Agrónomos. Estas estrategias pasan por la incorporación continuada de conocimientos y de tecnologías para enfrentar el desafío de producir alimentos para todos.

Si nos centramos en el eje de la disponibilidad de alimentos está claro que vamos a necesitar mucha innovación, y es en el ámbito de la mejora genética de plantas donde la Ingeniería genética y la biotecnología han demostrado ser instrumentos que permiten aumentar la productividad de los cultivos al tiempo que contribuyen a mitigar problemas ambientales asociados a la agricultura industrializada, como el uso de combustibles fósiles, la pérdida de suelo por erosión o la contaminación de suelos y aguas por el uso de productos fitosanitarios.

La ingeniería genética ha permitido eliminar definitivamente la barrera del cruce sexual para incorporar genes responsables de los caracteres deseados a los cultivos. Así, en las últimas dos décadas, la superficie acumulada de cultivos transgénicos de primera generación ha sido superior a 1.500 millones de hectáreas, lo que es equivalente a una superficie treinta veces la de España. En el año 2018, el 80% de la producción mundial de soja, el 30% de la de maíz y de la de colza y el 70% de la de algodón fueron transgénicas, lo que da una idea de su impacto en el sistema alimentario.

En los últimos años se están desarrollando herramientas de mejora genética derivadas del uso de tecnologías de edición genómica como CRISPR/Cas. Estas tecnologías permiten aumentar, de forma precisa, la variabilidad de los caracteres de las plantas de cultivo asociada a la mejora vegetal utilizadas hasta la fecha, esto es, permite añadir a las estrategias de base física (uso de radiaciones) y química (uso de compuestos mutagénicos), estrategias biológicas, ya que mediante la edición genómica es posible cambiar específicamente un único gen o incluso varios sin alterar el resto del genoma. Sin embargo, las estrategias utilizadas con anterioridad basada en radiaciones o en agentes mutagénicos producen multitud de cambios genéticos al azar.

De esta forma, desde 2014 se han publicado numerosos trabajos dando cuenta de cambios responsables de mejoras de caracteres concretos en numerosos cultivos utilizando técnicas de edición genética, por ejemplo. La introducción de resistencias frente a muchos estreses bióticos y abióticos. Para reflexionar sobre el papel de la Biotecnología y de las nuevas herramientas innovadoras derivadas de la edición genómica para la producción de alimentos se puede consultar el informe, Beltrán, J.P. et al. (2020)

En definitiva, frente al enorme desafío consistente en erradicar el hambre del mundo y producir alimentos para 2.500 millones de personas más al final de este siglo, y además, hacerlo de manera sostenible, encontramos un abanico de disciplinas y herramientas alrededor de lo que en sentido amplio podemos denominar como biotecnología que incluyen: la capacidad de secuenciar genomas; la obtención masiva de datos y su análisis mediante abordajes bioinformáticos; la búsqueda e interpretación de los datos masivos; el aislamiento de genes y el conocimiento de sus funciones; la capacidad de sintetizar instrucciones genéticas complejas utilizando técnicas de ensamblaje molecular; la capacidad de incorporar esas instrucciones en lugares precisos del genoma, todas ellas constituyen herramientas para perseguir la Seguridad Alimentaria.

Por otra parte, el desarrollo de disciplinas como la Nutrigenética o la Nutrigenómica están sentando las bases para conseguir avanzar, de la misma forma que la medicina quiere ser medicina personalizada, para conseguir convertir también la nutrición en nutrición personalizada, esto es adecuada para que las personas puedan disfrutar una vida activa y saludable, principio que forma parte también, como hemos visto, de los objetivos de la FAO para la Seguridad Alimentaria.

 

José Pío Beltrán Porter

Presidente de la Fundación Agroalimentaria TRIPTOLEMOS.

Miembro del Comité Externo de la Comisión de Biotecnología de la EAMN UPV

Coronavirus, biotecnología y el futuro de la agroalimentación

Si hace tres meses, alguien nos hubiera dicho que un virus iba a destrozar nuestra rutina diaria, le hubiéramos tildado de loco. Todo comenzó como otra exótica noticia proveniente de China y se ha convertido en una terrible pesadilla.

Lo que nuestras autoridades no consideraron en un principio más que algo similar a una gripe, ya lleva a fecha de hoy cobradas la vida de más de 26.000 españoles y va a destrozar nuestro sistema económico.

Cada uno de nosotros nos enfrentamos hoy a un futuro personal y laboral muy incierto. Y todo por una triste dualidad: un virus con unas capacidades biológicas relevantes y unos políticos (gobierno y oposición) incapaces de reconocer errores y darse cuenta de que si no arrimamos todos el hombro saldremos más tarde y mucho más dañados de este atolladero. Pero lo peor no es el daño acumulado, lo peor es lo que queda por pasar.

No sabemos la tasa de mortalidad real de este virus, gente infectada hace tres meses en China ahora no tiene anticuerpos, no hay un tratamiento eficaz y, con mucha suerte tardaremos, digan lo que digan los optimistas, más de un año y medio en tener una nueva vacuna. Con este panorama, ¿cómo va a afectar esta pandemia a nuestro sistema agroalimentario?

