Mes: mayo 2020 (Página 2 de 2)

Equipo Lilbub: «La innovación en la alimentación siempre va a estar presente»

El equipo Lilbub, formado por las alumnas  de nuestra Escuela, Carla Altuna, Gema Aragón, Lucía García de Ángela, Vega Mora y Miriam Serna,  ha sido seleccionado por  la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) para participar en la final de los Premios Ecotrophelia España 2020.

Lilbub participará con su propuesta  Bokaras, un snack elaborado a base de la pulpa restante tras la elaboración de la bebida de cacahuete, con dos variedades distintas, una dulce y otra salada, en un envase listo para abrir y consumir.

Este año, debido al confinamiento por la crisis del coronavirus, Ecotrophelia España tiene previsto celebrarse en septiembre.

Hemos hablado con Gema Aragón que, en representación de Lilbub, nos ha contado cómo están llevando el confinamiento y cómo se están preparando para la final.

-¿En qué fase del proyecto estabais cuando se decretó el confinamiento?

Estábamos acabando de dar los últimos retoques al informe técnico, ya que una semana después de que se decretara el estado de alarma teníamos que entregarlo. Por suerte, la semana anterior a que se decretase el confinamiento pudimos hacer bastantes pruebas como para tener la formulación casi acabada. Gracias a esto, todo fue más sencillo. Una vez se decretó el estado de alarma, hicimos más pruebas en casa, ya cada una por separado y le dimos los últimos retoques.

Sabíamos que nunca un camino está lleno de rosas y que nos encontraríamos obstáculos por el camino pero desde luego, no nos esperábamos bajo ningún concepto algo de esta magnitud. Durante meses habíamos estado preparando el proyecto con mucho entusiasmo y esto fue un golpe duro, pero nada nos hará perder el entusiasmo y este obstáculo solo hará que tanto el proyecto como nosotras acabemos esta aventura más fuertes que nunca.

-¿Cómo os habéis adaptado a la nueva situación?

Al principio, la situación nos dejó algo desconcertadas, pero, poco a poco, nos fuimos adaptando a ella.

Utilizamos plataformas de internet, tenemos todos los documentos compartidos y también utilizamos plataformas de videoconferencia. Además, tenemos las tareas repartidas entre nosotras para que todo sea más sencillo.

 

-Ecotrophelia España ha tenido que trasladarse a septiembre. Hasta que llegue ese momento, ¿qué trabajo os queda por realizar para llegar al certamen bien preparadas?

Durante la selección de los finalistas, el jurado de expertos  estuvo en contacto con nosotras dándonos muchísimos consejos para poder mejorar algunos aspectos del informe. La verdad es que todos estos consejos nos van a venir genial para poder mejorar algunos aspectos de nuestro proyecto y estar muy bien preparadas para la final.

-Habéis sido seleccionadas para la final de entre 300 equipos de toda España. ¿Creéis que habéis diseñado un producto ganador?

No sabemos si será un producto ganador, pero, desde luego, para nosotras ya lo es. Estamos súper contentas por el trabajo realizado por parte de todas y por cómo nos hemos complementado. Nuestro objetivo principal es aprender y enriquecernos de esta nueva experiencia. Pero, clarísimamente, ojalá podamos ganar.

-¿Cuál es la mayor innovación de vuestro producto?

Nuestro producto se trata de un snack saludable y a su vez energético, con un elevado aporte nutricional, que está elaborado a partir de la pulpa restante tras la elaboración de la bebida de cacahuete. El uso de esta materia prima es el aspecto más innovador de nuestro producto, reduciendo así su desperdicio y ayudando al crecimiento del mercado tradicional. A su vez, tenemos la intención de introducir la bebida de cacahuete en el mercado, ya que en España, a diferencia de otros países, no se comercializa.

-¿Cuál es la importancia de la innovación en alimentación en la sociedad en la que vivimos?

Hoy en día, estando todos conectados continuamente, es muy fácil dar a conocer tus ideas al resto del mundo, y con un poco de suerte, crear tendencias alimentarias. Aunque se diga que el terreno culinario ya está extensamente explorado y ya se ha inventado todo lo posible, no es cierto del todo. Siempre van a surgir nuevos estilos de comida.

Antes se veía más fast food, ahora se lleva más preparar boles estéticos con ingredientes de colores vistosos; a otros les da por apoyar platos tradicionales, de los de toda la vida; y por otro lado, cada vez hay más investigación acerca de química y tecnología aplicadas a los alimentos; los hay que quieren iniciarse en el mundo de la cocina y se compran kits para preparar recetas fáciles, mientras que otros publican contenido sobre cómo hacer tartas con toda una retahíla de instrumentos de cocina que solo unos pocos tendrán en casa; hay quien se alimenta en función a su deporte, y a quien le cuesta encontrar comidas saludables y apetecibles.

La innovación en la alimentación siempre va a estar presente, de una forma u otra. La sociedad busca continuamente novedades que se adapten a cada uno de nosotros, y es por ello que no dejarán de existir platos, modas, restaurantes, recetas y productos por descubrir.

-¿Cuál es el mayor aprendizaje que os lleváis de esta situación?

Además de todo lo aprendido sobre la realización de informes técnicos, económicos e incluso del proceso de ideación, la lección más importante vino con la noticia del aplazamiento de la competición a septiembre.

Tras la situación que, desgraciadamente, a todos nos ha tocado vivir, nuestras vidas se vieron paralizadas por completo y con ellas todo aquello que teníamos entre manos. Es cierto que nunca antes ninguna de nosotras se había entregado tanto a un proyecto, por ello no habíamos podido experimentar lo que es sentir que cualquier cosa puede venirse abajo de un momento a otro.

En cualquier instante puedes perder todo en lo que has estado trabajando durante meses. Al principio, la incertidumbre de la situación nos agobió pero enseguida aprendimos que, si te propones algo que te entusiasma, siempre vas a encontrar la manera de sacarlo adelante, sin importar la circunstancia. Eso es algo que nosotras hemos aprendido con Bokaras.

Coronavirus, biotecnología y el futuro de la agroalimentación

Si hace tres meses, alguien nos hubiera dicho que un virus iba a destrozar nuestra rutina diaria, le hubiéramos tildado de loco. Todo comenzó como otra exótica noticia proveniente de China y se ha convertido en una terrible pesadilla.

Lo que nuestras autoridades no consideraron en un principio más que algo similar a una gripe, ya lleva a fecha de hoy cobradas la vida de más de 26.000 españoles y va a destrozar nuestro sistema económico.

Cada uno de nosotros nos enfrentamos hoy a un futuro personal y laboral muy incierto. Y todo por una triste dualidad: un virus con unas capacidades biológicas relevantes y unos políticos (gobierno y oposición) incapaces de reconocer errores y darse cuenta de que si no arrimamos todos el hombro saldremos más tarde y mucho más dañados de este atolladero. Pero lo peor no es el daño acumulado, lo peor es lo que queda por pasar.

No sabemos la tasa de mortalidad real de este virus, gente infectada hace tres meses en China ahora no tiene anticuerpos, no hay un tratamiento eficaz y, con mucha suerte tardaremos, digan lo que digan los optimistas, más de un año y medio en tener una nueva vacuna. Con este panorama, ¿cómo va a afectar esta pandemia a nuestro sistema agroalimentario?

