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Las becas de estudios en EEUU, un trampolín profesional y personal

Regina Bou y Alfredo Quijano han disfrutado de una formación en EEUU gracias a las becas,  Grifols-Fulbright y “la Caixa”, respectivamente. Ellos nos cuentan su experiencia y animan a todos los estudiantes de biotecnología a realizar algunos estudios en EEUU, país pionero en investigación, innovación y progreso científico y tecnológico. Según nos cuentan, esta experiencia es un trampolín profesional y personal.

¿De qué becas estáis disfrutando y qué requisitos se necesitan para conseguirlas?

Regina: Estoy estudiando un Máster en “Pharmaceutical Sciences” en Northeastern University (Boston) gracias a una beca Grifols-Fulbright de ampliación de estudios. Para los que no la conozcan, la beca Fulbright es una beca de intercambio de jóvenes entre Estados Unidos y más de 150 países, y que tiene como misión estrechar lazos y fomentar el entendimiento entre países a la vez que se forma a los participantes. En mi caso, esta beca está patrocinada, además, por la compañía farmacéutica Grifols, a los que aprovecho para dar las gracias una vez más por apostar por mi proyecto. Su participación, junto con la de otras empresas e instituciones, es indispensable para que las becas sigan adelante.

Se trata de una beca muy competitiva, no sólo por el hecho de poder estudiar en EEUU, sino también por poder formar parte de la comunidad Fulbright.

Regina en Idaho.

Por ejemplo, en mi año se presentaron 422 solicitudes, de las que 98 fueron preseleccionadas para la entrevista, y somos 29 los becados finalmente. En cuanto a los requisitos, destacaría el nivel de inglés. Es el primer corte a la hora de aceptar solicitudes, así que aprovecho para recordar a los futuros biotecnólogos la importancia del inglés en nuestro campo, no sólo para aspirar a becas como esta sino también para comprender y redactar artículos científicos, poder asistir a conferencias, y darlas en un futuro.

Por supuesto, y digan lo que digan, la nota de la carrera importa. Para bien o para mal, en el momento de finalizar los estudios todos tenemos un perfil académico/profesional muy similar: un Grado en Biotecnología, prácticas de verano, y un trabajo fin de grado. A ese nivel, una buena nota marca la diferencia. En mi caso, mi rendimiento académico también me permitió conseguir una beca de investigación de la Asociación Española Contra el Cáncer (aecc) para desarrollar mi TFG, algo que por supuesto suma puntos. Y saliéndonos del ámbito más estrictamente académico, algo que he aprendido a base de conocer a más becarios españoles e internacionales es que todos somos personas inquietas, con intereses y actividades fuera de la universidad: deporte, lenguas, lectura…

Una vez al año se celebra en la UPV un foro para estudiar en América en el que participa Fulbright, al que recomiendo acudir a todos los interesados para conocer más a fondo el programa.

Alfredo: En mi caso, estoy cursando el “Master of Science in Bioengineering” en “University of Washington” (Seattle), especializándome en Biología Sintética y Diseño de Proteínas en el laboratorio de David Baker (“Institute for Protein Design”). La posibilidad de estudiar el posgrado en esta reconocida universidad ha sido gracias a la Beca de “la Caixa” para estudios de posgrado en América del Norte 2015. Este programa de becas nacido en 1982 ha ofreciendo la oportunidad de recibir la mejor formación académica internacional a miles de estudiantes españoles. En mi año, de las 552 solicitudes presentadas a la Obra Social “la Caixa”, se otorgaron 48 becas. El recibir esta beca no sólo permite realizar estudios en las mejores universidades del mundo, si no que te hace miembro de la Asociación de Becarios, dónde tienes la oportunidad de conocer y forjar relaciones con otros estudiantes españoles de todas las disciplinas que se encuentran estudiando por todo el mundo.

Alfredo durante su estancia en Boston.

No cabe duda de que estas becas son competitivas, pero no existen requisitos esenciales más allá del nivel de inglés. Este tipo de becas buscan personas inquietas con capacidad de desenvolverse en el entorno académico y cultural para sacar el máximo partido a la experiencia que se ofrece. Por lo tanto, buscan perfiles con iniciativa y ganas de desarrollarse. Un buen indicativo de esto, aunque no un requisito, son un buen expediente académico y haber realizado actividades accesorias a la carrera. Lo primero demuestra que esa persona será capaz de prosperar en un entorno académico exigente en un país extranjero sin verse superado por ello.

Por otro lado, lo segundo hace ver que la inquietud de esta persona por desarrollarse le hará establecer lazos y sacar el máximo partido durante sus estudios. La UPV ofrece varias oportunidades para realizar estas actividades y experiencias complementarias. En mi caso, formé parte del equipo iGEM UPV 2014, que es parte del programa Generación Espontánea. Esto me permitió desarrollar habilidades académicas, profesionales y otras transversales más allá de lo aprendido en la carrera, y ciertamente, fue un punto crítico para obtener esta beca. Por este motivo, animo a estudiantes, a esforzarse y a sacar tiempo para este tipo de actividades, son una gran oportunidad que ofrece la universidad que vale la pena aprovechar.

¿Cuál es la importancia de estar estudiando en EEUU de cara a vuestro futuro profesional?

Regina: En el mundo de la investigación, innovación y progreso científico y tecnológico EEUU es sin duda alguna un país pionero. Muchos de los mejores centros de investigación del mundo se encuentran aquí. Boston, por ejemplo, es un foco de investigación biomédica: tiene decenas de universidades, las principales compañías farmacéuticas mundiales trabajan aquí (Pfizer, Novartis, Merck, Bristol-Myers…), start-ups biotecnológicas, hospitales del nivel del Massachusetts General Hospital, centros de investigación como el Broad Institute o el Dana-Farber Cancer Institute… Yo, por ejemplo, voy a empezar a hacer prácticas en este último centro, en el grupo de Michael Goldberg. Es una ocasión única porque trabaja en el campo de la inmunología tumoral, una disciplina muy reciente que poco a poco va llegando a Europa. Aquí tengo la ocasión de trabajar en un departamento especializado en ella. Es algo que en España/Europa difícilmente podría conseguir.

Espero que esta experiencia práctica, junto con el honor de haber sido Fulbrighter y tener un máster en Northeastern, me abra puertas de vuelta a España, especialmente en un campo tan competitivo y sobrepoblado de grandes profesionales en busca de trabajo como es el nuestro.