Quien diga que sabe lo que va a pasar, creo que miente. En estos momentos, lo único que tenemos enfrente es incertidumbre. En épocas de incertidumbre, como comentaba el otro día el Profesor José Antonio Boccherini, director de la escuela de negocios San Telmo, más que hacer, hay que plantearse cómo actuar, en otras palabras, hay que prepararse para lo que viene. Y lo que viene en el sector agroalimentario es confuso, aunque hay datos relevantes.

No hay duda de que los próximos meses veremos muchos hogares empobrecidos, sobre todo, hogares de jóvenes. De esto ya sabemos por crisis anteriores. También veremos una prudencia en la compra, poca gente despilfarrará sabiendo lo que estamos pasando. Probablemente, la proximidad del comercio de barrio se perciba como algo más seguro y un sector al que debemos de ayudar entre todos. Pero frente a ello, el consumidor pondrá en la balanza la búsqueda de la gran superficie con su oferta de marca blanca ligada a un coste inferior en la bolsa de la compra. De forma similar, esta pandemia nos ha mostrado lo frágil que es nuestra salud. Se disparará el interés del consumidor por aquellos alimentos que percibamos como seguros y sanos, y a ser posible que nos fortalezcan frente a futuras tragedias similares al COVID-19.

Pero habrá más. Esta crisis nos ha traído el teletrabajo que llega para echar raíces. Vamos a cocinar más en casa y a comer diariamente menos fuera de nuestro hogar. Los días de confinamiento han hecho volver a la cocina a millones de españoles que han descubierto que es posible compaginar trabajo y cocina. La restauración lo ha percibido e inmediatamente ha comenzado a servir comida a domicilio.

De forma similar el confinamiento ha disparado la compra online de alimentos frescos y multitud de pequeños comercios y grandes superficies han comenzado, o incrementado, sus ventas a domicilio. Y lo más importante, muchos consumidores le han perdido el miedo a esa compra a través del móvil o el ordenador. Este servicio a domicilio tiene múltiples aristas, pero una relevante es el nivel de seguridad que el cliente percibe en la entrega. Estoy haciendo referencia al envasado de estos alimentos frescos y de esa comida preparada. Habrá que hacer compatible la seguridad alimentaria con la sostenibilidad de esos envases, aunque mi apuesta es que a buen seguro el cliente primará la seguridad.

En todos estos cambios, la biotecnología jugará un papel relevante. No tendremos vacuna o tratamiento terapéutico para el COVID-19 sin biotecnología. Si llegan, estas soluciones serán transgénicas y quizás será el momento de mostrar a los que se oponen a estos desarrollos que no son la tecnología diabólica que muchos piensan, y que son igual de eficaces para acabar con una pandemia como para generar un cultivo transgénico que pueda ser más sostenible.

También habrá mucha actividad biotecnológica en todo lo relacionado con la alimentación funcional frente al coronavirus. Hace cerca de un mes, la consultora Mintel presentaba un análisis donde indicaba la preocupación de los “milennials” y de la gente de edad avanzada sobre que comer que mejore su sistema inmunitario. Si a ello le unimos que la compañía genómica china BGI hizo píblica a finales del pasado febrero su capacidad para secuenciar un genoma humano por menos de 100 dólares, esta epidemia puede ser el inicio del despegue de la llamada nutrición de precisión, una nutrición basada en el estudio del genoma y del microbioma del individuo.

Finalmente, la biotecnología también tendrá mucho que aportar en el desarrollo de esos nuevos envases que sean a la vez eficaces y sostenibles. En este sentido, quizás esta pandemia sea también el acelerador para la llegada masiva al mercado de plásticos como el PHA, producidos por vía biotecnológica.

Para ir acabando, me gustaría añadir dos temas más a esta reflexión. El primero hace referencia a la globalización. Esta pandemia puede ser un duro revés para este proceso de homogenización global. Muchas grandes compañías han percibido estas semanas la fragilidad de un sistema que ha localizado producciones exclusivas en algunas partes concretas del planeta. Todas ellas ahora piensan en no poner los huevos en una única cesta y muy probablemente veremos importantes cambios logísticos de relocalización de la producción en los próximos meses o años. Incluso podremos ver barreras a exportaciones aduciendo cuestiones sanitarias.

El segundo es el más importante de todos. Vuelvo al principio de estas notas. Frente a una clase política que no ha sabido estar a la altura de las circunstancias, hemos tenido unos sanitarios, unos cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y un sector agroalimentario que han dado la talla con creces. Centrándonos en nuestro caso, los consumidores no van a olvidar a esos agricultores, ganaderos, vendedores de mercado o de comercios de barrio, ni a los empleados y directivos de esas industrias de transformación agroalimentaria, compañías de logística o grandes superficies que han trabajado día a día durante todo el confinamiento para que nuestra despensa estuviera llena. Es en momentos como estos en los que se gana la confianza del consumidor. Luego de lo sucedido, todo el sector agroalimentario se ha ganado el cariño, el respeto y el agradecimiento de todos nosotros.

Daniel Ramón Vidal

Académico de la Real Academia de Ingeniería de España.

Miembro del Comité Externo de la Comisión de Biotecnología de la EAMN UPV.