Quien diga que sabe lo que va a pasar, creo que miente. En estos momentos, lo único que tenemos enfrente es incertidumbre. En épocas de incertidumbre, como comentaba el otro día el Profesor José Antonio Boccherini, director de la escuela de negocios San Telmo, más que hacer, hay que plantearse cómo actuar, en otras palabras, hay que prepararse para lo que viene. Y lo que viene en el sector agroalimentario es confuso, aunque hay datos relevantes.

No hay duda de que los próximos meses veremos muchos hogares empobrecidos, sobre todo, hogares de jóvenes. De esto ya sabemos por crisis anteriores. También veremos una prudencia en la compra, poca gente despilfarrará sabiendo lo que estamos pasando. Probablemente, la proximidad del comercio de barrio se perciba como algo más seguro y un sector al que debemos de ayudar entre todos. Pero frente a ello, el consumidor pondrá en la balanza la búsqueda de la gran superficie con su oferta de marca blanca ligada a un coste inferior en la bolsa de la compra. De forma similar, esta pandemia nos ha mostrado lo frágil que es nuestra salud. Se disparará el interés del consumidor por aquellos alimentos que percibamos como seguros y sanos, y a ser posible que nos fortalezcan frente a futuras tragedias similares al COVID-19.

Pero habrá más. Esta crisis nos ha traído el teletrabajo que llega para echar raíces. Vamos a cocinar más en casa y a comer diariamente menos fuera de nuestro hogar. Los días de confinamiento han hecho volver a la cocina a millones de españoles que han descubierto que es posible compaginar trabajo y cocina. La restauración lo ha percibido e inmediatamente ha comenzado a servir comida a domicilio.

De forma similar el confinamiento ha disparado la compra online de alimentos frescos y multitud de pequeños comercios y grandes superficies han comenzado, o incrementado, sus ventas a domicilio. Y lo más importante, muchos consumidores le han perdido el miedo a esa compra a través del móvil o el ordenador. Este servicio a domicilio tiene múltiples aristas, pero una relevante es el nivel de seguridad que el cliente percibe en la entrega. Estoy haciendo referencia al envasado de estos alimentos frescos y de esa comida preparada. Habrá que hacer compatible la seguridad alimentaria con la sostenibilidad de esos envases, aunque mi apuesta es que a buen seguro el cliente primará la seguridad.

En todos estos cambios, la biotecnología jugará un papel relevante. No tendremos vacuna o tratamiento terapéutico para el COVID-19 sin biotecnología. Si llegan, estas soluciones serán transgénicas y quizás será el momento de mostrar a los que se oponen a estos desarrollos que no son la tecnología diabólica que muchos piensan, y que son igual de eficaces para acabar con una pandemia como para generar un cultivo transgénico que pueda ser más sostenible.

También habrá mucha actividad biotecnológica en todo lo relacionado con la alimentación funcional frente al coronavirus. Hace cerca de un mes, la consultora Mintel presentaba un análisis donde indicaba la preocupación de los “milennials” y de la gente de edad avanzada sobre que comer que mejore su sistema inmunitario. Si a ello le unimos que la compañía genómica china BGI hizo píblica a finales del pasado febrero su capacidad para secuenciar un genoma humano por menos de 100 dólares, esta epidemia puede ser el inicio del despegue de la llamada nutrición de precisión, una nutrición basada en el estudio del genoma y del microbioma del individuo.

Finalmente, la biotecnología también tendrá mucho que aportar en el desarrollo de esos nuevos envases que sean a la vez eficaces y sostenibles. En este sentido, quizás esta pandemia sea también el acelerador para la llegada masiva al mercado de plásticos como el PHA, producidos por vía biotecnológica.

Para ir acabando, me gustaría añadir dos temas más a esta reflexión. El primero hace referencia a la globalización. Esta pandemia puede ser un duro revés para este proceso de homogenización global. Muchas grandes compañías han percibido estas semanas la fragilidad de un sistema que ha localizado producciones exclusivas en algunas partes concretas del planeta. Todas ellas ahora piensan en no poner los huevos en una única cesta y muy probablemente veremos importantes cambios logísticos de relocalización de la producción en los próximos meses o años. Incluso podremos ver barreras a exportaciones aduciendo cuestiones sanitarias.

El segundo es el más importante de todos. Vuelvo al principio de estas notas. Frente a una clase política que no ha sabido estar a la altura de las circunstancias, hemos tenido unos sanitarios, unos cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y un sector agroalimentario que han dado la talla con creces. Centrándonos en nuestro caso, los consumidores no van a olvidar a esos agricultores, ganaderos, vendedores de mercado o de comercios de barrio, ni a los empleados y directivos de esas industrias de transformación agroalimentaria, compañías de logística o grandes superficies que han trabajado día a día durante todo el confinamiento para que nuestra despensa estuviera llena. Es en momentos como estos en los que se gana la confianza del consumidor. Luego de lo sucedido, todo el sector agroalimentario se ha ganado el cariño, el respeto y el agradecimiento de todos nosotros.

Daniel Ramón Vidal

Académico de la Real Academia de Ingeniería de España.

Miembro del Comité Externo de la Comisión de Biotecnología de la EAMN UPV.

Pedro Reig: «El sector de los supermercados tiene gran impacto social y somos un servicio esencial»

Los supermercados de la Comunidad Valenciana han dado un ejemplo de cómo reaccionar de una manera rápida y eficaz a la crisis del coronavirus. Casi sin tiempo de reacción, no han dejado de suministrar productos a los ciudadanos, dando un claro ejemplo de profesionalidad y responsabilidad.

Hemos hablado con Pedro Reig, director de Asucova (Asociación de Supermercados de la Comunidad Valenciana) que nos ha contado cómo ha vivido el sector esta experiencia en la que los supermercados han sido clave para asegurar el abastecimiento de alimento a la sociedad.

 

Pedro, ¿qué ha sido lo más difícil en esta situación?

Lo más complicado en términos generales ha sido la coordinación con la administración, la gestión de la capacidad de respuesta y adaptación de nuestras empresas y tener que asegurar el abastecimiento en un contexto cambiante y altamente complejo.

¿Y las fortalezas del sector que han llevado a esta rápida respuesta?

Nos hemos dado cuenta de que somos un sector altamente dinámico y con una capacidad de adaptación enorme, lo cual probablemente venga de nuestra vocación de enfoque en la demanda y estar acostumbrados a adaptarnos a ella de forma continua.

¿Todas las cadenas fueron conscientes de la importancia de una rápida adaptación a la situación?

Este fue un punto vital. Todas las cadenas han estado tomando medidas incluso antes de que se decretaran desde la propia administración, adelantándose y luego adaptando. Ninguna se ha quedado esperando porque las necesidades llegan antes que las órdenes.

¿Se han tomado medidas conjuntas desde Asucova para facilitar al máximo el suministro de productos de primera necesidad?

Las medidas de suministro las toma cada empresa, nuestro trabajo fue asegurarnos de que todos los socios estaban preparados y el abastecimiento estaba asegurado. Y así lo transmitimos desde el principio, que precisamente fue la semana anterior al decreto del estado de alarma. Nosotros en el momento en que llegó el decreto ya estábamos adaptados.