 

Alfredo: Como se ha dicho antes, EEUU es un país pionero y con gran financiación pública y privada en investigación. Esto lleva al desarrollo de grandes centros de investigación en las universidades y de grandes y pequeñas empresas, creando un clima muy interesante de desarrollo en el que hay muchas oportunidades laborales. Por lo tanto, estudiar aquí con todos estos recursos hace posible adquirir conocimientos y experiencias de primera mano que son de gran utilidad y marcarán la diferencia en nuestro futuro profesional. Además, el reconocimiento de estudiar en las mejores universidades del mundo en nuestro campo, otorga un gran prestigio que será reconocido más adelante.

¿Qué estáis aprendiendo que no es posible aprender en España?

Regina: “Networking”. Es una palabra muy utilizada aquí, y algo que en España nos cuesta hacer. Presentarnos y hablar con personas que ocupan un puesto superior a nosotros (profesores, investigadores, empresarios…), pedirles el contacto, discutir con ellos… Es algo que yo no sabía cómo afrontar, y aquí es algo muy natural.

Y también a saber decir que eres bueno sin miedo. En España parece que está mal visto destacar, “vendernos” y ser capaces de hablar de nuestras habilidades y fortalezas. Aquí es todo lo contrario, y se esfuerzan mucho en que te conozcas y seas capaz de definir y hablar de tus capacidades.

Alfredo: He podido conocer, compartir ideas y trabajar junto a investigadores cuyo trabajo ha sido un referente para mi desde la carrera.

 

¿Cómo os planteáis vuestro futuro profesional después de estar viviendo esta experiencia?

Regina: A mí me está reafirmando en mi decisión de dedicarme a la investigación. Y si todo sale bien, me gustaría profundizar en el campo de la inmunología, a través de un doctorado, seguramente. De hecho, aún es muy pronto para decirlo, pero incluso estoy considerando la opción de estudiarlo aquí.

Alfredo: Sin duda, esta experiencia nos abre muchas puertas a nivel profesional. Tras estudiar este máster, existe la posibilidad de continuar en la universidad y realizar el doctorado, o formar parte del equipo de investigación de una empresa. El hecho de haber formado parte de una institución académica de renombre hace fácil el acceso a ambas vías, tanto aquí en EEUU como de vuelta a España.

 

¿Cuáles son las diferencias entre la universidad en España y en EEUU?

Regina: El sistema educativo es muy diferente, pero a la vez he de decir que me estoy sintiendo perfectamente preparada para enfrentarlo con mi formación obtenida en España. Por ejemplo, tengo muchísimas menos horas de clases presenciales a la semana, pero mucha más carga de trabajo independiente en casa. A las clases tienes que ir preparado, habiendo revisado las lecturas recomendadas por el profesor. Emplean un sistema de evaluación continua, de forma que tienes pequeños test casi semanalmente. La participación activa en clase es altamente valorada, y en algunos casos supone un porcentaje muy significativo de la nota final.

Y finalmente, también el perfil de los profesores es diferente: allí la mayoría no se dedican únicamente al mundo de la academia, sino que lo combinan con la industria privada, o han tenido experiencia en ella. Así, tienen una perspectiva bastante diferente a la que suelen tener los profesores en España, y se centran también en enseñar cómo mostrar profesionalidad en el ámbito laboral, desarrollo profesional, entrevistas… Eso es algo que me ha gustado y ayudado mucho: mi universidad cuenta con un centro de desarrollo profesional al que puedes acudir a pedir ayuda para preparar el currículum, carta de motivación, perfil de LinkedIn, entrevistas, ayudarte a encontrar trabajo… Y ese mismo centro ofrece “workshops” semanales sobre todos esos temas. Es algo que me falta en las universidades españolas y que creo tendríamos que mejorar para salir más preparados al mundo laboral.

Alfredo: Definitivamente, todo lo comentado anteriormente es algo que destaca al introducirte en el sistema educativo americano. En mi experiencia, también debo destacar la gran flexibilidad que tienen los programas de estudios para construirlos a tu medida, escogiendo las asignaturas que más interesan para tu formación y futuro, ya sean directamente asociadas con tu espacialidad o en otros ámbitos. De este modo, al acabar el programa, cada estudiante tiene un perfil diferente y que ha escogido él mismo. De hecho, hay gente en cada departamento que se encarga de aconsejar y guiar a cada estudiante en este aspecto, además de un comité que lo evalúa.

Por otro lado, también destaca la gran oferta de oportunidades complementarias a los estudios que hay. Un ejemplo son los continuos seminarios de investigadores o empresas, competiciones académicas de estudiantes, grupos de estudiantes de todo tipo, oportunidades de realizar estancias en empresas etc. Siempre hay algo alternativo que hacer para formarte, relacionarte, disfrutar de un hobby o aprender cosas nuevas. Como anécdota, respecto a la valoración de la participación en las clases que se ha mencionado antes, aquí he encontrado incluso profesores que para motivar a los alumnos, premian la participación dándoles cookies.

Y a nivel personal, ¿qué os está aportando esta experiencia?

Regina: Lo que estoy aprendiendo aquí de mí, de España, de EEUU, del mundo… no se paga con dinero. Yo no creo que vuelva a ser la misma después de esta experiencia. Tengo la suerte de estar en Boston, una ciudad extremadamente multicultural. Mis compañeros de clase, Fulbrighters y amigos son de todas partes del globo: Texas, India, China, Guyana, Portugal, Ecuador, México, Irlanda, Argentina, Afganistán, Italia… Aprendes mucho de otras culturas, a ser más comprensivo, tener paciencia y capacidad de mediación, a quedarte con lo mejor de cada persona que pasa por tu vida… y también más emprendimiento a la hora de solucionar los pequeños baches que te van apareciendo, a moverte y preguntar sin vergüenza…

Creo que ahora aprecio mucho más todo lo bonito y bueno que tenemos en España, y que a veces se nos olvida (las manitas de cerdo que prepara mi madre, por ejemplo), pero también te vuelves más crítico con tu tierra cuando ves que las cosas podrían mejorarse.

Gracias a Fulbright, pasé tres días de orientación en el estado de Idaho, disfrutando de un paraje de colinas de trigo interminables y grandes cañones, junto con Fulbrighters de todo el mundo. Los Fulbrighters españoles de mi año tenemos una gran red para ayudarnos en todo lo que podemos, incluido darnos alojamiento para viajar por todo el país: ya he hospedado a 3 de ellos, y estoy deseando que vengan más, porque todos ellos son personas increíbles con las que merece la pena pasar la noche entera hablando. También a mí me han acogido con los brazos abiertos en New York, y Washington, Philadelphia y Pittsburgh me esperan en un futuro próximo, espero.