Miguel Estruch y Vicente Barberá: “El objetivo de Viromii es que la innovación llegue a la sociedad”

Miguel Estruch y Vicente Barberá son egresados de la Escuela en el Grado en Biotecnología y fundadores de Viromii. En marzo dieron una charla en la Escuela y ahora nos hablan de su trayectoria, de cómo han llegado a tomar la decisión de emprender y de cuál es la propuesta de valor de Viromii.

Ambos volvieron a Valencia para aportar valor con los conocimientos que habían adquirido. Y así, fundaron Viromii con el objetivo de llevar la innovación a los mercados. 

Miguel y Vicente, ¿cuál es vuestra trayectoria de estudios y profesional?

Ambos estudiamos el Grado de Biotecnología en la Escuela.

En el caso de Vicente, estudió un MBA centrado en industrias farmacéuticas y biotecnológicas en Madrid, estuvo trabajando para la farmacéutica Eli Lilly, y se fue a Suecia, donde hizo un Máster en creación de empresas y propiedad industrial en la Universidad de Gotemburgo. Además, Vicente ha trabajado en el departamento de IP de Philips en Holanda, y para una Spin-out de AstraZeneca centrada en medicina personalizada llamada OnDosis.

Por su parte, Miguel también se fue a Suecia a estudiar un Máster, en este caso de emprendimiento y creación de empresas de base tecnológica en la Universidad Tecnológica Chalmers (Gotemburgo). En los años que paso allí, Miguel fundó 3 Start-ups en sectores tan distintos como la industria médica, medioambiental y en el ámbito de la inteligencia artificial.

¿Cómo surgió la idea de montar Viromii?

La idea de montar Viromii surgió en Suecia, los dos estábamos viviendo en Gotemburgo y justo hablando un día nos dimos cuenta de que ambos queríamos volver porque mejor que en Valencia se vive en pocos sitios. Queríamos volver y traer aquí toda la experiencia y los conocimientos aprendidos en Suecia, además de mantener la libertad y flexibilidad de trabajar para uno mismo. Por nuestra experiencia, ya nos habíamos dado cuenta de que había un gap muy grande entre la academia y la industria, y nosotros queríamos hacer algo. Hay muchos recursos que se invierten en innovación, pero es complicado que estas innovaciones lleguen a la sociedad, donde realmente tienen un impacto, aquí es donde decidimos que queríamos actuar, y donde realmente podíamos dar valor aplicando los conocimientos que teníamos.

¿Cuál es vuestra principal actividad?

Nuestra misión es hacer llegar las innovaciones al mercado, para ello trabajamos con universidades y centros tecnológicos dando soporte a sus actividades de transferencia de tecnología, y con empresas innovadoras, normalmente spin-off, ayudando en el área de desarrollo de negocios y consecución de inversión privada.

¿Qué servicios ofrece Viromii?

Dentro de las áreas mencionadas anteriormente, en Viromii damos una cantidad de servicios bastante amplia, trabajando a través de todo el camino de la innovación, desde el estadio de investigación básica al momento en el que la tecnología llega a mercado. A lo largo de todo este proceso damos servicios de valorización de resultados de investigación, análisis de mercado y áreas de aplicación, validación de interés comercial, etc.

Actualmente, el servicio que más se nos demanda es la validación de interés comercial, donde cogemos una patente o desarrollo tecnológico y se lo presentamos a las empresas que podrían estar interesadas en adquirirlo, consiguiendo un feedback muy valioso por parte de la industria y creando conexiones entre los investigadores y estas empresas. Este servicio, aparte de facilitar la transferencia de la tecnología en cuestión, hace que se creen relaciones duraderas y aumenta las posibilidades de transferencia futuras.

¿A qué tipo de empresas o entidades prestáis vuestros servicios?

Como indicamos anteriormente, las universidades y centros tecnológicos son nuestros principales clientes, aunque también trabajamos con start-ups y spin-off tecnológicas.

¿Es fácil se emprendedor hoy en día?

Emprender puede ser muy fácil o muy difícil, depende de tu actitud. Una persona abierta a aprender e iterar su idea de negocio para adaptarla a lo que realmente quieren los clientes tendrá fácil emprender, en cambio alguien que no quiera escuchar al mercado y se enamore de su idea inicial lo tendrá complicado. El momento o lugar no son tan importantes como la actitud, lo que importa es la persona.

¿Cuál es la importancia de la formación a la hora de emprender?

Es muy importante, las universidades y centros formativos deberían fomentar estas competencias, ya que, aunque una persona no quiera emprender, puede adquirir competencias que le ayudarán mucho en su carrera profesional. Además, y especialmente en las universidades técnicas, no se expone a los estudiantes a emprendedores locales que puedan ayudarles y guiarles si tienen alguna idea. La gran mayoría de emprendedores están encantados de ayudar a otros que están empezando y estos recursos no son utilizados lo suficiente por parte de los centros formativos.

¿Y la importancia de la experiencia?