En un primer momento, cuando los ciudadanos salieron a los supermercados a acaparar alimentos, fue importante que las cadenas de supermercados comunicasen que el suministro estaba asegurado. ¿Quizá ha sido un momento clave para poner en valor a este sector?

Esa fue, como digo, la primera y principal labor que debimos hacer como sector, y en este sentido contamos con el apoyo y la cobertura de la presidencia de la Generalitat, lo cual fue vital para lograr transmitir un mensaje de calma ,normalidad y abastecimiento asegurado.

Los trabajadores de los supermercados están siendo ejemplo de profesionalidad, esfuerzo y humanidad. Merecen no solo un aplauso sino un reconocimiento, ¿no es así?

Nosotros no los llamamos superhéroes, los llamamos héroes de súper, desde el reponedor hasta el conductor, pasando por todos los cajeros, secciones, supervisores, jefes de tienda. Todos han dado un ejemplo de servicio a la sociedad y demostrado que somos un sector esencial y también estratégico, de gran impacto no solo económico sino también social.

Ahora, las compras se realizan con tranquilidad y con las máximas medidas de seguridad. Pero estos hechos siempre invitan a la reflexión. ¿Qué aprendizaje se puede extraer de lo que ha ocurrido y la respuesta dada por el sector?

Los supermercados valencianos y el comercio de productos esenciales que ha permanecido abierto han demostrado una gran capacidad de adaptarse rápidamente a las circunstancias, implantando medidas de seguridad en tiempo récord y modificando las planificaciones y previsiones a muchos niveles, tanto de compras como de plantilla.

Esto ha sido posible porque ha habido un marco más o menos flexible, y si hubiera habido más claridad, flexibilidad y menos duplicidades entre administraciones hubiera sido más fácil.  Las necesidades de los clientes llegan antes que las órdenes y en este contexto han sido necesarias medidas que se implantan rápido, que son útiles y que se comunican con claridad. Por otro lado, hemos puesto que manifiesto que somos un sector con gran impacto social y somos un servicio esencial.

¿Se van a potenciar las compras online?

El crecimiento de la venta online ha sido superior al de la venta física, aunque partíamos de un nivel muy bajo (sobre 2% del total de ventas gran consumo) y por tanto tiene mucho mas recorrido. Durante el confinamiento cualquier sistema de venta online se ha visto superado por el alza de la demanda. ¿Seguirá creciendo? Seguro. ¿Que esta situación de pandemia ha descubierto una nueva utilidad de la compra online? Sí. Por tanto, los proyectos de e-commerce van a agilizarse en muchos operadores.

Tras esta crisis y la reflexión realizada, ¿a qué retos se enfrenta el sector?

Como consecuencia de la crisis del COVID-19 el comercio va a sufrir una aceleración de cambios sin precedentes, poniendo a prueba a toda la estructura empresarial, en todos los sectores y formatos, pero a pesar del reajuste de la oferta que se prevé, el comercio minorista tiene una capacidad de resiliencia innata para salir fortalecido y reconocido públicamente como un sector vertebrador y cohesionador de la sociedad.

Desde nuestro punto de vista sobre como reactivar la economía y el sector, creemos que hay que redefinir muchas reglas para facilitar que la actividad económica no se detenga ante este tipo de crisis. No hablamos de desregulación sino de flexibilidad y creer en la iniciativa privada. Para ello, es necesario flexibilidad y capacidad de autorregulación a las empresas, dentro de un marco en el que se garantice la seguridad de trabajadores y empleados y se proteja el modelo económico que se pretende desarrollar. Asimismo, creemos imprescindible a medio plazo mejorar la eficiencia de la administración y disminuir el coste regulatorio, sobre todo a nivel municipal.

Acabemos con un mensaje positivo dirigido al sector, a los trabajadores de los supermercados y la ciudadanía en general. ¿#EstoNoTienePorQueParar?

Se trata de un movimiento empresarial y cívico con mas de 3.000 empresas y entidades adheridas. Ese es el gran reto, no detenerse ante amenazas a nuestro sistema económico y estado de bienestar.

 

 

 

Anna Zoe Hagenauer: «Tengo la posibilidad de lograr mucho en mis estudios universitarios en este período»

Anna Zoe Hagenauer es austriaca y estudiante Erasmus de nuestra Escuela. Debido a la crisis del coronavirus, tuvo que volver a Viena, pero no ha dejado de cursar sus estudios. Aunque desea volver a Valencia en cuanto sea posible, Anna está aprovechando al máximo esta nueva situación.

Hemos hablado con Anna y nos ha contado que siempre ha vivido en Viena, donde también estudia en la Universidad de Recursos Naturales y Ciencias de la Vida (BOKU Wien). Tras obtener el título de Grado en Gestión del Medio Ambiente, ahora  estudia el Máster de Economía Agrícola y Nutricional.

Al ver que su tiempo universitario acabaría pronto, quiso aprovechar la oferta de Erasmus pasar pasar un semestre en el extranjero, en la maravillosa ciudad de Valencia. Desafortunadamente, por la situación actual de la crisis de coronavirus , ha tenido que regresar a Viena.

Ahora sigue tanto con sus asignaturas elegidas de la Escuela como con asignaturas de la universidad de Viena.

Anna, ¿cómo te has adaptado a esta nueva situación de las clases online?

Me he adaptado bastante rápido, aunque con un poco de confusión al inicio. Pero ahora ya estoy siguiendo con mis asignaturas de la Escuela y de la Universidad de Viena de manera online y la verdad es que lo paso bastante bien.

¿Qué ha sido lo más difícil? 

Extraño mucho la presencia de otros alumnos y de los profesores y la presencia de debates más profundos. En la enseñanza presencial, me gusta mucho participar activamente y preguntar lo que no entiendo. En la nueva situación de docencia online no pregunto tanto y me falta la dinámica que existe en una clase física cuando se pueden ver las caras y el lenguaje corporal de los otros.

En general, además, me da mucha pena que mi semestre en Valencia se acabó de una manera tan abrupta. Pero tengo decidido regresar a esta ciudad maravillosa cuando la situación se calme porque quiero hacer al menos algunas de las actividades que tenía planificadas y que no pude realizar.

¿Tiene ventajas esta forma de docencia?

Hay muchos aspectos que facilitan los estudios para mí ahora. Tengo la posibilidad de lograr mucho en mis estudios universitarios en este período.

Como mi habitación en el piso compartido en lo cual yo vivo normalmente en Viena sigue subalquilada, estoy temporalmente viviendo sola en un pequeño piso. Eso era una situación nueva al principio, pero ya me he acostumbrado. La tranquilidad de vivir sola me permite un nivel de concentración en la casa que antes nunca tuve (normalmente prefiero estudiar en bibliotecas de la universidad). Por eso, estoy ahora haciendo no solo asignaturas de la Escuela, sino también asignaturas de mi universidad de Viena que estaba posponiendo desde años.

¿Crees que la universidad se ha adaptado de una manera rápida y eficaz a esta situación inesperada que estamos viviendo?