En febrero hice un “Enrichment seminar” en Atlanta organizado por Fulbright sobre innovaciones en salud pública, el cual estoy esperando con ansias porque me permitió reencontrarme con amigos de Idaho y conocer a más gente increíble. El fin de semana de antes estuve en New Orleans celebrando el “Mardi Gras” con otro becario español. He ido al Ballet de Boston a ver el “Nutcracker” (Cascanueces), he visto a los Toronto Raptors ganar a los Boston Celtics en el último cuarto en el TD Garden… Muchas veces tengo que pellizcarme para asegurarme de que estoy despierta, y que todo lo que estoy viviendo es real.

 

Alfredo: Estas becas no solo ofrecen grandes oportunidades académicas, sino también personales. En primer lugar, te permiten viajar. Desde que salí de España, he podido disfrutar desde un paseo en barca en Chicago y su icónica pizza “Deep dish”, hasta hacer surf en San Diego, pasando por Indiana, Los Ángeles, Las Vegas y Portland. También he podido explorar los rincones Seattle, “The Emerald City” y los muchos parajes naturales que hay en el estado de Washington. Por otro lado, he conocido a mucha gente de todo el mundo con las que he aprendido mucho de sus culturas y he podido compartir la mía con ellos (he aprendido que a todo el mundo le encanta la tortilla de patata). Por otro lado, el hecho de llegar a una ciudad nueva en el extranjero donde tienes que empezar de cero, y en un entorno profesional y académico totalmente diferente y más competitivo, hace que aprendas a desenvolverte mejor en un entorno nuevo.

 

¿Por qué recomendáis a otros estudiantes que soliciten becas como las vuestras?

Regina: Antes que nada, me gustaría decir que para pedir esta beca tienes que tener claro que quieres ir a EEUU, que es lo mejor para ti. Es una gran decisión, y no todo el mundo está dispuesto a irse tan lejos de casa. Yo sabía que quería estudiar/investigar en EEUU en algún momento, que a nivel profesional me iba a aportar mucho y a abrir muchas puertas de cara a un futuro. Pero no sabía cuándo era el mejor momento para ello. De hecho, fue Alfredo el que me animó a hacerlo ya. Si ese es vuestro caso, ¡adelante! Sin dudarlo. Y si la primera vez os dicen que no, no os desaniméis ni dejéis de intentarlo o de buscar otras oportunidades para estudiar en Estados Unidos. También a mí me han rechazado becas en el pasado, y no por eso perdí la esperanza ni dejé de trabajar por conseguir otra oportunidad. Es una experiencia única e incomparable.

En el momento de solicitar la beca, siempre pensamos en el valor que va a tener a nivel profesional conseguir un MS/PhD en EEUU. Pero solo 4-5 meses después de estar aquí, os puedo decir que eso es lo de menos. El crecimiento que experimentas a nivel personal es increíble. También desarrollas “soft skills” básicas para avanzar tu carrera (comunicación, “time-management”, “conflict-solving”…), y las desarrollas simplemente haciendo amigos, hablando con profesores y conviviendo con personas de culturas y “backgrounds” muy diferentes. Y por supuesto, no me malinterpretéis: ¡también en clase se aprende, y mucho!

Alfredo: Cuando estas estudiando la carrera y lees sobre este tipo de becas, parece que quedan lejos y que es muy difícil obtenerlas. Es cierto que son becas competitivas, pero el esfuerzo y la dedicación que requieren vale totalmente la pena. Y como dice Regina, si este es vuestro sueño, pero no lo conseguís este año, aún queda un año por delante para seguir evolucionando y volver a intentarlo más preparado y con más experiencia.

 

De todo lo que estáis aprendiendo y viviendo tanto a nivel formativo como profesional y personal, ¿qué es lo más importante para vosotros?

Regina: Yo me quedo con la gente que estoy conociendo, y lo que me está abriendo a nuevas culturas y formas de funcionamiento, sin duda alguna. Esta multiculturalidad, diversidad e integración es algo que muy pocas ciudades en el mundo ofrecen, y Boston es una de ellas.

Alfredo: La experiencia completa es lo más importante, me está permitiendo aprender cosas que me acompañarán el resto de mi vida.  Esta experiencia es sin duda un punto de inflexión a nivel personal y profesional.

 

Las prácticas en la empresa mexicana Innovación Agrícola, una gran oportunidad profesional y personal

Isabel Arias y Rafael Belda, alumnos del Master en Ingeniería Agronómica de nuestra Escuela, han sido los primeros estudiantes de España en formar parte del Programa Ahijados de la empresa mexicana Innovación Agrícola.

El Programa Ahijados ofrece prácticas de empresa a los estudiantes de las universidades de agronomía con las que Innovación Agrícola tiene firmados convenios, que son todas las de México, una de Cuba y, desde el año pasado, con la EAMN, gracias a la mediación de la empresa Idai Nature, proveedora de Innovación Agrícola.

Como nos explica Gilberto Enrique Zazueta, gerente de I+D de Innovación Agrícola, “el trabajo que han realizado en nuestra empresa los dos estudiantes españoles nos ha aportado beneficios porque están muy preparados, tienen un nivel académico de primer nivel. Recibir estudiantes de esta escuela me da la tranquilidad de saber que van a realizar un trabajo de calidad y van a dotar de rigor científico el trabajo de campo que nosotros realizamos en la empresa”.

Además, para Gilberto, que dos estudiantes decidan viajar a México para trabajar, “denota que son personas con deseos de aprender, de superarse, con la mente abierta, y eso es lo que nosotros necesitamos. Cuando yo era estudiante, vine a estudiar a España y te das cuenta de que te cambia la perspectiva de las cosas tanto en el ámbito profesional  como personal. Es muy importante vivir en otro país una temporada porque te forja como persona”, nos explica.

Ahora, Gilberto ha visitado nuestra Escuela junto a Isabel y Rafael porque el año próximo quiere incorporar a Innovaciones Agrícolas cuatro estudiantes de prácticas. Innovación Agrícola es la mayor empresa de México de soluciones para el agricultor, cuyo valor diferencial es la venta por acompañamiento. Cuentan con   140 agrónomos en campo, 35 sucursales por todo México y cuatro centros de distribución.

Aunque el mejor aval de cara a solicitar las prácticas de empresa en  Innovación Agrícola es la experiencia de Isabel y Rafael, a quienes tendréis en la Escuela estos días para que os cuenten su aventura, pero sólo hasta agosto porque después, vuelven a México con un contrato laboral.

Hemos hablado con ellos y nos han contado lo que han vivido en Innovación Agrícola:

-Isabel y Rafael, ¿por qué solicitasteis las prácticas en Innovación Agrícola?

Rafael: Por interés personal, ya que México es un gran exportador de productos agrícolas y profesionalmente tiene mucho potencial. Al conocer a la empresa y ver las grandes expectativas de crecimiento que tiene, no lo dudé, ya que ofrece unas grandes posibilidades laborales.