Sí, sin duda. Al final, la experiencia es el mejor profesor que puedes tener. La gran mayoría de emprendedores no tienen éxito en sus primeros proyectos, y si medimos éxito en términos económicos, hay muchos estudios sobre esto, pero lo bonito del emprendimiento es que es un aprendizaje continuo, y cada vez lo haces mejor; además, con la experiencia, tu red de contactos crece y esto es muy importante a la hora de emprender, cada vez es más fácil atraer personas y recursos a tus proyectos. En el emprendimiento, como en casi todo, la experiencia es un grado.

¿Y la actitud? Quizá a veces sea más importante tener ciertas actitudes como ser proactivo que tener un expediente brillante, ¿no?

Igual aquí soy demasiado sincero, pero desde mi punto de vista, a la hora de emprender, y yo diría que para casi todo lo que no sea entrar en másters, becas doctorales, o algunas posiciones públicas, el expediente académico no es relevante. Los estudiantes se preocupan mucho por las notas, y evidentemente hay que sacar buenas notas, pero a la hora de emprender o entrar a trabajar en una empresa, da igual que tengas un 9,5 que un 5,7 de media, importa mucho más tu actitud y muchas competencias transversales que ahora también se tratan de fomentar desde la enseñanza.

¿Hay que perseguir los sueños aunque a veces parezcan descabellados?

Al final, el objetivo en la vida es que uno tiene que ser feliz. Si lo que te hace feliz es algo descabellado, adelante, siempre valdrá la pena hacer algo y no llegar, que no intentarlo.

¿Qué ganas cuando fracasas?

Mucho, el fracaso debe ser entendido como algo positivo, solo fracasas cuando intentas algo y eso siempre conlleva aprendizaje, el verdadero fracaso es no intentar nada. En teoría, la gente que no hace nada no podría fracasar, pero yo creo que eso es el verdadero fracaso.

Chicos, dad unos consejos para estudiantes de biotecnología que quieran emprender.

A todos los estudiantes les diría lo mismo, no tengáis miedo de intentarlo porque vais a aprender muchísimo. Si alguien tiene una idea que lo cuente a todo el mundo, eso de que me van a copiar es totalmente mentira, cuanto más lo cuentes más opiniones recibirás y mejor podrás definir qué quieres hacer. Además, antes de invertir tiempo y/o dinero desarrollando nada, hablad con los potenciales clientes y descubrid cuáles son sus necesidades reales y si realmente gastarían dinero en vuestra idea; eso sí, aquí el truco está en hacerlo sin decirles cuál es vuestra idea y que lo que os digan no esté influido por esto. Por último, no os enamoréis de vuestra idea, estad abiertos a iterar y adaptarla a lo que realmente la gente necesita.

¿Existe suficiente apoyo e iniciativas desde la Universidad y la Escuela para emprendedores?

Cada vez se fomenta más el emprendimiento. En la Universidad hay un departamento que se encarga exclusivamente de ayudar a estudiantes que quieren emprender, IDEAS UPV, hacen muchísimas actividades y además ayudan como mentores a todos los emprendedores de la universidad; incluso tienen un espacio de oficinas para emprendedores UPV, ahí es donde está Viromii.

¿Cuál es el principal reto de futuro de Viromii?

El principal reto para Viromii es la captación de talento. Nuestro principal activo son las personas, los trabajadores de la empresa, y al ser un área tan especializada la curva de aprendizaje es más lenta de lo que queremos. Sin embargo, estamos mejorando los procesos cuando gente nueva entra en la empresa y el hecho de estar tan conectados a la universidad, la mejor fábrica de talento, nos ayuda mucho a la hora de captar talento.

Patrick Cottilli: «Estoy convencido de que quiero dedicarme a la investigación»

Patrick Cottilli, egresado de nuestra Escuela, recibió uno de los premios de Investigación del XVIII Certamen Universitario Arquímedes, que otorga el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

Este certamen reconoce los proyectos de investigación más brillantes realizados por alumnos de grado y máster de universidades españolas, tutorizados por sus profesores.

El trabajo de Patrick ha sido realizado en el IBMCP (Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas) (UPV-CSIC), con los tutores Purificación Lisón e Ismael Rodrigo.

 

Patrick, ¿en qué ha consistido tu trabajo?

El trabajo ha consistido en llevar a cabo un análisis bioquímico, a través de varias técnicas, de muestras derivadas de plantas de tomate infectadas por el viroide de la exocortis de los cítricos.

¿Cuál es la innovación por la que has recibido el Premio Arquímedes?

En este trabajo descubrimos por primera vez que el viroide es capaz de provocar estrés ribosomal en plantas de tomate. Además, también ha sido la primera vez en la que se describe que un patógeno de RNA es capaz de producir dicho estrés.

Los ribosomas son maquinarias esenciales para la supervivencia de las células, y en consecuencia del organismo en cuestión; son encargados en producir proteínas. Hemos visto que el viroide afecta gravemente la formación de dichas maquinarias y, por lo tanto, resulta fatal para el organismo.

Patrick Cottilli con Purificación Lisón, profesora de la Escuela y una de las tutoras del trabajo premiado.

¿Cuál es la utilidad de este descubrimiento?

Este tipo de viroide afecta a los cítricos. España es uno de los países más importantes en la exportación de cítricos tanto a nivel europeo como mundial. La infección por viroide produce una pérdida considerable en su producción, y hasta el momento no existe cura. Debido a nuestro descubrimiento, ahora se vería posible desarrollar herramientas biotecnológicas para poder prevenir y/o curar dichas infecciones.