¡Si! La UPV y también la BOKU (mi universidad de Viena) se han adaptado muy rápido y eficazmente. Los sistemas de videoconferencias se han establecido bien.

¿Qué aprendizaje te llevas de esta situación?

Para mi, el aprendizaje más grande de esta situación tan particular de la crisis de corona es que realmente hay que vivir el momento, ¡porque de verdad no se puede saber lo que pasará mañana! Estoy intentando apreciar todo lo bonito que tengo en mi vida de la manera mejor.

Porque tampoco creo que esta crisis es la más grave que vamos a vivir. Con la crisis climática nos esperan todavía muchos retos.

Vicent Agustí Ribas: «Conocer la naturaleza para poder utilizarla sin perjudicarla me parece fascinante»

Vicent Ribas, egresado de la Escuela en el Grado en Ingeniería Forestal y del Medio Natural, ha recibido unos de los Premios al Mejor Estudiante de los XIX Premios del Consejo Social UPV 2020.

Además de su expediente académico, Vicent ha sido reconocido por su implicación en diferentes iniciativas sociales y de cuidado del medio natural como la recuperación  de una tradición forestal  ibicenca  muy antigua que consistía en transformar la resina de los pinos carrascos ibicencos en  alquitrán vegetal de pino.

En esta entrevista, Vicent nos habla acerca de todas estas iniciativas y de sus planes de futuro.

  • Vicent, ¿qué significa para ti haber recibido este premio?

La verdad es que cuando recibí el correo estuve muy contento. Mis años de estudiante de Ingeniería Forestal y del Medio Natural en Valencia fueron muy buenos: los disfruté mucho tanto a nivel académico como a nivel personal. Y si además recibes un premio que corrobora que no solo lo has disfrutado sino que, además, te has esforzado y que has conseguido resultados, pues es muy gratificante.

Este premio significa para mí el reconocimiento del esfuerzo (esfuerzo que yo hago gustosamente porque así lo he hecho siempre) de compatibilizar los estudios con otras actividades a nivel personal, sin que ello requiera disminuir el rendimiento académico.

  • Además de tu expediente académico, ¿qué más ha valorado el jurado para otorgarte este premio?

Supongo que, en general, mi perfil completo. La música ha tenido un papel importantísimo estos años en Valencia: he participado en la Banda Sinfónica de la UPV, me federé y soy miembro de L’Agrupació Musical L’Amistat de Quart de Poblet, donde he hecho amistades para toda la vida, también a través de la charanga Quart de To participamos desde dentro en unas fiestas tan espectaculares como lo son las Fallas… Sí, definitivamente la música y mi participación en diversas agrupaciones es un factor que habrá computado.

Sin embargo, otros aspectos como el deporte (soy primer dan de cinturón negro de Judo), la participación en cursos (he cursado un curso básico en prevención y extinción de incendios forestales y uno de flora y vegetación de los Pirineos), los idiomas y la participación en proyectos sociales también habrán tenido que ver.

  • ¿En qué proyectos sociales participas?

En el marco de la realización de mi Trabajo Fin de Grado, investigué una antigua tradición resinera de la isla de Ibiza, de donde soy. Se trataba de una tradición forestal muy antigua para utilizar la resina del pino carrasco transformada mediante hornos especiales en alquitrán vegetal, producto utilizado en múltiples usos de la vida cotidiana de antiguamente. Me dediqué a buscar testimonios, recoger información bibliográfica y geolocalizar nuevos hornos no citados. Con ello, participé en las fiestas patronales de uno de los pueblos de Ibiza que más ha apostado por la recuperación de esta tradición, Santa Agnès de Corona. Además, con mi tutor de TFG, Carlos Dopazo, redactamos un artículo que actualmente está en fase de revisión.

Por otra parte, soy socio de una asociación de productores de aceite de Ibiza, a la que cedí una maqueta de almazara tradicional ibicenca que realicé años atrás para un trabajo académico.

ingeniería forestal

  • ¿Cuál es tu motivación para involucrarte en este tipo de iniciativas?

Me he criado en el campo en el seno de una familia que siempre fue agricultora y con una relación muy estrecha con el mundo rural. Mis abuelos por ambas ramas (como mucha gente en aquella época en la isla) vivían del campo, y he crecido siempre pegado a la tierra y al bosque. Pero además, siempre me ha fascinado la etnología, la cultura tradicional y los testimonios de nuestros mayores. Poder aunar ambas pasiones en un único trabajo fue motivación suficiente para dedicarme a ello. Con el estudio de la tradición resinera juntaba mi inquietud por las tradiciones antiguas con el monte y la relación de las personas con él.

Esta misma pasión es la que me mueve a trabajar en el campo, en la finca. Siempre que tengo la oportunidad me escapo a trabajar por el monte o por el campo haciendo lo que sea. Me gusta cuidar de la finca.

  • Háblanos de tu relación con la música, ¿te viene desde pequeño?

Empecé a tocar el clarinete cuando tenía 10 años en una escuela municipal de música, el Patronato de Can Ventosa de Ibiza. Siempre la he disfrutado mucho, tanto tocar como escucharla. He hecho algún curso internacional también, y aunque siempre supe que no me iba a dedicar profesionalmente a ella, sabía que siempre sería una parte muy importante de mí. Hace 6 años empecé a tocar el saxofón también, la especialidad de saxo barítono.

Estos años que he estado en Valencia han sido espectaculares a nivel musical. El primer verano, en 2016, participé con la banda L’Amistat en el Certamen Internacional de Bandas de Valencia, tocando en sección de honor. Cuando me vi tocando el clarinete en la Sala Iturbi del Palau de la Música (a la que he ido muchas veces a ver conciertos) me pareció algo increíble. Más informal pero igual de apasionante es la experiencia de tocar en las Fallas con mi charanga.

  • ¿Y tu relación con el campo? ¿Por qué elegiste esta titulación?

El hecho de criarme en el campo y de crecer viendo a mi familia trabajar el campo y la huerta y además tener el bosque tan cerca, me han forjado como la persona que soy. Tengo recuerdos muy bonitos de cuando era muy pequeño y mi abuelo me enseñaba a regar la patata a manta. Mis abuelos, mis padres, mi hermana y mi tío, que falleció el año que yo empezaba la carrera, han sentado las bases de mi relación con el campo, y en definitiva cómo soy.

Desde siempre quise estudiar una profesión relacionada con el campo. No conocía la profesión de Ingeniero de Montes, ya que mis padres y mi hermana son de letras y mis abuelos, como digo, del campo. Cuando descubrí que había una profesión que fusionaba la pasión por la naturaleza pero desde un punto de vista técnico, me cautivó. El principio fundamental de conocer la naturaleza para poder utilizarla sin perjudicarla me parece fascinante.

A día de hoy, estoy muy satisfecho con mis años de estudiante de Ingeniería Forestal y del Medio Natural. Además, este principio que digo está (o al menos debería estar) muy vigente en un mundo que aboga hacia la transición climática sostenible.

  • ¿En qué ha consistido el proyecto que has llevado a cabo en Ibiza para recuperar una tradición antigua sobre la resina?

Como he dicho, se trataba la recuperación de una tradición ibicenca que consistía en transformar la resina de los pinos carrascos ibicencos en un producto que se utilizaba en muchos ámbitos (protección de maderas expuestas a la humedad, fabricación de zapatos, calafateo de barcos…), que era el alquitrán vegetal de pino.