Isabel: A mí también me llamaba mucho la atención Latinoamérica por el gran potencial que tiene en agronomía por muchos factores como el clima, el terreno, que no está tan explotado como Europa… Y al conocer que la empresa buscaba estudiantes en prácticas, lo tuve claro.

-¿Cuál fue la primera impresión al llegar?

Isabel y Rafael: Fue totalmente diferente a los que esperábamos. Nos han tratado súper bien, nos han alojado en un complejo de lujo, con la manutención y cualquier traslado pagado, nos han llevado a conocer México, a relacionarnos con personas de allí, nos han llevado a conocer otras zonas agrícolas de México, teníamos un seguro por si nos pasaba cualquier cosa y también teníamos una asignación mensual de 450 euros. El trato ha sido maravilloso por parte de la empresa y de todas las personas que hemos conocido allí.

-¿Qué trabajo habéis realizado en esta empresa?

Isabel: Al llegar, en primer lugar, tuve un tiempo de aprendizaje acompañando a los ingenieros agrónomos al campo y viendo cómo trabajaban. Empecé a conocer  sus productos y a colaborar en los desarrollos. Y después, se me asignó un proyecto de desarrollo de patata en dos hectáreas divididas en 8 sectores para un asesor que, en realidad, quería llevar esta producción a una parcela de 15.000 hectáreas. Además de este proyecto principal, he llevado a cabo otros desarrollos más pequeños.

Gilberto: Quiero señalar que el desarrollo que llevó a cabo Isabel es un proyecto estratégico de la empresa que nos va a beneficiar mucho. Cuando nosotros les encargamos un proyecto, los dejamos solos, es su responsabilidad llevarlo a cabo. Por supuesto, tienen apoyo pero el proyecto lo deben sacar adelante ellos con sus conocimientos. El trabajo que han realizado Isabel y Rafael  ha sido muy importante para el desarrollo de negocio de la empresa.

Rafael: Mi trabajo ha consistido en  evaluar la competitividad comercial de 3 variedades de tomate y 6 del bell pepper aportada por un proveedor holandés, Aruba Seeds. Con la finalidad de incluirlas en el catálogo de ventas o no. Se evaluaron en 9 agrícolas. La firma de un contrato de venta de este tipo de variedades puede suponer un compromiso de compra-venta superior a los 6 millones de dólares anuales.

.-¿Qué os ha aportado esta experiencia a nivel profesional?

Rafael: Profesionalmente, he aprendido muchísimo. Esta escuela está más dirigida a frutales y en México he podido adquirir grandes conocimientos hortícolas. También he conocido nuevos tipos de fertilizantes, llamados hpc (polihidroxicarboxílicos), que no conocía y que son muy eficientes. También he aprendido sobre productos de residuos cero, que son de los que Idai Nature provee a Nansa, y de los que he podido comprobar su eficacia.

Isabel: Yo he visitado cultivos que no conocía y que no había visto nunca y también he aprendido sobre productos que desconocía, sobre todo, (frutales) fitosanitarios.

-¿Y a nivel personal, que os traéis de México?

Rafael: Para mí, el gran reto es haber trabajado y convivido con personas de una cultura tan diferente, que trabajan de manera diferente y tienes que llegar a un equilibrio entre lo que tú harías y lo que hacen ellos. Esto me ha hecho crecer como persona, he aprendido a escuchar y ahora soy más tranquilo y educado.

Isabel: A mí también me ha venido muy bien aprender la manera de hacer las cosas de los mexicanos, más tranquila, más relajada. Se trabaja igual, pero sin estrés. Las relaciones de negocio y comerciales son más pausadas, no son tan agresivos ni tan directos, se reúnen varias veces y como son tan educados, muchas veces hasta terminas haciendo amistad con el cliente. Así, todo es más agradable.

-¿Aconsejáis a vuestros compañeros solicitar esta beca de prácticas? ¿Qué es lo que van a obtener?

Isabel y Rafael:

Gran experiencia internacional en nuestro sector.

Experiencia en una gran empresa mexicana.

Conocer mundo.

Crecimiento personal.

Conocer gente nueva y hacer amigos para siempre.

Tratar con personas hospitalarias que te ofrecen todo lo que tienen y te tratan con cariño y respeto.

Así que, la empresa ha ofrecido a  Isabel y Rafael un contrato laboral de un año y no han podido decir que no. En septiembre comenzará su nueva aventura, esta vez ya como profesionales en Innovación Agrícola.

Rafael trabajará en Querétaro, una zona de México a 2.000 metros de altura donde se combinan cultivos hortícolas de clima frío con invernaderos. Isabel trabajará en un proyecto de especialización de uva de mesa y uva para vinificación.

Isabel y Rafael van a poder adquirir una gran experiencia profesional en México que podrán luego aportar en sus proyectos laborales cuando regresen a España, aunque ahora eso a ellos no parece importarles, ya que su máximo objetivo es vivir el momento y disfrutar a tope de esta gran oportunidad, sin pensar, de momento, en el billete de vuelta.

Innovación Agrícola quiere incorporar este año cuatro alumnos en prácticas.

¿Te animas a vivir esta experiencia?

Vake IT, la tarta vegana ganadora de Ecotrophelia España 2017

Ángel Manzano, María Díaz, Mónica Ferrer e Irene Martínez han obtenido el primer premio en el certamen  Ecotrophélia España 2017, con su innovador producto Vake IT, una tarta apta para veganos, elaborada  a base de productos deshidratados, de sabor salado o dulce, en formato kit, que se puede cocinar de forma rápida y sencilla.

Los ganadores del certamen son alumnos del grado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, que se imparte en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural de la UPV. Además, forman parte del Espacio Emprendedor de la EAMN, coordinado por los profesores e investigadores del Grupo Cuina de la UPV, Javier Martínez, Mª Jesús Pagán y Purificación García.

Ecotrophelia

El equipo ganador de Ecotrophelia España 2107.

Hoy han estado en la Escuela, hemos hablado con ellos y nos han contado cómo han vivido esta experiencia.

“Nos decidimos a participar en este concurso porque es muy interesante para aprender a desarrollar competencias transversales. De hecho, hemos colaborado con la Escuela de Diseño, creadores del packaging de Vake IT. Además, Ecotrophelia es una gran oportunidad laboral, un escaparate para que las empresas vean lo que somos capaces de hacer”, nos explica Mónica Ferrer, portavoz del grupo.

Dentro de Generación Espontánea UPV, el grupo Fornejant Ciencia está formado por  trece estudiantes, que tras hacer una lluvia de ideas, eligieron los tres productos que han concursado en Ecotrophelia España. Mónica nos explica que “nosotros nos decidimos por Vake IT porque creemos que el veganismo tiene mucho futuro. Hay un hueco en el mercado que es necesario cubrir porque los productos para veganos suelen estar en tiendas especializadas y a un precio poco asequible. Así que nosotros hemos elaborado un producto innovador con grandes ventajas añadidas”.