¿Por qué decidiste hacer este trabajo de investigación?

Decidí unirme a mi equipo durante la carrera para poder ganar experiencia en el laboratorio. Me dieron la oportunidad de participar en este proyecto tanto desafiante como innovador, que me motivó hasta tal punto de trabajar en ello y finalmente presentarlo como mi trabajo fin de grado.

¿Cuál ha sido tu mayor aprendizaje mientras realizabas este trabajo?

Aprendí a trabajar en un laboratorio, algo que es muy importante en mi profesión. Y también me permitió formarme laboralmente y personalmente.

¿Te ha ayudado esta investigación a nivel profesional?

Con este trabajo, publicamos en una revista científica de índice de impacto elevado y eso a nivel profesional ayuda mucho. Ya es muy bueno terminar un grado con un artículo científico publicado, pero hacerlo en una revista de cierto nivel y además como primer autor, es seguramente un gran empuje de cara a la  carrera profesional.

¿Qué trabajo estás realizando ahora profesionalmente?

Ahora mismo estoy trabajando en SciLifeLab, Estocolmo, como asistente investigador. Sigo estando trabajando en este proyecto pero analizando esta vez a nivel estructural los ribosomas de plantas infectadas por viroide.

¿Cómo ves tu futuro profesional en unos años?

El siguiente paso que quiero tomar es un doctorado, todavía sigo sin saber dónde. Por otra parte, estoy completamente convencido de que quiero dedicarme a la investigación.

¿Crees que la titulación de Biotecnología es importante de cara al futuro de la sociedad? ¿Por qué?

La Biotecnología es algo muy importante en la sociedad actual y futura.  A través de ella, ya se pueden hacer muchas cosas, como los transgénicos, a pesar de ser un tabú en Europa. Sin embargo, es necesaria mayor investigación en este campo porque tiene mucho que ofrecer, tanto a nivel industrial como médico y medioambiental.

 

Irene Rodríguez: “La biotecnología ayuda a mejorar el mundo”

Irene Rodríguez, estudiante de  3º de Grado en Biotecnología de nuestra Escuela, representará a España en la cuarta edición de Youth Ag Summit (YAS), la cumbre mundial organizada por Bayer, que reúne a 100 jóvenes de todo el mundo para buscar soluciones a la escasez de alimentos ante el aumento creciente de la población.

Irene Rodríguez y Alejandro Artiach son los dos españoles que irán a este encuentro que tendrá lugar del 4 al 6 de noviembre de 2019 en Brasilia (Brasil), en colaboración con las asociaciones brasileñas de jóvenes agricultores Nuffield Brasil y AIESEC Brasil.

En esta cumbre, 100 jóvenes seleccionados de países del mundo entero compartirán sus propuestas y crearán soluciones innovadoras, sostenibles y viables para abordar los desafíos mundiales de la seguridad alimentaria.

La propuesta de Irene Rodríguez consiste luchar contra el desperdicio de alimentos poniendo a disposición de las personas sin hogar o sin recursos económicos máquinas expendedoras con la comida sobrante y en buen estado que cada día se desperdicia en los restaurantes, hospitales y escuelas.

Una de las ventajas de este proyecto es que la comida mantendría la seguridad alimentaria, ya que tanto los restaurantes como hospitales y escuelas pasan por rigurosos controles alimenticios.

Además, de esta manera, Irene también pretende acabar con la estigmatización  de los comedores sociales. “A las personas que van a estos comedores les da vergüenza, pero con estas máquinas, podrían acceder a la comida desde el anonimato”, explica Irene.

Irene Rodríguez representará a España en la Youht Ag-Summit de Bayer.

Para gestionar  la comida, Irene tiene pensado crear una ONG en la que los voluntarios vayan diariamente a los lugares donde está la comida para recogerla y colocarla en las máquinas.

Para que el proyecto sea lo más sostenible posible, Irene propone que los envases de la comida sean biodegradables.

Así pues, en noviembre tendrá que presentar su propuesta junto con otros 100 estudiantes del mundo entero. “Creo que va a ser una gran experiencia. Solo por poder estar con otras 100 personas de muchos países, que también van a aportar soluciones para crear un mundo mejor, ya va a merecer la pena”, explica Irene.

Los jóvenes que se darán cita en la Youth Ag Summit tendrán entre 18 y 25 años de edad, “que somos los que más podemos aportar al mundo. Esta experiencia me va a servir para crecer tanto personal como profesionalmente”.

Porque una de las inquietudes de Irene es mejorar el mundo desde la biotecnología. Como ella nos explica, “elegí estos estudios porque creo que con la biotecnología puedo ayudar a los demás. Es una profesión con mucho futuro”.

Y la Youth Ag Summit puede ser el comienzo de un futuro prometedor para Irene. “Esta experiencia puede suponer el inicio de mi sueño. Quiero animar a todos los estudiantes a participar en esta iniciativa que tanto puede aportarnos para lograr nuestras metas personales y profesionales”, concluye Irene.