Lo que proponía era la combinación de esta forma de aprovechamiento forestal con la elaboración de fajas de protección de incendios, estableciendo alguna manera para que los beneficios derivados fueran recuperar la tradición, darla a conocer, producir un producto sostenible que algunos constructores de barcos tradicionales ibicencos (llaüts y xalanes) todavía utilizan y crear zonas de discontinuidad de la masa arbolada para generar zonas de bajo riesgo de incendio.

De la mano de algunos testimonios que me ayudaron a recopilar la información, que me lo ofrecieron, participé en un puesto informativo de las fiestas patronales de Santa Agnès de Corona explicando a la gente la naturaleza de este aprovechamiento tradicional de los pinos ibicencos que antaño tuvo gran profusión.

ingeniería forestal

  • ¿Cuál es la importancia de recuperar tradiciones antiguas y volver al origen del respeto y agradecimiento por lo que la naturaleza nos ofrece?

Cada vez más, la sociedad actual está más desvinculada del medio rural. Y, de entre toda la problemática que ello conlleva, hay un aspecto especialmente triste: el olvido de todo el acervo cultural que nuestros antepasados han ido forjando durante los años.

Cuando mis abuelas hablan entre ellas de tradiciones o formas de hacer los quehaceres antiguos, despierta en mí una curiosidad que es lo que me mueve (y más aún si son tradiciones rurales y forestales). Creo que la sociedad nunca debería perder esa curiosidad, y no solo no perderla, sino trabajar activamente para recuperarla. Sé de gente que vive por esta recuperación de tradiciones, pero desgraciadamente en la mayor parte de la sociedad no es así.

¿La importancia? Toda la importancia. En una época de cambio como la que vivimos actualmente, debemos mirar atrás, porque muchos de los problemas pueden tener más fácil solución si aprendemos de nuestros antepasados. Especialmente en la rama de mi profesión, las tradiciones forestales, bien mantenidas, gestionadas y sostenibles, pueden ser la respuesta a muchos de los problemas que actualmente azotan la sociedad. Y en aquellos en los que no, pues por lo menos darán un punto de vista diferente.

Porque si algo tiene la profesión de Ingeniero de Montes, es que te ayuda a ver las cosas con una escala espacial y temporal más tendida, aprendiendo a mirar atrás para ver a dónde vamos. Aprendiendo a leer de la naturaleza.

 

  • ¿Recomiendas a los estudiantes que durante los estudios participen también en proyectos que les apasionen y que puedan aportar algo a la sociedad?

Sin duda. De lo que se trata es de exprimir esa curiosidad de la que hablábamos. Tampoco se trata de hacer grandes proyectos ni grandes aportaciones, sino de conocer aquello que nos gusta y enfocar nuestro esfuerzo para que de alguna manera tenga un beneficio para la sociedad.

  • ¿Cuáles son tus planes de futuro?

Actualmente estoy cursando el máster en Ingeniería de Montes en la Universidad Politécnica de Madrid. Para este verano tengo pensado buscarme unas prácticas en el sector forestal español y el año que viene, si el COVID-19 nos deja, iré a la Universidad de Helsinki a acabar el máster. Para cuando acabe, la idea es trabajar un tiempo con el servicio forestal de los Estados Unidos (USDA Forest Service) con una beca que he recibido. Y luego, sobre la marcha.

 

 

Miguel Estruch y Vicente Barberá: “El objetivo de Viromii es que la innovación llegue a la sociedad”

Miguel Estruch y Vicente Barberá son egresados de la Escuela en el Grado en Biotecnología y fundadores de Viromii. En marzo dieron una charla en la Escuela y ahora nos hablan de su trayectoria, de cómo han llegado a tomar la decisión de emprender y de cuál es la propuesta de valor de Viromii.

Ambos volvieron a Valencia para aportar valor con los conocimientos que habían adquirido. Y así, fundaron Viromii con el objetivo de llevar la innovación a los mercados. 

Miguel y Vicente, ¿cuál es vuestra trayectoria de estudios y profesional?

Ambos estudiamos el Grado de Biotecnología en la Escuela.

En el caso de Vicente, estudió un MBA centrado en industrias farmacéuticas y biotecnológicas en Madrid, estuvo trabajando para la farmacéutica Eli Lilly, y se fue a Suecia, donde hizo un Máster en creación de empresas y propiedad industrial en la Universidad de Gotemburgo. Además, Vicente ha trabajado en el departamento de IP de Philips en Holanda, y para una Spin-out de AstraZeneca centrada en medicina personalizada llamada OnDosis.

Por su parte, Miguel también se fue a Suecia a estudiar un Máster, en este caso de emprendimiento y creación de empresas de base tecnológica en la Universidad Tecnológica Chalmers (Gotemburgo). En los años que paso allí, Miguel fundó 3 Start-ups en sectores tan distintos como la industria médica, medioambiental y en el ámbito de la inteligencia artificial.

¿Cómo surgió la idea de montar Viromii?

La idea de montar Viromii surgió en Suecia, los dos estábamos viviendo en Gotemburgo y justo hablando un día nos dimos cuenta de que ambos queríamos volver porque mejor que en Valencia se vive en pocos sitios. Queríamos volver y traer aquí toda la experiencia y los conocimientos aprendidos en Suecia, además de mantener la libertad y flexibilidad de trabajar para uno mismo. Por nuestra experiencia, ya nos habíamos dado cuenta de que había un gap muy grande entre la academia y la industria, y nosotros queríamos hacer algo. Hay muchos recursos que se invierten en innovación, pero es complicado que estas innovaciones lleguen a la sociedad, donde realmente tienen un impacto, aquí es donde decidimos que queríamos actuar, y donde realmente podíamos dar valor aplicando los conocimientos que teníamos.

¿Cuál es vuestra principal actividad?

Nuestra misión es hacer llegar las innovaciones al mercado, para ello trabajamos con universidades y centros tecnológicos dando soporte a sus actividades de transferencia de tecnología, y con empresas innovadoras, normalmente spin-off, ayudando en el área de desarrollo de negocios y consecución de inversión privada.

¿Qué servicios ofrece Viromii?

Dentro de las áreas mencionadas anteriormente, en Viromii damos una cantidad de servicios bastante amplia, trabajando a través de todo el camino de la innovación, desde el estadio de investigación básica al momento en el que la tecnología llega a mercado. A lo largo de todo este proceso damos servicios de valorización de resultados de investigación, análisis de mercado y áreas de aplicación, validación de interés comercial, etc.

Actualmente, el servicio que más se nos demanda es la validación de interés comercial, donde cogemos una patente o desarrollo tecnológico y se lo presentamos a las empresas que podrían estar interesadas en adquirirlo, consiguiendo un feedback muy valioso por parte de la industria y creando conexiones entre los investigadores y estas empresas. Este servicio, aparte de facilitar la transferencia de la tecnología en cuestión, hace que se creen relaciones duraderas y aumenta las posibilidades de transferencia futuras.

¿A qué tipo de empresas o entidades prestáis vuestros servicios?