 

Valor añadido de Vake IT:

Venta online

Ingredientes de proximidad

Elaborado con verduras

Fácil y rápido de elaborar

Algunos de sus ingredientes son ecológicos

Precio asequible (alrededor de 5 euros)

Producto para compartir (una tarta lleva 8 raciones)

Llevar el producto a todo tipo de tiendas de alimentación

Producto saludable para todo tipo de personas

 

De momento, Vake IT cuenta con dos versiones: tarta salada y dulce, que aportan a la sociedad una solución para las personas respetuosas con la vida de los animales y que, por ello, han decidido ser veganas. El jurado supo valorar tanto la innovación del producto, como la satisfacción de una demanda existente en el mercado, es decir, “un plato que se prepara de manera sencilla y rápida, con un buen precio, con una vida útil larga, respetuoso con el medio ambiente y apto para veganos, pero sabroso también para cualquier persona”, nos explica Mónica.

Ecotrophelia

Vake IT, el producto ganador de Ecotrophelia España 2017, es un producto innovador y apto para veganos.

Así que con todas estas ventajas, el equipo Vake IT, se alzó con la victoria en Ecotrophelia España y ahora representará a nuestro país en Londres, donde se celebrará Ecotrophelia Europa en el mes de noviembre.

El equipo afronta Londres con entusiasmo y respeto, “por la gran responsabilidad que supone representar a toda España. Pero lo haremos igual de bien que aquí. Creemos que hemos sabido transmitir nuestra alegría y satisfacción al haber creado un producto que es muy bueno y  que va a tener una gran acogida en el mercado”, apunta Mónica.

Pero este equipo no sólo ha ganado un premio, Mónica nos comenta que esta experiencia ha sido enriquecedora no sólo por lo que han aprendido de los profesores y del propio proyecto, sino por lo que les ha aportado a nivel personal. “En el certamen no ha habido rivalidad entre los equipos sino mucho compañerismo. Hemos aprendido a escuchar opiniones diferentes, a ser humildes, a trabajar en equipo, a respetar otra manera de hacer las cosas, a colaborar… Es una experiencia que recomiendo a todos los estudiantes porque sólo llevar a cabo el proyecto y participar en Ecotrophelia es ya un premio”, comenta Mónica.

Y como tras este premio es inevitable soñar, el equipo Vake IT ya ha comenzado a hacerlo. Les gustaría montar su propia start-up y comenzar a comercializar su producto, primero online y en tiendas especializadas, y después, en cualquier supermercado y tiendas de alimentación.

Así que, aunque tienen mucho trabajo por delante, no hay nada que no se consiga con trabajo y pasión. Esperamos que la inspiración les pille “con las manos en la masa” y que pronto podamos comprar Vake IT en los lineales de cualquier supermercado.

¡Suerte!

 

Se jubila Nati, la sonrisa de la EAMN

Para quien crea en el destino, estaba claro que la EAMN era el sitio de Nati. Porque ella nació y vivió su infancia en las alquerías del Camí de Vera, que fueron derribadas para construir la UPV. Así que en 1986, Nati entró a trabajar como bedel en la Escuela, donde ha estado 30 años atendiendo a profesores, alumnos y personal, siempre con una sonrisa y su característica alegría.

Nati se jubiló el pasado viernes, pero su esencia se ha quedado en la Escuela, en todos y cada uno de los corazones de las personas que la han conocido. Mientras le hacíamos esta entrevista, acompañada de su amiga Teresa, que no dejaba de llorar de la emoción, un río de alumnos y profesores venían a  despedirse de Nati.

Porque 30 años dando cariño a todo el mundo, ha calado en el corazón de todos.

Nati ha sido feliz en su puesto de bedel y nunca ha aspirado a más porque como ella nos explica, “he preferido el contacto con la gente antes que tener otro puesto. Este trabajo me ha dado calidad de vida porque me he sentido como si todos fuesen mi familia. He sido muy feliz en esta escuela”.

Nati con su compañera y amiga, Teresa.

 

De “su” Escuela destaca  las materias tan importantes que se imparten, la calidad de la enseñanza  y la cercanía de la gente: profesores, alumnos y personal. Pero en 30 años, algo habrá cambiado, le preguntamos a Nati. Ella dice que antes, la relación entre alumnos y profesores era diferente, más cercana. “Había más compañerismo, menos competitividad. Los alumnos eran un equipo, ahora cada uno va a lo suyo. Es el ritmo que nos impone esta sociedad en la que todo cambia tan rápido”.

Por eso, Nati recomienda a todos que  “no se pierda el poso de compañerismo que siempre ha habido en esta escuela. Me gustaría que los alumnos sigan siendo tan cercanos como lo han sido conmigo. Eso es muy importante para mí, que por estos pasillos siga habiendo compañerismo y mucha alegría”.

A Nati le gustaría ser recordada como “una persona que luchó para que existiese la armonía y el cariño entre la gente. Más que como bedel, me gustaría que se acuerden de mí como una creadora de buen rollo”.

Cosa que no será difícil, ya que Nati ha calado en los corazones de todas las personas que han pasado por esta Escuela. Ha ido a las bodas de algunos de sus alumnos, otros le traen a sus hijos… y continúa el contacto, más allá del campus.

Porque Nati es una persona especial. Su amiga Teresa nos cuenta que “hace muchos años, un alumno estaba defendiendo su Proyecto Fin de Carrera y al terminar, se emocionó y se puso a llorar  porque no había podido ir nadie de su familia a acompañarle. Así que Nati, como el chico era alto, se subió a una silla para abrazarle. Así es Nati. Siempre dando amor a todos”.

Y con esa generosidad y su sonrisa, Nati agradece a la Escuela la vida tan maravillosa que le ha dado. “Hasta entiendo de vino, gracias a la Escuela. Y algo muy importante es que todos han aguantado mis cosas. Durante 30 años, han compartido mi vida y eso me ha ayudado mucho. Por eso, pido a todos que mantengan vivo el espíritu de esta Escuela, que yo haré lo mismo”, nos explica Nati.

Nati junto con sus compañeros Natalia, Paco y Rosa.

Y por supuesto, Nati ha prometido volver para asegurarse de que no falte la alegría y el amor por los pasillos de la Escuela. Recomienda a los nuevos alumnos “que abran la mente al ‘aquí y ahora’, al presente. Y que siempre estén dispuestos a aprender”.

Y mientras la vida sigue por los pasillos de la EAMN, a Nati le espera una nueva vida que va a disfrutar a tope, con la pasión que a ella le caracteriza. “Lo primero que voy a hacer es el Interrail para mayores de 60 años. ¡Y hablando en valenciano!”, nos comenta entre risas.