 

 

Carla Espinós, ganadora de la 3ª edición del Youth Ag-Summit de Bayer

Carla Espinós, estudiante de nuestra Escuela, ha sido una de las ganadoras de la 3ª edición del Youth Ag-Summit, un encuentro internacional en el que 100 jóvenes de todo el mundo se reunieron para afrontar el mayor reto de la humanidad: cómo alimentar a una población  creciente de forma sostenible.

Organizada por Bayer, la cumbre tuvo lugar en Bruselas (Bélgica) y hasta allí viajaron los representantes de cada país. Los dos representantes españoles, Mario González y Carla Espinós, pertenecen a nuestra escuela.

Carla,  junto con su equipo Imperfect Picks, resultó elegida como ganadora de uno de los tres proyectos que Bayer ha decidido financiar.

1 ¿Cómo te enteraste de la existencia del Youth Ag-Summit?

En cuanto al canal por el que me enteré de que este proyecto existía fue la Universidad Politécnica de Valencia. En particular, la EAMN nos envió un correo difundido recordándonos que iba a haber un stand informativo de Youth Ag Summit en la propia universidad, adjuntando también una carta informativa al email.

Como yo no estaba en España para la fecha del stand, ya que estaba realizando mi estancia Erasmus+ en Estocolmo (Suecia), me informé gracias a la carta informativa y la página web.

Bayer

Carla junto con su compañero, Mario. Ambos han sido los representantes de España en esta cumbre.

2 ¿Por qué decidiste a participar?

El mayor motor que me empujó a querer participar en este gran proyecto fue la temática en sí.

Nunca me había parado a pensar el gran problema que esta surgiendo con el increible incremento de la población y la escasez de alimentos.

En diciembre, durante la Nobel week asistí al Nobel week dialogue en Estocolmo, cuya temática este año fue casualmente The Future of Food. Durante este congreso, la semilla de la duda y la responsabilidad germinó y al aparecer esta cumbre relacionada con el mismo problema, me animé a participar sin dudarlo.

 

3 ¿En qué consiste tu proyecto?

 

Mi proyecto se basa en establecer una comunidad responsable, verde, colaborativa y segura donde la pobreza y el hambre causan estragos en una sociedad que es injusta y no igualitaria. Para ello me baso en mi ciudad natal, Valencia, como ejemplo de perfecto equilibrio entre una dieta sana y sostenible; bienestar social; industria, innovación e infraestructura; y crecimiento económico.

Mi objetivo y reto podría ser conseguido mediante acciones en tres áreas differentes: acción social, tecnología y sostenibilidad.

La parte tecnológica y sostenible se resolvería gracias a la instalación de acuicultura multitrófica integrada (AMTI) gracias a la cual la pequeña población podría obtener su propia dieta mediterránea basada principalmente en verduras, fruta, pescado y carnes blancas. Todo el sistema estaría perfectamente coordinado de manera que los recursos, el territorio y la energía estarían economizados al máximo.

En cuanto a la acción social, esta podría empezar a ser solucionada desde el principio, dando a los vecinos igualdad de oportunidades para trabajar en el campo y las balsas. Educándolos sobre los usos y beneficios de esta tecnología sería clave para que fueran conscientes de la importancia de adquirir una forma de vivir sostenible y respetuosa con el planeta.

Bayer

Carla y su equipo en un momento de la presentación de su proyecto.

4 Ser uno de los dos seleccionados de España, ya es ser ganador. ¿Qué te ha aportado participar en este encuentro a nivel nacional?

Este tipo de iniciativas hace que adquieras muchas formas de ver el mundo, y que no necesariamente la tuya es la correcta y válida, depende mucho de la cultura, el país y el contexto social que viven. Es decir, hacen que veas las cosas de otra manera, que puedas implementar algunas iniciativas que te han gustado que se desarrollan en otros países a tu comunidad local y enriquecer así tu ciudad.

 

5 ¿Y a nivel internacional?

A nivel internacional te hace darte cuenta de que estamos preparados para salir ahí fuera y marcar a la gente, provocar un cambio y ser los directores del mismo, y sobre todo a no tener miedo. Compruebas que la gente de fuera te valora, aprecia el esfuerzo que estás realizando y tu compromiso con la sociedad y el planeta.

 

6 Tu proyecto ha sido uno de los tres que Bayer financiará. ¿Qué supone esto para ti? 

Para mí ser seleccionada junto con mis compañeros para realizar un proyecto que vale la pena financiar y apoyar, lo supone todo. Te hace plantearte que hasta las más mínimas acciones pueden resultar útiles para promover un cambio social entre la población. Pasar de las palabras a la acción, en definitiva.

Y lo haremos de esta manera:

THE IMPERFECT PICKS PROJECT:

El 10% de los productos frescos se descarta debido a sus defectos de aspecto (forma, tamaño o color) debido a la cultura del consumidor de no querer las frutas y verduras «feas»: los llamados estándares estéticos. Este desperdicio de alimentos comienza desde el nivel del agricultor, porque los minoristas rara vez compran productos deformes a los agricultores. Muy poco de este alimento rechazado generalmente se reutiliza (es decir, que se procesa en otros productos para el consumo humano como zumos o sopas). Como resultado, una gran cantidad de alimentos comestibles va directamente a los vertederos y genera daños ambientales y pérdidas económicas para los productores.