Como indicamos anteriormente, las universidades y centros tecnológicos son nuestros principales clientes, aunque también trabajamos con start-ups y spin-off tecnológicas.

¿Es fácil se emprendedor hoy en día?

Emprender puede ser muy fácil o muy difícil, depende de tu actitud. Una persona abierta a aprender e iterar su idea de negocio para adaptarla a lo que realmente quieren los clientes tendrá fácil emprender, en cambio alguien que no quiera escuchar al mercado y se enamore de su idea inicial lo tendrá complicado. El momento o lugar no son tan importantes como la actitud, lo que importa es la persona.

¿Cuál es la importancia de la formación a la hora de emprender?

Es muy importante, las universidades y centros formativos deberían fomentar estas competencias, ya que, aunque una persona no quiera emprender, puede adquirir competencias que le ayudarán mucho en su carrera profesional. Además, y especialmente en las universidades técnicas, no se expone a los estudiantes a emprendedores locales que puedan ayudarles y guiarles si tienen alguna idea. La gran mayoría de emprendedores están encantados de ayudar a otros que están empezando y estos recursos no son utilizados lo suficiente por parte de los centros formativos.

¿Y la importancia de la experiencia?

Sí, sin duda. Al final, la experiencia es el mejor profesor que puedes tener. La gran mayoría de emprendedores no tienen éxito en sus primeros proyectos, y si medimos éxito en términos económicos, hay muchos estudios sobre esto, pero lo bonito del emprendimiento es que es un aprendizaje continuo, y cada vez lo haces mejor; además, con la experiencia, tu red de contactos crece y esto es muy importante a la hora de emprender, cada vez es más fácil atraer personas y recursos a tus proyectos. En el emprendimiento, como en casi todo, la experiencia es un grado.

¿Y la actitud? Quizá a veces sea más importante tener ciertas actitudes como ser proactivo que tener un expediente brillante, ¿no?

Igual aquí soy demasiado sincero, pero desde mi punto de vista, a la hora de emprender, y yo diría que para casi todo lo que no sea entrar en másters, becas doctorales, o algunas posiciones públicas, el expediente académico no es relevante. Los estudiantes se preocupan mucho por las notas, y evidentemente hay que sacar buenas notas, pero a la hora de emprender o entrar a trabajar en una empresa, da igual que tengas un 9,5 que un 5,7 de media, importa mucho más tu actitud y muchas competencias transversales que ahora también se tratan de fomentar desde la enseñanza.

¿Hay que perseguir los sueños aunque a veces parezcan descabellados?

Al final, el objetivo en la vida es que uno tiene que ser feliz. Si lo que te hace feliz es algo descabellado, adelante, siempre valdrá la pena hacer algo y no llegar, que no intentarlo.

¿Qué ganas cuando fracasas?

Mucho, el fracaso debe ser entendido como algo positivo, solo fracasas cuando intentas algo y eso siempre conlleva aprendizaje, el verdadero fracaso es no intentar nada. En teoría, la gente que no hace nada no podría fracasar, pero yo creo que eso es el verdadero fracaso.

Chicos, dad unos consejos para estudiantes de biotecnología que quieran emprender.

A todos los estudiantes les diría lo mismo, no tengáis miedo de intentarlo porque vais a aprender muchísimo. Si alguien tiene una idea que lo cuente a todo el mundo, eso de que me van a copiar es totalmente mentira, cuanto más lo cuentes más opiniones recibirás y mejor podrás definir qué quieres hacer. Además, antes de invertir tiempo y/o dinero desarrollando nada, hablad con los potenciales clientes y descubrid cuáles son sus necesidades reales y si realmente gastarían dinero en vuestra idea; eso sí, aquí el truco está en hacerlo sin decirles cuál es vuestra idea y que lo que os digan no esté influido por esto. Por último, no os enamoréis de vuestra idea, estad abiertos a iterar y adaptarla a lo que realmente la gente necesita.

¿Existe suficiente apoyo e iniciativas desde la Universidad y la Escuela para emprendedores?

Cada vez se fomenta más el emprendimiento. En la Universidad hay un departamento que se encarga exclusivamente de ayudar a estudiantes que quieren emprender, IDEAS UPV, hacen muchísimas actividades y además ayudan como mentores a todos los emprendedores de la universidad; incluso tienen un espacio de oficinas para emprendedores UPV, ahí es donde está Viromii.

¿Cuál es el principal reto de futuro de Viromii?

El principal reto para Viromii es la captación de talento. Nuestro principal activo son las personas, los trabajadores de la empresa, y al ser un área tan especializada la curva de aprendizaje es más lenta de lo que queremos. Sin embargo, estamos mejorando los procesos cuando gente nueva entra en la empresa y el hecho de estar tan conectados a la universidad, la mejor fábrica de talento, nos ayuda mucho a la hora de captar talento.

Lucía Escrivá: «La CTA es una ciencia fundamental en la crisis del COVID-19»

Lucía Escrivá es egresada de la Escuela en la especialidad de Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Lucía nos explica por qué la CTA es una ciencia fundamental en la crisis del COVID-19 y nos habla acerca de la importancia de la seguridad alimentaria.

Lucía, ¿Por qué elegiste el grado de Ciencia y Tecnología de los Alimentos?
Cuando estaba en bachillerato ya tenía cierta inquietud hacia el mundo de la salud, la nutrición y los alimentos. Empecé estudiando la Diplomatura de Nutrición Humana y Dietética y se me quedó una espinita, ya que me faltaba ver la vertiente tecnológica de los alimentos. Y así fue como me decanté por estudiar la Licenciatura en Ciencia y Tecnología de los Alimentos.

¿Dónde trabajas en la actualidad y cuáles son tus funciones?
Tras una baja de maternidad, me he reincorporado a mi puesto de trabajo. Soy profesora, estoy este año impartiendo clases de formación profesional, concretamente en el PFQB de Operaciones Básicas de Restaurante y Bar del C.E.E Raquel Payà en Dénia.

¿Cuál es la importancia de la ciencia y tecnología de los alimentos en una crisis como la que estamos viviendo?
Para mí, la CTA es una herramienta fundamental en la crisis del Covid-19 que estamos viviendo. Gracias a ella, podemos modificar los factores intrínsecos (entre ellos la aw, pH, potencial redox, composición química,.. ) y extrínsecos (como la temperatura, humedad relativa, concentración de gases,.. ) del propio alimento.

Como ejemplo, tenemos una manzana, la cortamos por la mitad y de pronto empieza a oscurecerse. Es el llamado pardeamiento enzimático. Si en cambio, cuando la cortamos le añadimos unas gotas de ácido cítrico, podemos observar cómo permanece durante más tiempo inalterable, ya que la actividad de la enzima que provoca el pardeamiento se reduce al adicionar el ácido.
De ahí que con la CTA podamos modificar ciertos parámetros de los alimentos que puedan afectar a la calidad de éstos. Todo ello, con el objetivo de ampliar su vida útil y permitiendo que el consumidor pueda adquirir productos que no vayan a perecer en un corto espacio de tiempo (sin mencionar la calidad nutricional del propio alimento).