Y lo más importante, Nati seguirá  trasmitiendo su alegría, su entusiasmo por la vida y el AMOR a esta Escuela a todo el mundo, pero en especial, a sus nietos. “Les llevo al campo y a la montaña, les transmito el amor por la naturaleza, les enseño a abrazar a los árboles y me encantaría que cuando sean mayores, alguno estudie en esta Escuela”.

Ojalá que los deseos de Nati se cumplan, pero lo que es seguro es que su espíritu alegre y el amor que ha regalado sin medida, quedarán para siempre en esta Escuela.

Muestra de ello son algunos TESTIMONIOS  que hemos recogido de compañeros de Nati:

Mª Teresa Muñoz, del Área de Comunicación de la UPV: “Nati quiere tanto a esta Escuela, que va a ser difícil pasar por aquí y no verla. Pero ahora le toca descansar y disfrutar de la vida, aunque la voy a echar mucho de menos”.

Xelo Casabán, profesora de la EAMN: “Destaco de Nati que es muy buena persona, su alegría y que es transparente. Nati es auténtica”.

Vicente Estruch, subdirector de Innovación y Calidad: “Siempre fue sorprendente e imaginativa”.

María Vargas, jefa de Estudios de la Escuela: “Mi imagen de Nati es siempre con una sonrisa”.

Gabriel Martínez, subdirector de Relaciones con Empresas, Empleo y Emprendimiento: “En todas las reuniones con empresas donde nos encontramos con antiguos alumnos de la Escuela son habituales las preguntas: ¿Y Nati? ¿Cómo sigue? ¿Qué tal está? Continuando con algún recuerdo o anécdota simpática con ella”.

Una tecnóloga de los alimentos de Valencia en Illinois

Marta Albiol Tapia es Graduada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Universitat Politècnica de València. Llegó por primera vez a la EAMN como alumna en septiembre de 2011, cuando el “nuevo” Grado en CTA sólo llevaba impartiéndose un año. Como ella misma nos explica, “sin saber muy bien realmente en qué consistía la tecnología de alimentos, elegí esta carrera precisamente para descubrir un mundo que prometía ser fascinante y en el que quedaba mucho por descubrir”.

Hoy, 240 créditos, varios años y muchos exámenes después, Marta ha descubierto que el Grado es sólo el principio, “una pequeña ventana a ese gran mundo de la industria y de la investigación donde cada uno aportamos nuestro granito de arena mientras vamos creciendo como profesionales”, asegura.

tecnologia de los alimentos

Marta Albiol es tecnóloga de los alimentos por la UPV. En la foto de cabecera la vemos con sus compañeros en Chicago.

Según la Real Academia Española, un alimento se define como un conjunto de sustancias que los seres vivos comen o beben para subsistir. Pero Marta va más allá al manifestar que “como dice J.M. Mulet en su libro Comer sin miedo, “comer es algo más que ingerir nutrientes“.  A lo largo de la historia, la comida se ha ido convirtiendo en el centro de reuniones y fiestas de todo tipo, estando presente en casi todos los acontecimientos donde haya algo que celebrar. El objetivo de la comida ya no es únicamente saciar el hambre, sino satisfacer las necesidades y expectativas de una sociedad en permanente cambio. El mundo de la alimentación ofrece una infinidad de posibilidades, de áreas de investigación y de innovación para mejorar la experiencia sensorial, la seguridad alimentaria y la calidad de vida de la población”.

Una de las posibilidades que ofrece la UPV que más aprovechó Marta durante el Grado fueron los programas de intercambio. Pasó un año con la beca Erasmus en Wageningen University, en Holanda (universidad que recomienda) donde tuvo la oportunidad de tratar temas tan interesantes como la gastronomía molecular y la sostenibilidad en las cadenas alimentarias.

De esta forma descubrió también la University of Illinois in Urbana-Champaign (en Estados Unidos), donde realizó su Trabajo Final de Grado con la beca PROMOE, y donde se encuentra actualmente estudiando el Máster en Food Science y a la vez trabajando de asistente de investigación para el departamento, con vistas a un Doctorado en un futuro próximo.

tecnologia de los alimentos

Main Quad – University of Illinois (Urbana-Champaign).

La especialidad de Marta  en Illinois es la ciencia sensorial de alimentos, por lo que la mayor parte de su trabajo consiste “en la organización y coordinación de todo tipo de catas, junto con el análisis y la presentación de resultados para su publicación. Hasta ahora, he estado investigando cómo aumentar la aceptabilidad de algunas verduras en la población estadounidense, y en unas pocas semanas empiezo un estudio sobre cómo afectan las diferencias en las muestras y las diferencias en el entorno en los resultados de aceptabilidad de algunas bebidas” comenta.

La experiencia de poder estudiar y trabajar en una universidad tan prestigiosa como esta,  está dando a Marta la oportunidad de colaborar con distintas universidades, de estar en continuo contacto con multitud de empresas, de viajar a otras partes del país para trabajar con otros laboratorios, de poder contar con el apoyo de grandes profesionales del sector alimentario y, en definitiva, de descubrir un nuevo enfoque de la tecnología de alimentos.

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Cabinas de catas en el laboratorio de ciencia sensorial – University of Illinois in (Urbana-Champaign).

Por ello, Marta anima a todo el mundo a que sea valiente y ambicioso, “ya que el estudiar en el extranjero no sólo consiste en aprobar asignaturas en otro idioma, sino que te aporta riqueza cultural, tolerancia, nuevas amistades y una visión mucho más global del mundo. Y en ocasiones, oportunidades como la que estoy viviendo yo ahora, que jamás creí posibles”.

Valencia Club Cocina, un lugar para vivir la gastronomía en Valencia

Pablo Lozano, gerente de Valencia Club Cocina, eligió estudiar Ingeniería Superior Agrónomica, en la especialidad de Industria Agroalimentaria, al ser un apasionado del medio rural y la naturaleza. “Quería aportar mi granito de arena a la sociedad en cuanto a la mejora del medio natural. Así, al terminar de estudiar, mis primeros trabajos fueron sobre calidad alimentaria y restauración y, posteriormente, en consultoría en Obra Civil realizando estudios de impacto medioambiental y paisajismo”.

Pero llegó la crisis y, con ella, la grandes oportunidades para quien sabe reinventarse, como fue el caso de Pablo.

Como nos cuenta, “la idea de este negocio fue de una amiga, tecnóloga de los alimentos y gran amante de la alimentación sana, Ana Gálvez. Ella quería ofrecer a la sociedad valenciana un espacio de formación y ocio para amantes de la cocina. Y así nació Valencia Club Cocina en 2009, aunque ella no pudo ver su sueño cumplido porque falleció poco tiempo después”.