Un cambio en los hábitos alimenticios de los consumidores influirá en las decisiones de compra de los minoristas para pedir productos menos perfectos y, como resultado, disminuirá los estándares de calidad del aspecto y reducirá el precio de los alimentos. Se espera que esta mentalidad diferente sobre los consumidores cause una reacción en cadena entre los diferentes actores de la cadena de suministro de alimentos, aumentando los rendimientos de producción y permitiendo que más alimentos comestibles lleguen a los humanos.

Bayer

Hasta la fecha, se han establecido una serie de campañas que tienen como objetivo influir en las actitudes de los consumidores hacia una mayor aceptación de las frutas y verduras «imperfectas». Pero sólo unos pocos se enfocan en los niños. Por otro lado, la evidencia sugiere que los niños juegan un papel importante en la influencia del comportamiento de compra de los padres, y esto a su vez influye en los minoristas para cambiar su comportamiento, lo que resulta en beneficio para el agricultor y en muchos niveles de desperdicio de alimentos. Educar a los niños creará un efecto a largo plazo en las generaciones futuras, causando una repercusión más integral que otros proyectos similares.

Por eso, proponemos crear un plan de estudios que esté dirigido a niños de primaria para educarlos sobre el desperdicio de alimentos, y más específicamente, para influir en ellos para que vean las frutas y verduras imperfectas/deformes como entrañables y divertidas. El plan de estudios se diseñaría de una manera atractiva y divertida, con un alto nivel de interactividad y juegos, pero también información sobre el desperdicio de alimentos de una manera amena para que sean conscientes del problema que representa en la sociedad.

7 Entonces, ¿cuál es el siguiente paso a dar?

El siguiente paso a dar han sido dos recientes reuniones por skype con el resto de miembros del equipo para decidir cómo implementar nuestra propuesta. Decidimos que lo mejor sería hacer un proyecto con visión global de cara a las redes sociales pero descentralizado en cada uno de nuestros países, ya que cada localidad y país tiene sus necesidades educativas y problemas alimenticios y debemos adaptarnos lo mejor posible.

En mi caso, he decidio ampliar el radio de acción de este proyecto y no sólo quedarnos conmigo asistiendo a un par de colegios a explicar los problemas de este desperdicio, sino involucrar a toda la comunidad universitaria.

Con la ayuda de otra amiga estudiante del grado vamos a solicitar el programa GLOCAL de la UPV para conseguir financiación y formar mediante una charla por un experto a la comunidad universitaria que quiera acudir, y posteriormente convertirse en voluntarios para difundir esta información de manera exponencial en colegios.

 

8 ¿Qué has podido aprender que nunca hubieras aprendido en el aula?

En este tipo de encuentros se aprenden muchas cualidades y aptitudes muy importantes tanto en la vida personal como profesional, pero por destacar las que no se pueden aprender en el aula comentaría el dinamismo de grupo, liderazgo, responsabilidad y conciencia social, relacionarse y expresarse claramente en otro idioma ante expertos en la materia y compañeros…etc

Bayer

Los ganadores del Youth Ag-Summit de Bayer.

9 ¿Por qué recomiendas participar en este tipo de encuentros?

Recomiendo participar en este tipo de eventos porque acaban siendo mucho más de lo que te has podido imaginar. Generas conexiones que perduran, a pesar de estar a miles de kilómetros de distancia creando una red de jóvenes comprometidos más grande de lo que podrías imaginar, pudiendo surgir colaboraciones, amistades para toda la vida e incluso trabajo.

Además, no sólo estableces contacto con otros estudiantes o jóvenes delegados de otros países sino también expertos en diversos campos y profesionales del sector.

 

10 ¿Crees que lo que has aprendido te prepara mejor para tu futura inserción laboral?

Por supuesto. Sin ninguna duda creo que lo adquirido durante esta experiencia es reconocido y altamente valorado en el mercado laboral ya que no es sólo una cumbre más, has podido desarrollar y poner en práctica ciertas habilidades sociales e idiomas, cualidades muy importantes en el mundo profesional.

 

11 ¿Cuáles son tus planes profesionales  para cuando acabes tus estudios?

Pues la verdad, eso es algo que nos está atormentando bastante a mis compañeros de curso y a mí. Al estar en cuarto, vemos el final muy cerca pero no tenemos 100% claro lo que queremos hacer después y cómo queremos continuar nuestra formación.

Si me hubieran preguntado hace unos meses qué iba a hacer este año, nunca habría dicho que iba a estudiar en Suecia o que me veía siendo seleccionada para el Youth Ag-Summit. Lo que sí tengo por seguro es que seguiré formándome en los aspectos que más me completan y me llenan.

 

 

12 Tu profesión tiene una gran responsabilidad en el hecho de tener que alimentar a la población. ¿Cuál es el verdadero reto al que os enfrentáis los futuros profesionales?

En mi opinión el verdadero reto es conseguir penetrar en la sociedad en sí.