¿Cómo puede ayudar la CTA en momentos de crisis como esta?
Como he comentado en la respuesta anterior, la CTA puede ayudar modificando la vida útil de los alimentos, haciéndolos perdurar más en el tiempo. Puede actuar como vínculo entre las administraciones y el consumidor proporcionando la información más actualizada en relación a las últimas investigaciones en materia de calidad y seguridad alimentaria.

Desde algunas entidades se ha lanzado a la sociedad mensajes como que los alimentos no son fuente de contagio del coronavirus. ¿Crees que falta información sobre seguridad alimentaria y su importancia en los alimentos que consumimos cada día?
La EFSA ha informado de que actualmente no existen pruebas de que los alimentos sean una fuente o una vía de transmisión del Covid. No obstante, se deberían extremar las precauciones que siempre hay que mantener, en materia de higiene, durante la manipulación de los alimentos, para prevenir enfermedades transmitidas por éstos.
El consumidor puede acceder a las noticias de última actualidad en la página web de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Es interesante la lectura del documento de Buenas Prácticas de los Establecimientos del Sector Comercial.

¿Cómo podemos poner en valor la importancia de la tecnología de los alimentos para concienciar tanto a la sociedad como a las administraciones públicas?
Las administraciones públicas tienen un papel especialmente importante en destacar la importancia que tiene la CTA promoviendo ya no solo la seguridad alimentaria, sino además, introduciendo nuevos productos, mejorando la calidad nutricional de éstos, desde el ámbito de la sanidad, investigación, docencia, etc.
Sin olvidar, que habría que ampliar la dotación económica de las becas de investigación. Por desgracia, hay muchos estudiantes que por unas décimas se quedan en el camino, y no pueden realizar su sueño.

Con estos cambios que estamos viendo en la sociedad como esta crisis, ¿cuáles son los nuevos retos de la tecnología de los alimentos?
El sector alimentario se enfrenta continuamente a nuevos retos, como es la modificación de los hábitos alimentarios, consumo sostenible, reducción de riesgos en la cadena alimenticia…
Yo creo que a partir de ahora se generará un nuevo contexto en el ámbito de la industria alimentaria, se tendrá más en cuenta la producción de los alimentos, hasta ahora en muchos casos olvidada. La sociedad va a tener más consciencia de la importancia que tienen todos los agentes y etapas implicadas desde la producción primaria hasta la obtención del producto final.

Y un mensaje positivo para terminar. ¿Vamos a seguir teniendo alimentos de calidad y seguros?
Vamos a continuar consumiendo alimentos sanos, inocuos, y de calidad siempre y cuando se ponga en valor la cadena alimentaria, y se tenga en cuenta la normativa vigente en calidad y seguridad alimentaria.

Alberto Gómez: “En IAAS Valencia entendemos la vida como un aprendizaje continuo”

IAAS Valencia es un grupo de estudiantes de la Escuela que, dentro de Generación Espontánea UPV, se dedica a promover el intercambio de ideas experiencias, cultura, y conocimientos entre estudiantes del campo de la agricultura y ciencias afines.

El confinamiento les encontró organizando el mayor evento de este grupo, que se enmarca en IAAS (International Association of Students in Agricultural and Related Sciences), y que tuvieron que cancelar.

Alberto Gómez, coordinador de IAAS Valencia, en representación del grupo, nos cuenta cómo se han adaptado a esta nueva circunstancia, entendiendo que la vida es un aprendizaje y esta situación es solo una fase más.

 

1.¿En qué consiste vuestra iniciativa?

IAAS o “International Association of Students in Agricultural and Related Sciences” tiene como objetivo promover el intercambio de ideas, experiencias, cultura, y conocimientos entre estudiantes del campo de la agricultura y ciencias afines de todo el mundo. Desde el comité local de IAAS Valencia queremos promover un grupo en la Escuela donde no existan las diferencias entre grados o cursos, sino que, estudiantes que vean la universidad como una oportunidad para conocer, viajar y vivir experiencias nuevas puedan conocerse y disfrutar de las oportunidades que ofrece una asociación como IAAS. Para nosotros, IAAS representa una vía de contacto, no solo con estudiantes, sino que abre una puerta hacia empresas, universidades y ofertas de prácticas a nivel internacional.

2.¿Cómo surge ponerla en marcha?

IAAS surge en 1957 en Túnez, y se forma con la colaboración de ocho países miembro. Hoy en día, cuenta con la presencia de más de 10.000 estudiantes distribuidos en cuarenta y ocho países por todo el mundo. Como comentaba, busca facilitar el intercambio entre estudiantes por todo el mundo mediante la organización de eventos de diversa índole.

A nivel nacional, en 1977 fue creado el primer y único comité español en la Universidad Politécnica de Madrid. Desde ese momento, el comité español no hizo más que crecer en número de participantes y actividades realizadas.

En  2017 cursé mi estancia Erasmus en la Universidad Rolniczy de Cracovia. Durante este periodo, conocí a dos miembros del comité de IAAS Madrid, quienes me motivaron para crear un comité en la Universitat de Politècnica de València. Tras dos años, y con la ayuda de muchos estudiantes de esta facultad, en noviembre de 2019 nos registramos oficialmente a través de la plataforma Generación Espontánea como asociación de estudiantes de la Universitat Politècnica de València.

IAAS Valencia, a través de la plataforma Generación Espontánea, se constituyó como asociación de estudiantes de la UPV en 2017

3.¿Qué actividades organizáis y a quién las dirigís?

Las actividades organizadas son muy variadas, siempre en torno al mundo de la agronomía y las ciencias relacionadas. Cualquier estudiante de titulación directa o indirectamente relacionada puede ser partícipe y optar a presenciar los diversos tipos de eventos.

Las actividades pueden ser desde debates, dinámicas de grupo, cursos o visitas a empresas, campos de cultivo, laboratorios…  Además, se promueven programas de cooperación e intercambio entre países miembro, participando incluso en investigaciones o estudios destinados a la mejora del sector agroalimentario, en todas sus facetas.

Al ser una asociación internacional, anualmente existe el WoCo (World Congress), donde se reúnen hasta sesenta estudiantes en el mes de verano. Por otro lado, se realizan eventos a nivel continental, formales como el EDM (European Directors Meeting) donde se llevan a cabo asambleas y reuniones sobre los objetivos y gestión de la asociación, o informales como Seminarios o Exchange Week, donde normalmente se selecciona un tema y el evento se organiza en base a este. Independientemente de la formalidad del evento, todos ellos se caracterizan por dedicar gran parte del tiempo a actividades académicas, culturales y sociales.

Por otro lado, a nivel nacional depende del número de comités y de la actividad de cada uno de estos, pudiendo organizar actividades y eventos con el fin de ampliar los conocimientos de los miembros, así como promover la captación de nuevos miembros.

4.¿Qué cambios habéis tenido que hacer en vuestra organización diaria para adaptaros al confinamiento?

La situación en la que nos encontramos actualmente nos ha pillado por sorpresa a todos, pero es una buena oportunidad para conocernos y reinventarnos, ya que  al final es una cuestión de seguir creciendo y aprendiendo de la propia situación y de nosotros mismos.