Valencia Club Cocina

Pablo Lozano en una actividad gastronómica con niños en Valencia Club Cocina.

Fue entonces, en 2011, cuando su pareja contactó con Pablo Lozano y dos expertos en Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Escola Tècnica Superior d’Enginyeria  Agronòmica i del Medi Natural, Puri García y Javier Martínez.

Y así, siguiendo la idea inicial de Ana Gálvez, pero potenciando los puntos fuertes y eliminando los débiles,  se renovó el modelo de negocio y se refundó Valencia Club Cocina como lo conocemos hoy en día. “Fueron momentos difíciles, ya que nacimos en plena crisis, pero teníamos claro que si sobrevivíamos, conseguiríamos ser punteros en nuestro sector. Y decidimos arriesgar”, explica Lozano.

Valencia Club Cocina

Valencia Club Cocina es un referente en la Comunidad Valenciana en ocio gastronómico.

El objetivo de Valencia Club Cocina es ser un referente en la Comunidad Valenciana en actividades gastronómicas  y formación en cocina para amateurs y foodies. También se dirigen a empresas, con actividades para equipos, y ofrecen actividades de reciclaje profesional y turismo gastronómico. Por supuesto, los niños también tienen protagonismo en este club que pretende que la gente se divierta entre fogones.

Gracias a la calidad de sus servicios y a su valor diferencial, un equipo de profesionales excelente que hace que los clientes se sientan cuidados y muy bien atendidos, Valencia Club Cocina ha conseguido ser una empresa puntera en ocio gastronómico en la Comunidad Valenciana. Así lo avalan las 13.200 personas que fueron clientes de este club en 2016.

Pablo Lozano explica que una de sus mayores satisfacciones es que “los clientes se vayan a casa sintiendo que han vivido una gran experiencia, no sólo que han aprendido algo de cocina. Nos encanta cuando en los grupos llegan incluso a crear amistad personas que se han conocido en alguna de nuestras actividades. Porque lo más enriquecedor de del ocio gastronómico es compartirlo”.

Valencia Club Cocina

En Valencia Club Cocina, la gastronomía es una experiencia.

Pero como un proyecto tan exitoso como este no puede parar aquí, Valencia Club Cocina ya piensa en su expansión. En los planes de futuro de esta empresa entra la apertura de otros locales similares en otras ciudades de España y en Valencia, abrir locales para las diferentes áreas de negocio… porque Valencia Club Cocina es un lugar para vivir la gastronomía.

Ecotrophelia España busca talentos para la industria de alimentación y bebidas

Llega una nueva edición de los Premios Ecotrophelia España, convocados por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas  (FIAB), con el objetivo de encontrar entre las futuras jóvenes promesas de la industria de alimentación y bebidas, el producto alimentario innovador de 2017. Fundación Alicia volverá a acoger el 22 de mayo la final de Ecotrophelia España, concurso en el que un equipo de nuestra Escuela participa cada año con mucho éxito.

Hablamos con Concha Ávila, del departamento de Innovación y Tecnología de FIAB.

Ecotrophelia España ofrece a estudiantes de grado y escuelas técnicas la oportunidad de materializar la creación de un nuevo producto alimentario. ¿Por qué deben los alumnos aprovechar esta oportunidad que les brinda FIAB? 

Una de las prioridades de FIAB es atraer al mejor talento a las filas de la industria de alimentación y bebidas. Con este objetivo, Ecotrophelia se presenta como un perfecto puente entre la universidad y el sector, una oportunidad real de aportar con sus creaciones a la innovación en alimentación y bebidas y de tomar contacto con profesionales especializados del sector que les aconsejan en todo momento sobre la mejor manera de abordar el salto a la Industria.

¿Cuál es el mayor beneficio que van a poder tener los estudiantes que participen en esta experiencia? 

La experiencia de hacer real su propia creación, compartir conocimiento y aprender de los expertos industriales que conforman el jurado y de los otros equipos competidores a nivel nacional y europeo. Además, desde FIAB impulsamos la promoción de sus proyectos, un escaparate de gran valor ante la Industria de cara a una posible futura comercialización de sus productos por profesionales especializados que buscan nuevo talento.

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Concha Ávila, de FIAB, anima a los estudiantes a participar en el concurso Ecotrophelia España.

Esta es la VIII edición de este concurso. ¿Qué destacaría de estos ocho años de innovación desde las universidades?

Ha sido muy llamativo el incremento de universidades participantes en estos ocho años. La implicación cada vez más proactiva de los centros y el alto nivel de innovación y compromiso en los trabajos presentados que cada año van demostrando los estudiantes es sin duda un gran valor a destacar de Ecotrophelia.

La participación en este concurso, ¿ayuda a los estudiantes a enfrentarse al mundo profesional de una manera más competitiva?

Por supuesto. Sobre todo tienen la oportunidad de plasmar de manera real una idea innovadora para la que han recibido una formación previa. Ser evaluados y enfrentarse a otros equipos que también buscan el éxito son aspectos en el día a día del entorno profesional.

Ecotrophelia es un concurso internacional, ¿Qué nivel tienen los concursantes españoles frente a otros países? ¿De qué país suelen ser los estudiantes más creativos?  

La participación española es muy valorada a nivel europeo. En la mayoría de ediciones suelen situarse entre los cinco primeros clasificados, siendo premiados en ocasiones con los galardones especiales a la innovación, lo cual demuestra el alto nivel del que parte su creatividad.

En ocasiones, el aspecto que el jurado ha tenido en cuenta para decidir el equipo ganador no se ha basado en la creatividad, sino en la coherencia del producto final. Hay que considerar que Ecotrophelia busca la inclusión de nuevos productos que aporten valor a los procesos innovadores de las empresas, pero también buscan una propuesta sólida como producto  innovador  listo para ser comercializado.

¿Alguno de los productos ganadores de Ecotrophelia España han llegado a ser comercializados?  

En España hemos logrado impulsar dos de los productos presentados en Ecotrophelia. Desde la Universidad de Zaragoza, presentaron las chiretas, producto local de Aragón, en el que la innovación se encontraba en el envasado alargando la vida útil del producto y ahora este producto está comercializado a nivel nacional gracias a este nuevo proceso. También en 2010 un grupo de estudiantes presentó Speriens. Esta bebida a base de zumo de naranja fermentado ya ha sido patentada a la espera de ser comercializado.

Desde FIAB trabajamos para alcanzar un mayor grado de penetración en el mercado de estos productos, una labor que año tras año es más intensa y que estrecha aún más los lazos entre Universidad e Industria.