En mi caso, como futura científica podemos realizar todas las investigaciones que queramos y conseguir muchos avances, pero realmente la opinión de la sociedad importa mucho en relación a legislación y políticas. El ejemplo más ilustrativo de esto es el rechazo a innovaciones como CRISPR/Cas9 o los transgénicos para mejorar la agricultura y producción de alimentos.

Por ello, creo que aunque no sea tan obvia, también es tarea de los científicos formar, divulgar y enseñar a la sociedad y a futuras generaciones los beneficios que la investigación y el avance de la ciencia pueden aportar a su vida y su alimentación.

Mario González: «Alimentar a una población que crece exponencialmente, aumentando la sostenibilidad del sistema, va a ser el reto del siglo XXI»

Mario González, estudiante de nuestra Escuela, ha participado en la 3ª edición del Youth Ag-Summit, en la que 100 jóvenes brillantes de todo el mundo se reunieron para afrontar el mayor reto de la humanidad: cómo alimentar a una población  creciente de forma sostenible.

Organizado por Bayer, la cumbre tuvo lugar en Bruselas (Bélgica) y hasta allí viajaron, en octubre, los representantes de cada país. Los dos representantes españoles, Mario González y Carla Espinós, pertenecen a nuestra escuela.

El proyecto que presentó Mario se basa en la reducción del desperdicio alimentario mundial. He hablado con él y nos ha contado lo que ha supuesto esta experiencia en su vida tanto personal como de estudiante y futuro profesional.

 

1 Mario, ¿Cómo te enteraste de la existencia del Youth Ag-Summit?

A través del e-mail de la UPV.

2 ¿Por qué decidiste a participar?

Me pareció una gran oportunidad para compartir mis pensamientos sobre seguridad alimentaria y, sobre todo, una gran experiencia en caso de ser elegido.

3 ¿En qué consiste tu proyecto?

Basé  mi redacción en dos líneas distintas. La primera fue cómo el big data va a ser una herramienta muy útil para reducir el desperdicio alimentario. Gracias a los envases inteligentes y a una cadena alimentaria mucho más interconectada, los gobiernos van a tener mas capacidad de actuar holísticamente, sobre todo, en aquellos puntos donde se produce más desperdicio (llevando a cabo acciones comos sanciones a supermercados, etc.).

La segunda consistió en un breve análisis sobre la cantidad de carne que se consume en la Unión Europea y las implicaciones de sostenibilidad medioambiental que este consumo supone. A continuación, expliqué posibles fuentes de proteínas alternativas (vegetales, algas, insectos, etc.) y cómo la PAC debe impulsar estas nuevas fuentes.

Bayer

Mario junto con Carla, la otra representante de España.

4 Ser uno de los dos seleccionados de España, ya es ser ganador. ¿Qué te ha aportado participar en este encuentro a nivel nacional?

A nivel nacional, me ha permitido conocer a representantes de Bayer  y a Carla, mi compañera, además del orgullo de representar a tu país en un evento internacional.

5 ¿Y a nivel internacional? 

En sí mismo, el evento fue una experiencia inolvidable, pero, además, me ha permitido desarrollar una networking a nivel global que me será muy útil en el futuro.

7 ¿Qué has podido aprender que nunca hubieras aprendido en el aula?

Puntos de vista muy diferentes acerca de un mismo problema, ya que los problemas de la agricultura a los que se enfrenta cada región o continente son muy diferentes.

8 ¿Por qué recomiendas participar en este tipo de encuentros?

Por todo, por la experiencia, por el networking, por la diferenciacion que supone para tu propio currículum, etc.

Bayer

Mario junto con representantes de otros países.

9 ¿Crees que lo que has aprendido te prepara mejor para tu futura inserción laboral?

En cierta medida, durante el evento trabajas con gente de muchas nacionalidades. Además, conoces de primera mano historias de emprendedores de todo el mundo que te dan una bocanada de inspiración.

10 ¿Cuáles son tus planes profesionales  para cuando acabes tus estudios?

Todavía es un futuro incierto. Ahora mismo estoy todo el año de movilidad en Europa y Asia. Una vez acabe, no sé si querré continuar en la universidad con un perfil de investigador o emprender. Cada opción supone renunciar a unas oportunidades diferentes y todavía no sé que será de mi vida.

11 Tu profesión tiene una gran responsabilidad en el hecho de tener que alimentar a la población. ¿Cómo animarías a otros jóvenes a decidirse por esta titulación?

Alimentar a una población que crece exponencialmente, aumentando a su vez la sostenibilidad del sistema va a ser el reto del Siglo XXI. Además, este campo, al igual que muchos otros, como Ia medicina, va a tener unas oportunidades de innovación nunca vistas gracias al desarrollo de la biotecnología. Por lo que, además de tener trabajo asegurado, las oportunidades de desarrollar nuevos proyectos y/o emprender serán muy altas.

Las becas de estudios en EEUU, un trampolín profesional y personal

Regina Bou y Alfredo Quijano han disfrutado de una formación en EEUU gracias a las becas,  Grifols-Fulbright y «la Caixa», respectivamente. Ellos nos cuentan su experiencia y animan a todos los estudiantes de biotecnología a realizar algunos estudios en EEUU, país pionero en investigación, innovación y progreso científico y tecnológico. Según nos cuentan, esta experiencia es un trampolín profesional y personal.

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