Cuando se decretó el estado de alarma, nadie se esperaba que fuera a durar tanto. Los integrantes de IAAS Valencia, junto con los de Madrid, llevábamos dos meses preparando el que sería el primer evento para nosotros, el Exchange Week, que iba a tener lugar del 31 de marzo al 8 de abril, siendo los últimos días en Valencia. Este evento reúne a gente de diferentes países europeos y se organizan actividades tanto culturales como lúdicas, se buscan patrocinadores, alojamiento y requiere de un gran compromiso y organización por parte de los integrantes de la asociación.

Cuando todo esto empezó no sabíamos muy bien qué iba a pasar con el evento que tanto tiempo y con tantas ganas estábamos preparando. Una vez se nos comunicó que se suspendía, nos pusimos a pensar alternativas y se nos ocurrió que no hay nada mejor para estar en contacto y para compartir información que las redes sociales. Es ahí donde empieza la iniciativa de “Quédate en casa con IAAS Valencia”. Cada día hacemos una propuesta diferente. Los lunes buscamos una noticia relacionada con el Covid-19; los miércoles, por ejemplo, compartimos una receta; los jueves, un artículo que pueda ser de interés; y el plato fuerte llega los viernes, cuando hacemos el trivIAAS, una serie de preguntas relacionadas con la tecnología de alimentos, la biotecnología y la ingeniería agronómica donde todos los seguidores de nuestra cuenta de Instagram (@iaas_valencia) pueden ir contestando. Al final, es una forma de seguir activos, de seguir en contacto y de distraernos un poco. Y funciona.

5.¿Qué ventajas e inconvenientes tiene organizar actividades online?

Los inconvenientes son bastante fáciles de ver. En estos momentos, la parte que afecta a las relaciones humanas está obviamente restringida, ya que  somos una asociación que busca por encima de todo entablar lazos, el intercambio de conocimientos y viajar.  De todas formas, se puede continuar con un mínimo de actividades. Los coordinadores de IAAS tanto Europa como Mundo están en constante comunicación y realizan vídeo llamadas casi semanalmente, por lo que están acostumbrados a este tipo de formato. Esta situación está ayudando a que, también a nivel local, nosotros nos introduzcamos en la misma dinámica y darle un empujón a las redes sociales.

IAAS organiza actividades variadas, siempre en torno al mundo de la agronomía y las ciencias relacionadas

6.¿Cómo estáis viviendo esta experiencia?

Pensamos que todos hemos tenido que esforzarnos por aceptar esta nueva realidad y comprender las limitaciones que trae consigo, para poderla vivir de la mejor manera posible. La fase de aceptación es fundamental para que podamos gestionar nuestras emociones y nos permita ser felices a pesar de que las circunstancias no sean óptimas.

También pensamos que de los momentos negativos se pueden extraer siempre cosas positivas y, por tanto, intentamos satisfacer nuestras curiosidades e intereses en la medida que la carga lectiva nos lo permita. Tal y como ocurre en todos los cursos de formación universitaria, la concentración de carga docente aumenta según nos acercamos al final del cuatrimestre y, este curso, no va a ser diferente.

Por otro lado, en referencia a la asociación, estamos empleando este parón para planificar nuestra actividad de cara el próximo curso, sobre todo la captación de nuevos miembros.

7.¿Cuál es el mayor aprendizaje que os lleváis de esta situación?

Tristemente, nos encontramos en una situación muy complicada a nivel sanitario, pero también a nivel socioeconómico. Si bien nadie se esperaba hace dos meses la irrupción en nuestras vidas de una pandemia de este calibre, finalmente ha tocado fondo, confinando a la sociedad en sus casas por un período que todavía no tiene fecha de fin.

Tal situación, complicada y delicada, es una clara oportunidad para que la gente dedique tiempo a conocerse mejor a sí mismos, a organizarse el tiempo, trabajar a distancia, ser más autosuficientes o clasificar sus preferencias. Pero al final, la pandemia la tenemos que tomar como un reto, y nosotros como personas, independientemente de las decisiones políticas que se puedan tomar, tenemos la necesidad de sobreponernos a esta. Eso es, buscar disipar al máximo las tensiones generadas, restarle importancia a las cosas que no la tienen y valorar otras que normalmente ni visualizamos.  Todo el mundo tiene familiares, próximos o lejanos, que han vivido alguna catástrofe bélica o climática, y en muchos casos, ello ha sido el punto de inflexión en sus vidas. En nuestro caso, los ‘millenials’ no hemos tenido que afrontar graves acontecimientos, por lo que de esta pandemia tenemos que ser capaces de razonar y hacer autocrítica sobre nuestros objetivos y aspiraciones, y que esta pandemia influya positivamente en nuestras vidas.

8.¿Qué mensaje queréis transmitir a los estudiantes en estos momentos que estamos viviendo?

Pensamos que es importante entender la vida como un aprendizaje continuo y, cada etapa de la misma, como una parte de este proceso. El aprendizaje personal varía según las circunstancias, pero, sin duda, todos hemos mejorado.

Nos gustaría creer en una sociedad post virus más resiliente y empática que la que comenzó el confinamiento. Ya que esta nos puede ayudar a enfrentar los desafíos que pueden llegar a aparecer en un futuro.

En el ámbito académico, se debe visualizar esta situación como una oportunidad para transmitir a los docentes las valoraciones de los estudiantes para que, ante situaciones similares, no vuelvan a cometerse los mismos errores.

9.¿En qué va a cambiar el entorno educativo después de esta crisis?

Frente a una posible recaída en el próximo curso, estudiantes, profesores y trabajadores nos encontraremos más preparados y adaptados a un posible confinamiento. De nuestra actitud presente y futura dependerá la vuelta a la normalidad, permitiendo reencontrarnos con compañeros y desarrollar las actividades presenciales.

Esta crisis debe animarnos a reflexionar y aumentar nuestra capacidad de reacción y adaptación a semejantes cambios, de forma responder incluso más rápido en posibles situaciones similares. De hecho, el siglo XXI se caracteriza por unos cambios sociales y tecnológicos muy pronunciados, que no van a cesar. Está en nosotros la respuesta y la actitud que mostremos ante las adversidades que se avecinen.

10.¿Podemos lanzar un mensaje positivo a los estudiantes para que sepan que esto no tiene que pararnos?

Siempre nos quejamos de que no tenemos tiempo para hacer aquellas cosas que nos gustan, así que ahora es un buen momento para empezar. Está claro que hay que seguir con el ritmo de las clases, ya que tenemos mucha suerte de que no se pierda el año académico, pero la universidad no es lo único que existe.

Ahora más que nunca tenemos tiempo para nosotros, para conocernos y para crecer. Es una buena oportunidad para hacer cursos, formarnos en cualquier ámbito, para leer, ver series, sacar nuestro lado creativo, apuntarse a asociaciones de estudiantes como IAAS o simplemente hablar con la familia y amigos. No es necesario agobiarse por no llegar a todo, pues no siempre nuestra cabeza está preparada.

Esta situación nos va a ayudar a relativizar y ordenar nuestras prioridades, así como prepararnos para el futuro, es una oportunidad para readaptarnos y crecer, así si nos encontramos con algo parecido en el futuro lo tendremos más que hecho.

Por último, nos gustaría mandar dar un mensaje de apoyo a todo el mundo y en especial a aquellas personas afectadas directa o indirectamente por el COVID-19.

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