Saborea el mundo con Gastropoli sin salir de la UPV

Nos pasamos la vida corriendo de un lado para otro, siempre con el tiempo justo y con pocas posibilidades de parar a disfrutar de la vida y de los sentidos. La gastronomía es una buena manera de vivir el presente,  potenciar nuestra creatividad y unir personas con inquietudes similares y ganas de compartir experiencias enriquecedoras.

Con este objetivo  se creó el Club Gastropoli, en 2016, a iniciativa de los profesores Puri García y Miguel Jover, de los departamentos de Tecnología de Alimentos y Ciencia Animal de la UPV.

Desde entonces, con la intención de aunar tradición e innovación alrededor de una mesa, los miembros de este club ya han  saboreado la gastronomía de varios países del mundo sin salir del Campus. ¿Te apetece participar y recorrer el mundo a través de sus platos y recetas? Pues es muy sencillo.

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Los impulsores de Gastropoli en el primer encuentro gastronómico en el restaurante Gauss.

Como nos explica Puri García,a Gastropoli está invitado cualquier persona de la UPV, allegados, amigos, ex-alumnos, que deseen disfrutar de la comida, en un entorno distendido, compartiendo, viviendo, experimentando con nuevos y viejos productos, con viejos y nuevos platos, con propuestas de proximidad o procedentes de lugares lejanos. No tenemos ningún interés más allá de reunirnos en torno a una o varias mesas y probar, degustar, hablar de cocina, cultura, vino, pan, queso, trufa o cualquier propuesta que nos permita sentir y vivir la gastronomía”.

Para ser socio de Gastrópoli basta con enviar un mail a gastropoli360@gmail.com. Hacerse socio es totalmente gratuito y el único requisito que se pide es querer pasar un buen rato hablando y disfrutando de la gastronomía.

La primera iniciativa puesta en marcha por este club fue la jornada  de degustación Cocina con Anguila de la Albufera: Innovación vs Tradición, que tuvo lugar en abril de 2016  en el restaurante Gauss, situado en la Ciudad de la Innovación de la UPV. Un evento que fue organizado gracias al apoyo de la Cofradía de Pescadores de El Palmar y Bodegas Alturia, y en el que los asistentes degustaron un arròs allipebrat, típico valenciano, y tres entrantes innovadores que tuvieron como base productos de la zona (tomate del Perelló, llisa, arroz…).

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Parte del menú del primer encuentro de Gastropoli.

La siguiente quedada fue en junio, con una comida a base de trufa de verano, donde el Dr. Santiago Reyna, compañero del departamento de Producción Vegetal,  habló de las características de estos deliciosos productos.

Tras el verano, se recuperó el ritmo con una comida Cajun-Creole, en la que además de los deliciosos platos típicos de Luisiana y New Orleans, los comensales disfrutaron  de música Jazz en vivo gracias a la compañera Debra.

La última reunión fue el pasado 25 de noviembre donde el restaurante Gauss propuso una comida-degustación de setas y arroces típica del otoño.

¿Te apuntas a la próxima cita de Gastropoli? Será este viernes, 17 de febrero. La propuesta consiste en un viaje a la cocina asiática. ¡No te lo puedes perder!

Descárgate el  Menú Asia Style.

 

 

¿Qué significa para ti vivir la vida según el eslogan I AM NATURAL?

Bases del I Concurso I AM NATURAL para estudiantes y personal de la ETS Ingeniería Agronómica y del Medio Natural

En abril de 2017 tendrá lugar la tercera edición de las Olimpiadas Agroalimentarias  y del Medio Natural para estudiantes de Bachillerato y Ciclos Formativos.  Pero este año, queremos darle un valor añadido, queremos que seáis vosotros, los estudiantes de esta Escuela, los que contéis a los posibles futuros alumnos por qué deben matricularse en la Escuela, por qué merece la pena dedicar su vida profesional al medio agronómico y natural.

Y para ello, queremos que nos contéis qué significa para vosotros vivir la vida según el nuevo eslogan de la Escuela: I AM NATURAL. Por eso, hemos convocado un concurso a través de nuestras redes sociales, en el que a través de la fotografía, el texto y el vídeo y, sobre todo, con vuestra creatividad, seáis los encargados de transmitir la pasión por vuestra profesión a los futuros estudiantes.

También queremos que participen tanto los profesores como el personal de administración y servicios de la Escuela que os tienen que contagiar el amor a las profesiones en las que formamos y esperamos sus ideas para transmitir a las nuevas generaciones la importancia de nuestras titulaciones.

Esto es lo que os pedimos:

Publica tu idea: ¿Qué significa para ti vivir según el eslogan: #IAMNATURAL?

Por facebook: Mediante un vídeo de máximo 30 segundos.

Por Twitter: Con una frase de máximo 140 caracteres.

Por Instagram: Con una fotografía.

En la publicación, debes mencionar a la Escuela y poner el hashtag #ConcursoIAMNATURAL para que podamos hacer seguimiento de las publicaciones.

Y anima a tus compañeros a votar tu idea, ya que los ganadores de cada red serán los que tengan más «me gusta».

El ganador de Instagram recibirá una cámara de fotos Go Pro.

El ganador de Twitter, un teléfono móvil.

El ganador de Facebook recibirá una tablet.

Además,  habrá un único ganador elegido por miembros de la Escuela, al mejor eslogan, que se utilizará como el eslogan de las Olimpiadas Agroalimentarias y del Medio Natural 2017. El ganador obtendrá un dron y podrá venir, si lo desea, a una de las charlas informativas en un Instituto de Bachillerato a explicar a los futuros estudiantes por qué deben matricularse en nuestra Escuela.

Podéis publicar vuestras ideas desde el 23 de diciembre a las 12:00 horas hasta el 01 de febrero de 2017, a las 12:00 horas.

Los ganadores aparecerán en  la web y en el Facebook de la Escuela el 2 de febrero de 2017 y los premios se entregarán en 4 de febrero de 2017.

NAVIDAD

Además, para animar nuestro Instagram, os pedimos que si vas a pasar las Navidades en un lugar de la naturaleza, nos hagáis llegar por mensaje privado en Facebook vuestras fotos de paisajes, con vuestro nombre, el curso en el que estáis y el lugar de la foto, y lo publicaremos en Instagram.

Y así, entre todos, iremos creando un mundo, cada vez más #IAMNATURAL .

Ricard Soler lleva la naturaleza a las aulas en el Colegio Salesiano San Juan Bosco de Valencia

Ricard Soler imparte la asignatura de Biología y Geología en el curso de primero de E.S.O. en el Colegio Salesiano San Juan Bosco de Valencia. Pero lo hace de una manera especial, una manera que hará que sus alumnos nunca olviden lo que han aprendido con él. Porque este profesor ha llevado la naturaleza a las aulas.

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